Cuando le da gripa y… se vacunó

¿Pero si me coloqué la vacuna? Sí, pero le dio la temida influenza. ¡Qué se va a hacer!

No. Sí lo hay. Bueno, a futuro: al medir los genes y los niveles de expresión de las proteínas en el cuerpo, investigadores pueden predecir quién fortalecerá su sistema inmune contra el virus de la influenza solo pocos días después de la vacuna, quedando presumiblemente mejor protegido contra una infección.

El estudio publicado en Nature Inmunology explica porqué las vacunas actúan e ciertos pacientes y no en otros, y provee principios generales para determinar cuáles vacunas serán más efectivas en una población determinada.

Esta clase de aproximación es novedosa y podría derivar en el desarrollo de vacunas mejoradas, según Sanae Sasaki, inmunólogo de Stanford University, quien no participó en el estudio y fue entrevistado por The Scientist.

Las pruebas para vacunas son costosas y demoradas porque hay que vacunar a miles y esperar si enferman o no para ver si la prevención funcionó, dijo Bali Pulendran, de Emory University, coautor.

El método empleado sería útil también para analizar candidatos a vacuna en su etapa inicial y así evitar una costosa inversión si los resultados no son positivos.

La investigación implicó medir los niveles de expresión de los genes en los individuos y unos químicos inflamatorios conocidos por su papel en la respuesta inmunológica.

Una muestra más de la necesidad de diseminar los tests genéticos para precisar la efectividad de un medicamento. Hoy se sabe que se deberían realizar pruebas genéticas para cerca de 70 medicamentos, menos del 1% de lo que se podría hacer.

Ya lo sabe si no le sirve la vacuna.

Hallazgos curiosos de la ciencia

Viendo con los oídos. Un estudio nuevo sugiere que el cerebro de algunos ciegos está redireccionado de modo que las áreas involucradas típicamente en el procesamiento de la visión, procesan información del sonido. Publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, investigadores de la Saint-Justine Hospital Research Centre de la Universidad de Montreal compararon la actividad cerebral de 11 personas con visión normal y 11 que nacieron ciegas y encontraron que los invidentes tenían una mayor capacidad para procesar sonidos con el área de percepción espacial de la corteza visual. “Los resultados demuestran la sorprendente plasticidad del cerebro”, dijo Olivier Collignon, uno de los autores. Muy curioso.

Estómago y pulmones. Bacteria comensal del intestino, esencial en el proceso de digestión y el bienestar general de ese conducto, también juega un papel crítico en establecer una respuesta inmune al virus de la influenza en los pulmones, de acuerdo con estudio aparecido en Proceedings of the National Academy of Sciences. El resultado sugiere que el uso de antibióticos podría afectar la capacidad de la persona para combatir el virus estacional. El estudio está en línea con recientes investigaciones sobre cómo las bacterias comensales afectan no sólo el metabolismo del hospedero, sino también su inmunidad, indicó Yasmine Belkaid, jefe de Mucosal Inmunology Section en el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos. Curioso.

Marte helado. Un par de cámaras en la nave Phoenix Mars Lander capturaron cómo una luz láser fue filtrada por el hielo de agua en la delgada atmósfera del planeta rojo. John Moores y colegas usaron la técnica durante cuatro noches en 2008 para determinar un perfil detallado del contenido de agua helada en la atmósfera marciana cerca a la superficie. La bruma helada era de unos 50 metros de altura sobre la superficie con una concentración máxima de 1,7 miligramos por metro cúbico. Hallaron que esa especie de neblina no era uniforme sino que tendría a ser menos densa cerca de la superficie. Cuando la noche marciana llega, la superficie se enfría debajo del punto de congelación y el vapor de agua en la atmósfera llega al piso. Cuando el Sol nace, 2,5 microgramos de nieve y hielo ha cubierto el terreno de Marte en la región norte alrededor del Phoenix Lander. Muy curioso.

Presión arterial. Investigadores encontraron una relación entre la presión arterial alta y un descenso en la velocidad de caminado de adultos mayores. La caída parece ocurrir también en personas cuya presión es tratada con éxito. Los cambios drásticos en la velocidad al caminar pueden impactar la capacidad de los mayores de permanecer independientes e indican posibles problemas de salud. El estudio lo financiaron los Institutos Nacionales de Salud de E. U. Curioso.

Exagerados y encartados

Exagerados. Poco a poco la influenza A H1N1 cae en el olvido, salvo para quienes la padecen o han sufrido. Obvio. Pero algo no funciona bien. ¿Se exageró la amenaza?
Un reporte en New York Times en días pasados muestra hechos reveladores:
Cuando comenzó a producirse la vacuna, se hizo una gran lista de compradores, con los países más ricos a la cabeza, queriendo salvarse por encima de todos. ¿Qué sucedió? Pues que andan muy encartados.
Francia, que compró 60 millones de dosis, como para vacunar toda su población, sólo ha empleado 5 millones. Hoy quiere cancelar el pedido de 50 y vender varios millones.
Holanda tiene disponibles 19 millones de dosis para quien las desee adquirir y Alemania adelanta conversaciones con las farmacéuticas productoras para reducir a la mitad el pedido de 50 millones de dosis y vender varios millones de los que adquiera.
Estrados Unidos, que ha distribuido 160 millones de los 251 millones de dosis adquiridas, no sabe qué hará con el resto.
La exagerada compra de las vacunas se debió a dos razones. La primera, muchos creyeron que se necesitaban dos dosis por persona. Y: se acusa ahora a la Organización Mundial de la Salud de haber exagerado la alerta por la pandemia.
Para Wolfgang Wodarg, quien estuvo al servicio del Parlamento alemán, la Organización usó una definición inadecuada de pandemia, considerando sólo la capacidad de transmisión del virus y no la severidad de la cepa.
Keiji Fukuda, de la OMS, explicó que esa definición siempre se ha basado sobre la transmisión, no la letalidad del virus.
Quizás se trate de un caso de exageración, pues los científicos, tras determinar la presencia del virus nuevo y trabajar en una vacuna, no pueden prever el curso que seguirá.
Podría recurrirse al viejo adagio de que es mejor prevenir que curar. Además, si los que hubiesen adquirido las vacunas hubiesen sido los países pobres, los más desarrollados ni se inmutarían por el tema.

A H1N1: vacune los importantes

Los niños en edad escolar y sus padres deberían ser la más alta prioridad para los esfuerzos de vacunación contra la influenza, en vez de los más pequeños y los ancianos, sugieren nuevos hallazgos revelados en la revista Science.
Jan Medlock y Alison Galvani desarrollaron un modelo matemático de transmisión de influenza que toma en cuenta la edad, y analiza la mejor estrategia para distribuir las vacunas entre estos grupos de diferentes edades de manera tal que se minimizaría la propagación del virus.
Sugieren que los patrones de transmisión relacionados con la edad deberían ser considerados en las políticas de distribución de vacunas.
El modelo utiliza datos basados en encuestas y datos de mortandad de pandemias históricas de influenza, y considera varios factores – muerte, infección, años totales de vida perdida, y costos económicos-para calcular las estrategias de vacunación más efectivas.
Cuando se comparó un brote teórico con las epidemias de influenza en 1918 y 1957, los investigadores determinaron que una epidemia de influenza podría ser detenida hoy con una distribución óptima de únicamente unas 63 millones de dosis de vacunas en Estados Unidos -si los niños (entre 5 y 19 años), quienes son responsables de la mayor transmisión, y adultos (entre 30 y 39 años), quienes con mayor frecuencia contraen la influenza de sus hijos, son ante todo, el principal objetivo de vacunación.
Esta vacunación dirigida ayudaría a proteger al resto de la población de infección. Además, la predicción del modelo de 63 millones de dosis es menor que los 85 millones de vacunas que son administradas anualmente para la influenza de temporada.
Los resultados ilustran la importancia de considerar los patrones de transmisión relacionados con la edad cuando se asignan las vacunas.

Échele bebidas calientes

Gripe. Cuando uno contrae la gripe o también la influenza, uno de los primeros consejos que escucha es: ingiera mucho líquido.
Pues bien, ese consejo viene adicionado ahora: tome líquido caliente. Un estudio conducido en el Centro del Resfriado Común en Cardiff University, encontró que una bebida caliente o un estimulante jugo pueden proveer alivio inmediato y sostenido para síntomas como la nariz chorreante, la tos, el dolor de garganta, el escalofrío y el cansancio.
El estudio fue publicado en Rhinology y en él se comparó el efecto del jugo comercial de manzana y el de la grosella negra, servidos a calientes o a temperatura ambiente. Los efectos de la bebida calientes fueron sentidos.
Ron Eccles, director del centro, alentó a la gente a beber algo caliente para aliviar los síntomas del resfriado o de la influenza.

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