Unas células vitales para el aprendizaje

No solo son el pegamento que mantiene juntas las neuronas, como se había pensado. Las células gliales, llamadas así por la palabra griega ‘cemento’ son fundamentales para la plasticidad cerebral, esa manera como el cerebro se adapta, aprende y almacena la información.

Investigadores de la Universidad de Tel Aviv encabezados por Maurizio De Pittà piensan que las gliales desempeñan un papel más allá de mantener unidas las neuronas y poseen información para el proceso de aprendizaje. “Son como las supervisoras del cerebro, Al regular la sinapsis, controlan la transferencia de información entre neuronas, incidiendo en la forma como el cerebro procesa la información y aprende”, dijo.

De Pittà, junto con Eshel Ben-Jacob, Vladislav Volman (The Salk Institute) y Hugues Berry (Université de Lyon), desarrolló un modelo de computador que incorpora la influencia de las células gliales en la transferencia de la información sináptica, reporte presentado en Plos Computational Biology.

El modelo puede ser implementado en tecnologías basadas en redes cerebrales tales como softwares de computador y microchips, así como de ayuda para desórdenes cerebrales como la enfermedad de Alzheimer y la epilepsia.

El cerebro está constituido por dos tipos principales de células: neuronas y gliales. Las primeras activan las señales que dictan cómo pensamos y nos comportamos, usando la sinapsis para pasar el mensaje de una neurona a otra.

Las células gliales abundan en el hipocampo y en la corteza, dos áreas del cerebro que ejercen el control sobre la capacidad del cerebro de procesar información, aprender y memorizar. De hecho, por cada neurona, hay de 2 a 5 gliales.

El cerebro, explica Ben-Jacob, es como una red social. Los mensajes se pueden originar en las neuronas, que usan la sinapsis como su sistema de entrega, pero las gliales sirven como un moderador, regulando cuáles mensajes se envían y cuándo.

Estas células pueden acelerar la transferencia de información o disminuir la actividad si la sinapsis está sobrecargada. Esto convierte las gliales en las guardianas de nuestros procesos de aprendizaje y memoria, orquestando la transmisión de información para el funcionamiento óptimo del cerebro.

En la foto, células gliales de ratón. Cortesía.

Curiosidades científicas

Atracción fatal. Uno de los sanitarios de la naturaleza emplea olores de frutas para atraer animales a sus peligrosos bordes. En Borneo, la planta carnívora Nepenthes rajah es favorita de musarañas y ratas. Mientras agarradas a ella, los animales saborean el jugo y depositan su popó rico en nutrientes. En ocasiones se ahogan en esa especie de jarra repleta de jugos digestivos, insectos y materia fecal. Científicos de Alemania y Malasia acaban de descifrar lo que atrae a aquellos pequeños mamíferos; el exudado de la planta, compuesto por ésteres, hidrocarburos, quetones y alcoholes, compuestos que producen una tentadura y frugal oferta, según informaron en el journal of Tropical Ecology. Curioso.

Animal precavido. La taira o ulama que recoge frutos inmaduros ingresó de este modo al selecto grupo de animales que toman previsiones con miras al futuro, según un estudio en Naturwissenschaffen. Mediante observaciones de científicos y cámaras, se han detectado tairas recogiendo plátanos y zapotes que han alcanzado su máximo tamaño pero que no han madurado aún. En vez de comerse las frutas, las esconden. Los animales que recogen y almacenan alimentos tienen una gran ventaja en asuntos de supervivencia. Curioso.

Memoria genética. Las personas que pueden almacenar mucha información al tiempo, deberían agradecerles a sus padres sugiere un estudio en el Journal of Neuroscience. La llamada memoria de trabajo es utilizada para guardar piezas de información en la mente de manera simultánea y algunas personas tienen mejor memoria que otras. Gabriela Blokland, de la Universidad de Queensland en Brisbane, Australia y colegas escanearon los cerebros de 319 mellizos que realizaban tareas don la memoria de trabajo. Los cerebros de mellizos idénticos –gemelos- se desempeñaban de manera similar que los de los no idénticos, sugiriendo que se debe a factores genéticos. Curioso.

Planeta recalentado. El infierno mismo: el planeta gigante Wasp-33b, que orbita una estrella hacia la constelación de Andrómeda a 378 años luz, es el más caliente de los hallados hasta ahora según un artículo en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. Su superficie hierve a 3.350 grados centígrados gracias a la influencia de su estrella, de la que el planeta está muy cerca al punto de orbitarla en apenas 1,22 días de acuerdo con el equipo de Alexis Smith de Keele University en Inglaterra. Algo curioso.