El masaje sueco sí alivia

Esa sensación de bienestar tras un buen masaje, no es mera ilusión.
Investigadores del Departamento de Psiquiatría y Neuroriencias del Comportamiento en el Cedars-Sinaí, reportaron que las personas sometidas a ese masaje experimentaron cambios medibles en su respuesta corporal inmune y endocrina.
Aunque la gente ve el masaje como algo que le proporciona bienestar, no se han allegado muchas pruebas fisiológicas de la respuesta inmune del cuerpo.
El estudio publicado en el Journal of Alternative and Complementary Medicine, 29 personas recibieron 45 minutos de masaje sueco y 24 el mismo tiempo en un masaje suave. Antes de la actividad, se fijaron catéteres intravenosos para tomar muestras de sangre durante la sesión.
El estudio demostró que no sólo hace sentir bien, sino que es benéfico, dijo Mark Rapaport, investigador principal.
Entre los resultados se encontró:
Las personas que recibieron el masaje sueco experimentaron cambios significativos en los linfocitos, que desempeñan un papel en la defensa del organismo.
Este masaje produjo una reducción en la Arginina Vasopresina, que se cree actúa en la conducta agresiva y ha sido asociada al aumento en la hormona del estrés, cortisola.
El masaje sueco disminuye esa hormona del estrés.
Y provocó una reducción en las citoquinas producidas por las células blancas de la sangre estimuladas.

Cerveza afecta a las mujeres

Cerveza, algo más que burbujas. ¿Será por allá? ¿O es para preocuparnos acá? Lo cierto es que un estudio reveló que las mujeres que beben cerveza con regularidad podrían aumentar el riesgo de desarrollar psoriasis, un trastorno autoinmune que afecta la piel.
Pero eso no es todo: otras opciones de bebidas alcohólicas, como la cerveza light o el vino, no se relacionaron con este riesgo.
Fueron investigadores del Hospital Brigham y de Mujeres, de la Facultad de Medicina de Harvard y de la Universidad de Boston que hicieron seguimiento a 82,869 mujeres a las que al principio no se les había diagnosticado psoriasis durante unos quince años, entre 1991 y 2005. Las participantes informaron sobre su consumo de alcohol y también informaron si un médico les había diagnosticado psoriasis.
Se halló que incluso cantidades relativamente moderadas de cerveza parecían aumentar el riesgo de psoriasis. Este aumentaba en casi 80 por ciento con 2,3 bebidas semanales.
Cinco cervezas o más por semana duplicaban y más el riesgo de diagnóstico de la afección cutánea, comparadas con las abstemias.
“Podemos decir que si a una mujer le gustaría consumir alcohol, y tiene antecedentes familiares o personales conocidos de psoriasis o algún otro motivo por el que podría estar predispuesta a esta afección, probablemente no deba elegir beber cerveza que no sea light”, aseguró Abrar A. Qureshi, autor principal del artículo que aparecerá en diciembre en Archives of Dermatology.

Ese olorcito me enamoró

No es que a usted le guste otra persona y que, a través de los mecanismos usuales establecidos en una sociedad, se conozcan y establezcan una relación sentimental. Puede haber algo más… Usted podría depender del olfato genético…
Sí: algunos pueblos dependerían de los factores biológicos, además de los sociales, en la selección de compañero (a). Me explico: los factores genéticos relacionados con la inmunidad entrarían en juego.
Así lo sugiere una investigación realizada por científicos de China, Francia y el Reino Unido, publicada en PloS Genetics.
Ha sido demostrado que en algunas especies el Complejo Mayor de Histocompatibilidad, una amplia región del genoma involucrada en la respuesta inmune (el reconocimiento de las células propias e invasoras), influye en la selección de pareja, lo cual puede ser mediado por preferencias basadas en el olor del cuerpo.
Algunos estudios previos han reportado una tendencia de los humanos a preferir parejas de diferente CMH, alentando una mejor respuesta inmune en los descendientes. No obstante, otros estudios en parejas y con camisetas sudadas, reportaron resultados inciertos.
Raphaëlle Chaix, Chen Chao y Meter Donnely, sumándosele al debate, encontraron que hay pueblos africanos en los que esposo y esposa tienen un CMH similar, mientras en los europeos-americanos predominan los distintos.
El hallazgo apoya la hipótesis de que ese complejo influye en la escogencia de la pareja.