Nuestros computadores nos conocen mejor que la familia. ¡Créalo!

Cortesía Phys.og

No valen amigos ni familiares. No. Los computadores juzgan mejor nuestra personalidad que cualquier persona, incluida nuestra pareja.

Mediante el uso de un nuevo algoritmo investigadores calcularon el número promedio de Me Gusta (Like) que la inteligencia artificial requiere para inferir con tanta precisión nuestra personalidad como quizás nuestra pareja o familia.

El estudio, publicado en PNAS, compara la capacidad de los computadores y la gente de realizar juicios certeros sobre nosotros. Mientras el juicio de las personas se basa en la familiaridad con el individuo juzgado, los modelos de computador utilizan una señal digital específica: los Me Gusta de Facebook.

Al analizar los Me Gusta, el computador logra predecir la personalidad con mucha mayor precisión. Solo la pareja -esposa- de la persona logra tal precisión al describir los rasgos sicológicos según el estudio.

Para los investigadores de las Universidades Cambridge y Stanford el hallazgo es una demostración de la capacidad de los computadores para descubrir los rasgos sicológicos mediante análisis de datos, mostrando que las máquinas nos pueden conocer mejor de lo que creíamos. Un paso, además, hacia una interacción computador-humano más social.

“En el futuro los computadores serán capaces de inferir nuestros rasgos sicológicos y reaccionar en consecuencia, conduciendo a la aparición de máquinas con habilidades sociales, inteligentes y emocionales, según Wu Youyou, del Centro de Sicométrica de Cambridge.

“En este contexto, las interacciones computador-humano visionadas en películas como Her están a nuestro alcance”.

El estudio podría, sin embargo, alimentar preocupaciones sobre la privacidad a medida que la tecnología se desarrolla.

Con solo 10 Me Gusta la máquina predecía con mayor precisión la personalidad de alguien que un compañero de trabajo; de un amigo con 70 Me Gusta; de un hermano con 150; y de la esposa con 300 Me Gusta.

Dado que el usuario promedio de Facebook tiene cerca de 227 Me Gusta (número que va creciendo), los investigadores dicen que esta clase de inteligencia artificial nos conoce mejor que nuestras compañías más cercanas.

Implantan cerebelo robótico en una rata: ¡y funcionó!

En un avance sorprendente y que raya con lo increíble, científicos israelíes implantaron con éxito un cerebelo robótico en el cráneo de un roedor con caño cerebral, restaurando su capacidad de movimiento.

Este cerebelo cibernético consiste de un chip de computador eléctricamente conectado al cerebro de la rata con electrodos, colocándose el chip por fuera del cráneo..

El cerebelo es responsable de coordinar el movimiento, explicó el profesor Matti Mintz, del Departamento de Psicología en la Universidad de Tel Aviv. Cuando se conecta con el cerebro, este cerebelo robótico recibe, interpreta y transmite información sensorial del tallo cerebral, facilitando la comunicación entre el cerebro y el cuerpo.

Para examinar esta interfaz robótica entre cuerpo y cerebro, los investigadores enseñaron a una rata anestesiada y con daño cerebral a parpadear cuando escuchaba un sonido y recibía un soplo. La rata sólo respondía cuando el cerebelo robótico estaba conectad, no pudiendo parpadear cuando estaba desconectado..

Según el investigador, el chip está diseñado para imitar la actividad natural de las neuronas. “Es una prueba del concepto de que podemos grabar información del cerebro, analizarla de una manera similar a la red biológica y entonces regresarla al cerebro”, dijo Mintz, quien presentó su investigación en el encuentro Strategies for Engineered Negligible Senescence en Cambridge, Reino Unido.

Este cerebelo podría conducir en un futuro aún lejano a implantes electrónicos que remplacen tejidos dañados en el cerebro humano, habiéndose probado ya, en distintas ocasiones, que extremidades prostéticas e implantes cocleares pueden conectarse al cerebro, aunque son dispositivos de una sola vía de comunicación.

El dispositivo podría incluso servir para mejorar el poder de cerebros sanos.

La próxima etapa será modelar un área más grande del cerebelo que aprenda una secuencia de movimientos y ensayar el chip en un animal consciente, un enorme reto.

Un paso más, de todas maneras, hacia la inteligencia artificial.

En la imagen, rata de laboratorio.