Ejercicio cortico, pero sustancioso

A todos nos dicen que hagamos ejercicio, pero no siempre cómo ni qué tipo. Aeróbico, se insiste mucho, pero no descuide el fortalecimiento y la flexibilidad.

Un estudio aparecido en el American journal of Human Biology revela que el ejercicio de alta intensidad es más benéfico que aquel de resistencia.

Duncan Buchan, de la Universidad West of Scotland, explicó que su estudio examinó en jóvenes el efecto de un ejercicio breve e intenso comparado con el tradicional de mayor duración.

El equipo de investigadores reclutó dos grupos de voluntarios escolares, 47 niños y 10 niñas y los dividió al azar en dos grupos: de alta y de moderada intensidad.

Los dos se ejercitaron en tres sesiones semanales durante siete semanas. El de alta intensidad realizaba series de esprints de 20 metros durante 30 segundos, en contraste con el moderado, que corría por un periodo de 20 minutos.

Al final del estudio, este había completado 420 minutos de ejercicio, mientras los de alta intensidad apenas 63 minutos. El gasto estimado de energía en este fue de 907,2 kilocalorías, frente a 4.410 del moderado.

Ambos grupos mostraron disminución en los riesgos cardiovasculares. Sin embargo, el tiempo total de ejercicio durante las siete semanas fue seis veces mayor para el grupo moderado, por lo que el mejoramiento del grupo de alta intensidad se dio en solo 15 por ciento del tiempo total de ejercicio.

Esto demostraría que el ejercicio breve pero intenso es un medio eficiente para disminuir el riesgo cardiovascular en adolescentes, a pesar de que la población estudiada fue pequeña.

¿Se confirmará? Mientras tanto, no se puede desconsolar: si no dispone de tanto tiempo para el ejercicio, hágalo con intensidad, a menos que tenga contraindicaciones médicas personales.

Si no se mata, aún puede vivir bien

Ojalá que sí. Aunque muchos estudios van y vienen sobre los beneficios de la actividad física y la intensidad requerida, algunos contradictorios, uno más trata de aportar luces sobre el tema.
Podría ser que lo poco, haga mucho. Si no se mata haciendo ejercicio, también tiene posibilidad de estar bien. Investigadores de la London School of Higiene and Tropical Medicine de Cambridge University y el Karolinska Institute de Suecia, hallaron que aún una intensidad física moderada, como caminar o montar en bicicleta puede reducir sustancialmente el riesgo de muerte temprana.
El estudio, publicado en el Internacional Journal of Epidemiology, combinó los resultados de los más grandes estudios en el mundo sobre el impacto de la actividad física ligera o moderada en quienes no hacían nada de ejercicio.
Aunque una actividad física más intensa es mejor, los beneficios de incluso una pequeña cantidad de actividad son importantes en los menos activos.
Las buenas noticias del estudio es que usted no tiene que ser un fenómeno del ejercicio para beneficiarse de él. Con sólo lograr los niveles recomendados de actividad física, 30 minutos diarios de actividad moderada cinco días a la semana, reduce el riesgo de muerte un 19 por ciento, mientras que siete horas a la semana de actividad moderada comparada con ninguna actividad, reduce el riesgo en un 24 por ciento.
James Woodcock, líder del estudio, opinó que “esta investigación confirma que no sólo ejercitarse duro es bueno para su salud, sino también las actividades moderadas de cada día, como caminar o montar en bicicleta, tienen grandes beneficios. Caminar a las tienda o al llevar los hijos a la escuela, pueden alargar su vida y traer otros beneficios para el bienestar general”.