Ahora resulta que el Sol sería un ladrón

Diagrama de cómo pudo ocurrir el 'robo'. Cortesía Lund University

Diagrama de cómo pudo ocurrir el ‘robo’. Cortesía Lund University

No solo existe la posibilidad, aunque no demostrado todavía, de la existencia del planeta 9 en nuestro Sistema Solar, sino que de existir su origen haría quedar mal a nuestro Sol: sería nada menos que un ladrón interestelar.

Un estudio basado en simulaciones de computador, desarrollado por astrónomos de Lund University en Suecia, mostró que es altamente probable que ese planeta 9 sea un exoplaneta, es decir, un planeta extrasolar, que de comprobarse algún día sería el primer caso de uno de esos planetas dentro de nuestro Sistema Solar.

La hipótesis es que el Sol, en su juventud, hace cerca de 4.500 millones de años, se robó el planeta 9 de una estrella vecina donde había nacido.

Para los científicos del estudio, muchos datos sugieren que el planeta 9 fue capturado y desde entonces ha pasado desapercibido.

Resulta irónico que mientras los astrónomos a menudo hallan exoplanetas a cientos de años luz en otros sistemas solares, exista la posibilidad de que haya uno escondido en nuestro patio”, según Alexander Mustill, astrónomo en Lund.

Las estrellas nacen en grupos y a menudo pasan cerca y es en esos encuentros donde una estrella puede ‘robar’ uno o más planetas en órbita alrededor de otra estrella. Para ellos, es probablemente lo que ocurrió cuando nuestro Sol capturó el planeta 9.

Por ahora es especulación, a pesar de que el modelo funcione, pues el noveno no ha sido hallado.

Ese planeta pudo haber sido expulsado por otros planetas y cuando terminó en una órbita superior, muy amplia alrededor de su estrella, fue cuando el Sol pudo haberlo ‘robado’. Cuando el Sol salió posteriormente del cúmulo donde nació, el planeta 9 fue fijado en órbita a su alrededor”, explicó Alexander Mustill.

De ese planeta, lógico, no se conoce nada, si es rocoso, gaseoso o de hielo, aunque diversos estudios sugieren que podría tener 10 veces la masa de la Tierra.

El provocador estudio sueco fue publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Nave está a punto de salir al medio interestelar

No es que un vecino haya hecho reclamo alguno. No. Lo que sucede es que la información no concuerda.

Los nuevos datos entregados por la sonda Voyager 1, el aparato humano que más lejos ha llegado en el espacio, indican que hay que redefinir la frontera del Sistema Solar, esa capa externa esférica hasta donde llega el calor del Sol.

La nave, aunque no se creía, está ya en el borde del Sistema. Se encuentra a unos 17.380 millones de kilómetros de la Tierra o unas 115 unidades astronómicas (una unidad es la distancia Tierra-Sol, unos 150 millones de kilómetros).

Allí, dicen los equipos de la nave, la velocidad del gas caliente ionizado se ha reducido de 241.000 kilómetros por hora a cero.

Un grupo de científicos encabezado por Stamatios Krimigis reportó hoy en el journal Nature que esa reducción en la velocidad del viento solar se debería a la presión del campo magnético interestelar en la región entre las estrellas.

Desde diciembre de 2004, Voyager 1 monitorea la velocidad del plasma en esa corona externa de influencia del Sol.

Para Krimigis los datos indican que la nave está en toda la frontera del Sistema Solar.

El viento solar viaja a velocidades supersónicas hasta que cruza una onda de choque llamada frente de choque de terminación, donde calienta la heliofunda, capa que separa la heliopausa o frontera final de ese frente, que fue cruzado en 2004 por la sonda.

No se cree que la nave haya superado la heliopausa y se encuentre en el espacio interestelar, paso que supondría una caída en la densidad de partículas calientes de la heliofunda hacia partículas frías del medio interestelar.

Los análisis revelan que la heliopausa puede hallarse a 18.185 kilómetros del Sol más o menos, por lo que Voyager 1 podría salir al medio interestelar a mediados de 2012.

La sonda viaja a 61.100 kilómetros por hora, contra 56.300 de la Voyager 2, que fue lanzada un poco antes que la 1, por lo que se encuentra más lejos que esta. La dos siguen caminos diferentes.

La Voyager 2 anda a unos 14.160 millones de kilómetros del Sol.

Esos increíbles rayos cósmicos

Enorme. Todo en el universo es gigante. El tamaño de las grandes estrellas, las distancias entre estrellas y entre galaxias, las explosiones, la velocidad de los objetos, los… rayos cósmicos.
La Nasa reveló que nuevas imágenes del telescopio espacial de rayos gamma, el Fermi, mostraron remanentes de supernovas que emiten radiación mil millones de veces más energéticas que la luz visible, lo que lleva a los astrónomos un paso hacia delante en el entendimiento de una de las fuentes universales de las partículas más energéticas, los rayos cósmicos.
Estos rayos consisten principalmente de protones que se mueven a través del espacio a casi la velocidad de la luz. En su viaje a través de la galaxia, las partículas son curvadas por los campos magnéticos, lo que confunde sus trayectorias y enmascara su origen.
Entender las fuentes de esos rayos es parte del trabajo de Fermi, según Stefan Funk, astrofísico del Kavil Institute for Particle Astrophysics and Cosmology.
Cuando los rayos cósmicos colisionan con el gas interestelar producen rayos gamma.
“El Fermi nos permite ahora comparar la emisión de remanentes de diferentes edades y distintos ambientes”, agregó Funk.
El telescopio de gran área de Fermi, mapeó rayos gamma de mil millones de electron voltios de remanentes de supernovas de edad media, conocidos como W51C, W44 y IC443, que nunca fueron vistos en esa energía. (La energía de la luz visible es de 2 a 3 electron voltios. Cada remanente son los restos en expansión de una estrella masiva que explotó hace 4.000 a 30.000 años.
Fermi también espió los rayos gamma en electron voltios de Cassiopeia A, un remanente de supernova de sólo 330 años.
Foto Nasa