La siesta es salud

Tome una siesta. Es bueno y saludable. Eso al menos dicen los resultados de un estudio publicado en el Journal of Clinical Endocrinology Metabolism: una siesta reduce del estrés y fortalece el sistema inmunitario.

Los problemas del sueño son una epidemia mundial. Fuera de inducir un pobre desempeño en las actividades, dormir poco ayuda a la aparición de enfermedades crónicas como la diabetes, la presión alta, depresión y la obesidad.

“Nuestros datos sugieren que una siesta diaria de 30 minutos revierte el impacto hormonal de una noche de mal sueño”, según Brice Faraut, de la Université Paris Descartes-Sorbonne Paris Cité en París, Francia.

En el estudio se examinó la relación entre hormonas y sueño en un grupo de 11 hombres sanos de 25 a 32 años, que participaron en dos sesiones de sueño en laboratorio, con alimentos y luces estrictamente controlados.

Cuando dormían poco aumentaban los niveles de norepinefrina, una hormona y neurotransmisor relacionado con la respuesta del cuerpo al estrés

La ausencia de sueño también afectaba los niveles de la proteína interleucina-6 que tiene propiedades antivirales: bajaba con la privación del sueño pero subía con una siesta.

Esto sugiere que la siesta alentaría el sistema inmunitario.

Los hallazgos tendrán que ser verificados en otros estudios. La muestra, de todas maneras, fue pequeña.

De todas maneras, una siesta no hace daño.