El útil trasplante de popó

Aunque se le hace mala cara, produce asco, se arroja por los sanitarios y es sinónimo de enfermedades también tiene sus beneficios saludables: el popó.

Sí. Los excrementos humanos se han convertido en la salvación que padecen una a veces fatal infección con una cepa particular de C. difficile, que produce la colitis.

Pero no es lo único que alivia. Pueden ser usados para tratar otras condiciones como la enfermedad de Crohn y la constipación.

No es un procedimiento nuevo, pues se hizo por primera vez en 1958 con buenos resultados y es sencillo: el receptor evacua sus intestinos como si se preparase para una colonoscopia. El popó del donante, previamente analizado para ‘establecer su salud’, es trasplantado semilíquido vía enema. Entonces la microbiota benéfica comienza a poblar el intestino del receptor y a hacer su trabajo.

Un grupo de médicos, dice Jill Neimark en Discover Magazine, ha diseñado un ensayo clínico con el tratamiento para comprobar su utilidad, esperando la aprobación respectiva.

Colleen Kelly, gastroenterólogo, quien ayuda a diseñar la prueba clínica, usó el procedimiento por primera vez en 2008 en una paciente debilitada por 6 meses de severa colitis. Luego de recibir el aporte de su novio, se curó. A la fecha ha efectuado 72 trasplantes de materia fecal.

El interés en el tema se ha renovado dado que las infecciones por C. difficile se triplicaron en la última década.

Pese a las evidencias, no muchos médicos realizan el trasplante, quizás esperando estudios más amplios y la disponibilidad en las instituciones de técnicas para analizar el microbioma.

5 bacterias a las que debemos agradecer

Informes del mes pasado del Proyecto Microbioma Humano dicen que poseemos alrededor de 100.000 millones de bacterias en nuestro cuerpo, que pesan al menos 2 libras, y que pertenecen a más de 10.000 tipos diferentes de organismos.

No todas las bacterias son nocivas. Muchas son benéficas y necesarias incluso para que podamos vivir, de modo que si carecemos de ells moriríamos o pasaríamos malos momentos.

StephenCoscia en Big Think trae cinco bacterias que son necesarias para nuestra supervivencia, bichos a los que debemos estarles muy agradecidos.

Veámoslos:

1. Bifidobacterium longum: Este microorganismos se halla en grandes cantidades en los intestines de niños. Liberan varios ácidos que tornan tóxico eol ambente para bacterias virulentas. O sea que nos protege.

2. Bacteroides thetaiotamicron: Sin ella no seríamos capaces de digerir muchas moléculas alimenticias de las plantas. Se hallan en el tracto gastrointestinal. Descompone esas moléculas para poder digerir sus componentes. A ellas tiene que estarles muy agradecidos los vegetarianos.

3. Lactobacillus johnsonii: Esta bacteria es de importancia crítica para los humanos, en especial los bebés. Hace que el proceso de digestión de la leche sea más suave.

4. Escherichia coli: Sintetiza la vitamina K en el estómago, vitamina que nos permite mecanismos de coagulación adecuados. Además se requiere para otros propósitos.

5. Viridans streptococci: Estos microbios viven en la garganta. No nacemos con ellos, se establecen allí en la niñez. Crecen tanto que no dejan espacio para que especies nocivas colonicen el lugar.

En la foto, L. johnsonii.

Bacterias intestinales predicen riesgo de infarto

Dime qué bacterias tienes en tus intestinos y te diré si tendrás un ataque cardiaco.

Sí, una nueva investigación publicada en The Faseb Journal sugiere que los tipos y niveles de bacterias en los intestinos podrían ser utilizados para predecir la probabilidad de una persona de sufrir un ataque al corazón y su manipulación podría reducir el riesgo.

El descubrimiento podría conducir a nuevos tests de diagnóstico y terapias para prevenir el infarto.

La investigación sugiere, además, que los probióticos pueden proteger el corazón en pacientes sometidos a cirugía del corazón y a angioplastia.

“Nuestro descubrimiento es un hito revolucionario en la prevención y tratamiento de ataques al corazón”, dijo John E. Baker, autor del estudio en el Medical College of Wisconsin. “El vínculo bioquímico entre la bacteria intestinal, sus metabolitos y el daño del corazón reducirá el riesgo de muerte de un ataque y, junto con el uso de probióticos, mejorará la salud cardiovascular de la población”.

Baker y colegas condujeron experimentos con tres grupos de ratas. El primero con una dieta estándar. El segundo fue tratado oralmente co0n el antibiótico vancomicina en el agua que bebían. Y el tercero fue alimentado con un suplemento de probióticos con Lactobacillus plantarum, una bacteria que elimina la producción de leptina.

El grupo tratado con el antibiótico tenía niveles reducidos de leptina (una hormona proteína con un rol en el apetito y el metabolismo), lo que derivó en menos ataques y una mejor recuperación de la función mecánica que el grupo de la dieta estándar. El antibiótico redujo el número total de bacterias en los intestinos y alteró la abundancia de tipos específicos de bacterias y hongos que viven en el intestino.

Tratar esas ratas con leptina mejora la protección producida por el tratamiento con leptina. El tercer grupo fue tratado con probióticos que también alteraron el número y los tipos de bacteria y hongos en el intestino. Como las tratadas con antibióticos, estas ratas también tenían menores niveles de leptina produciendo menor número de ataques cardiacos y una mayor recuperación de la función mecánica en comparación con el primer grupo.

La leptina incrementaba la protección brindada por el probiótico.

No se trata de prescribir yogur para prevenir los ataques, aunque la investigación ayuda a entender mejor cómo el microbioma afecta nuestra respuesta a las lesiones, dijo Gerald Weissmann, M.D., editor en jefe de Faseb Journal.

En la foto, bacterias.

Cómo se logró exitosa separación de gemelas siamesas

Las gemelas Angélica y Angelina Sabuco, que nacieron pegadas por el pecho y el abdomen son ahora dos niñas separadas.

Gracias a una riesgosa pero exitosa operación, las gemelas fueron intervenidas durante 10 horas en el Lucile Packard Children’s Hospital para culminar un complejo proceso de planeación de meses que involucró especialistas de muchas ramas.

“Es un sueño hecho realidad”, expresó Ginady Sabuco, la mamá, hablando en medio de las lágrimas. “Estamos muy complacidos”, dijo Gary Hartman, médico que encabezó la operación de separación. Para él, las cosas no pudieron ir mejor.

La parte más riesgosa del procedimiento fue dividir el hígado fusionado de las niñas. Se hizo con suavidad y con toda calda, dijo el médico. Se tenían temores de una hemorragia dado que un cuarto del suministro de sangre del cuerpo pasa por este órgano cada minuto. Gracias al equipo de última tecnología utilizado el equipo médico dividió el tejido y cauterizó los vasos sanguíneos, virtualmente sin derramamiento de sangre.

Las hermanas Sabuco compartían pocos órganos.

Fue a mediados de 2009 cuando la señora Ginady, en embarazo, supo que sus hijas estaban pegadas. “Dios, por qué nosotros, por qué yo?” se preguntó.

No fue fácil. Su esposo Fidel vivía y trabajaba en San José, California, mientras con su hijo residía en Filipinas. Un año después se reunieron. Las bebés fueron evaluadas en el Packard Children’s para mirar su fisiología y los riesgos de la separación. De seguir unidas el riesgo era serio debido a posibles deformidades musculares y esqueléticas que habrían empeorado con el tiempo.

“Ya había anormalidades en sus sistemas músculo-esqueléticos”, dijo Hartman tras la cirugía. La operación reconstructiva de pecho a la que fueron sometidas las gemelas comenzó a aliviar los problemas en la curvatura de sus pechos y columnas.

Es la segunda separación de gemelos que se hace en ese centro hospitalario.

Las imágenes diagnósticas revelaron que las niñas no compartían corazón, sus hígados estaban fundidos y sus intestinos se tocaban pero los sistemas digestivos funcionaban por separado, reveló Frandics Chan, profesor de Radiología. Los esternones estaban juntos, pero las costillas separadas.

El otro paso en la preparación previo a la separación fue la inserción de expansores de tejido en cuatro sitios debajo de la piel. Son pequeños globos que se inflan gradualmente con líquido para promover el crecimiento de piel extra que fue usada para reparar la separación.

Durante esa inserción se observó con cuidado la respuesta a la sedación y la anestesia. La circulación de las niñas no era compartida en su mayoría, lo que hizo que la anestesia fuera más segura, reportó Gail Boltz, profesor de Anestesiología.

Hartman, Boltz y Peter Lorenz, profesor de cirugía plástica y reconstructiva, planearon cada detalle de la operación, que involucró 20 médicos de 15 a 20 personas en el staff de cirugía. Eligieron dónde debería estar cada pieza del equipo e implementaron un plan de código de colores para saber bien qué personal y qué equipo correspondían a cada niña.

Las gemelas llegaron a la sala de cirugía a las 6:30 a.m. Hartman hizo las primeras incisiones en la piel y músculos de las niñas y Lorenz cortó a través de las costillas. Hartman separó los diafragmas e hígados, que estaban sujetados firmemente en el lado más largo. Luego separó los intestinos y poco después de mediodía en noviembre 1, cortó el último pedazo de piel que juntaba las niñas. Una de ellas fue conducida con su equipo a un cuarto adyacente para la cirugía reconstructiva: ¡la primera vez en sus vidas que estaban en salas separadas!

Lorenz y Rohit Khosla, profesor de cirugía plástica y reconstructiva, reconstruyó las paredes abdominales y del pecho de las gemelas. Les implantaron una placa absorbible en el pecho de cada una, donde debería ir el esternón y les ataron a las placas pedazos de hueso removidos durante la separación. A las 4:30 p.m. terminó la intervención.

“En año y medio se disolverán las placas”, dijo Lorenz. “Eso les da palzo a los huesos grapados para que se fusionen, apra que tengan huesos normales y pechos estables”.

Tras la cirugía, fueron llevadas a la Unidad de Cuidados Intensivos para recuperarse durante una semana más o menos.

Durante la recuperación, podrán perder algo del desarrollo ganado. Caminaban juntas, ahora deberán aprender a hacerlo solas, pero se cree que en poco volverán a tener esas habilidades perdidas con la separación.

Hartman predice que serán dos niñas felices y saludables. “No vemos ningún problema para que se recuperen por completo”.

Angélica, según su madre, es más habladora, mientras Angelina es callada. Cuando Angélica tose, sin embargo, Angelina suavemente golpea su espalda.

Foto cortesía Stanford

El cáncer gusta de las personas altas

Ser corto de estatura tiene sus ventajas. Ser alto, también. Y además hay desventajas. Agreguemos una más:

Las personas altas tienen mayor riesgo de contraer una variedad de cánceres, de acuerdo con un estudio publicado en The Lancet Oncology.

En las mujeres el riesgo crece un 16 por ciento por cada 10 centímetros de estatura.

Estudios previos habían mostrado una relación entre estatura y cáncer, pero el nuevo estudio extiende los hallazgos a más tipos de cáncer y a mujeres con distintos estilos de vida y situación económica.

Los resultados explicarían en parte una mayor incidencia del cáncer en el siglo 20: las personas comenzaron a ganar estatura también.

Para investigar el impacto de la estatura sobre el riesgo total de cáncer y sitios específicos, Jane Green, de la Universidad de Oxford en el Reino Unido y colegas evaluaron la asociación entre estatura, otros factores relevantes para el cáncer y la incidencia de cáncer en el Million Women Study, que incluyó 1,3 millones de mujeres de edad media en el Reino Unido entre 1996 y 2001. Durante un seguimiento de 10 años, se identificaron 97.000 casos de cáncer.

El riesgo total de contraer cáncer aumentaba con la estatura, así como el riesgo de varios tipos de cáncer, incluidos los de seno, ovario, útero, intestinos, leucemia y melanoma maligno.

Green expresó que “demostramos que el vínculo entre una mayor estatura y un riesgo incrementado de cáncer es similar en diferentes poblaciones de Asia, Australasia, Europa y Norteamérica. El riesgo parece ser común para varios tipos de cáncer y en distintas personas, lo que sugiere que debe existir un mecanismo básico común, quizás actuando temprano en la vida de las personas, cuando están creciendo”.

Aunque no está claro cómo se da esta relación, la estatura es determinada por influencias ambientales incluyendo la dieta y las infecciones en la niñez, como también por los niveles de la hormona del crecimiento y factores genéticos.

Para las personas altas, existe al menos un consuelo, ya que la estatura no se puede modificar: su condición está relacionada con una menor incidencia de enfermedades del corazón.

El caracol que viaja de polizón en una barriga

Las cosas por las que uno tiene que pasar. Quizás el destino no se encuentre en la tierra donde nacimos y sea mejor viajar, aunque un viaje como el del caracol no debe ser muy agradable, así tenga sus ventajas para ir a establecerse en otras latitudes.

Un estudio acaba de mostrar que unos pequeños caracoles pueden beneficiarse al ser ingeridos por un pájaro. ¿Cómo es eso? Pues se encontró que cerca del 15 por ciento de los caracoles comidos por dos especies de aves sobrevivían su viaje a través de los intestinos del depredador y eran expulsados con el excremento.

Quiere decir que los moluscos pueden viajar más lejos de lo que lograrían por sus propios medios, comentaron los investigadores liderados por Shinichiro Wada de Tohoku University en Japón.

Para demostrar su hipótesis, los científicos alimentaron 4 especies de aves -con 174 caracoles Tornatellides boeningi, de esos que acostumbran comer en las islas Ogasawara.

Les tomó a los caracoles, todos adultos con conchas de 2,5 milímetros de altura, de 30 a 40 minutos para pasar por todo el sistema digestivo de las aves. Al examinar el excremento se encontró que 14,3% de los caracoles que pasaron por tres de las especies de ojos blancos u 16,4% de aquellos que transitaron por el tracto digestivo de los pájaros de orejas cafés, estaban vivos.

Aquellos que no se habían movido a las 12 horas fueron considerados muertos.

Las aves dispersan, sin quererlo, los caracoles por diferentes lugares, con lo que se da un flujo de genes entre poblaciones de caracoles en distintas localidades. Hallaron además una correlación entre la diversidad genética de las poblaciones de caracoles y la densidad de los pájaros de ojos blancos en la isla Hahajima.

En el artículo en el Journal of Biogeography los autores resaltaron que al estrategia usada por estos moluscos no es tan común, a diferencia de lo que sucede con los vegetales. Las aves también diseminan larvas de avispas y se sabe de caracoles de estanques que tras sobrevivir en el intestino de peces colonizan otros lugares.

El estudio explica en parte la llegada de estos caracoles a islas lejanas en los océanos.

Foto cortesía