Las manos deciden lo que usted elige

Si usted pide ravioles en un restaurante, carne asada, pescado apanado, cerdo en salsa, unos espaguetis o un gustoso cheesecake depende de algo que usted no ha considerado: qué mano usa.

Sí. Una serie de estudios del psicólogo Daniel Casasanto sugiere que una cosa puede moldear su elección: el lado en el menú en el que aparezcan las diversas opciones.

Casasanto y su grupo demostraron que para los zurdos, el lado izquierdo de cualquier espacio les denota cualidades positivas como inteligencia, agradabilidad, dulzura. Para los derechos, el lado derecho de cualquier espacio denota las mismas calidades.

En los experimentos, cuando a los participantes se les pedía elegir una opción de productos casi idénticos en unas hojas, los derechos eran más dados a elegir los del lado derecho y los zurdos los del izquierdo.

Así mismo, cuando se les pedía encerrar en un círculo en una hoja las características más atractivas o menos honestas, elegían de la misma manera: las más positivas para los zurdos estaban en el lado izquierdo y para los derechos en ese lado.

Del mismo modo, cuando se les pidió elegir aplicantes a un trabajo de hojas de vida dispuestas al azar, los zurdos escogían más los del lado izquierdo y los derechos los del derecho.

Esa especifidad, sin embargo, es moldeable: cuando se les pedía a los participantes usar la mano no dominante, tendían a escoger las opciones dadas en ese lado.

(Fuente base: Scientific American)

Contrólese, por favor

No, mejor no me gasto este dinero. Uhmmm… sí, me iré para el gimnasio en vez de dormir.
Agradézcale a la corteza lateral prefrontal por sus decisiones. Cada que usted se resista a una tentación, piense en esa pequeña región cerebral justo encima del oído izquierdo.
Un estudio demostró que cuando esa región no funciona bien, la gente tiende más a elegir pequeñas e inmediatas recompensas sobre otras mayores que vendrán más tarde.
Un avance que tiene implicaciones para estudios en desórdenes psiquiátricos como el abuso de sustancias y la adicción al juego, pues ambos parecen ligados a la falta de capacidad para resistir la elección de las drogas.
“La corteza lateral prefrontal es una de las últimas estructuras cerebrales en madurar, haciéndolo tarde en la pubertad, incluso en la adolescencia o en la adultez joven”, dijo Bernd Figner, de Columbia University en Nueva York, principal autor del estudio publicado en Nature Neuroscience.
“Esto puede ayudar a explicar porqué los adolescentes y los adultos jóvenes a menudo parecen tener un tiempo difícil posponiendo la gratificación”.
Figner y sus colegas enlistaron 52 hombres en edad de college para participar en un experimento de estimulación cerebral. Se les aplicaban pulsos magnéticos cortos en diferentes regiones del cerebro. Recibían los estímulos bien en la corteza derecha o en la izquierda. O se simulaba la aplicación. Luego fueron sometidos a un cuestionario, como si deseaba ya 20 dólares o 30 en dos semanas.
Quienes recibieron los estímulos en la corteza lateral prefrontal del lado izquierdo, escogían más la oferta más próxima y recompensas menores comparados con quienes los recibieron en el lado derecho.
Cuando se les dio a elegir entre 20 dólares en dios semanas o 30 en cuatro, no hubo diferencias.
Esto sugiere que el efecto fue muy específico y sólo actúa cuando los sujetos tienen que exhibir autocontrol para resistir las tentadoras e inmediatas recompensas.
Se requerirá replicar los estudios en personas de distintas edades para confirmar lo encontrado.
Imagen Nature Neuroscience.