Cosméticos y jabones llevan a la diabetes

Usar cierta clase de cosméticos sería nocivo para las mujeres.

Un estudio de científicos del Brigham and Women’s Hospital (BWH) mostró una relación entre las concentraciones altas de ftalatos en el cuerpo y un mayor riesgo de diabetes en mujeres.

Se trata de químicos que afectan el sistema endocrino y que se hallan en cantidad de productos personales como cremas humectantes, brillos para las uñas, jabones, juguetes y otros productos.

El estudio, publicado en Environmental Health Perspectives anlizó la concentración urinaria de ese químico en 2.350 mujeres y halló que aquellas con niveles más altos tenían más probabilidad de desarrollar diabetes.

Específicamente:

Mujeres con los niveles más altos del monobenzil ftalato y el mono-isobutil ftalato tenían casi el doble de riesgo en comparación con aquellas con un menor nivel.

Aquellas con un nivel más alto que el medio del químico mono-(3-carboxipropil) ftalato tenían un riesgo 60% mayor.

Las mujeres con niveles moderadamente altos de mono-n-butil ftalato y di-2-etilexil ftalato tenían cerca del 70% de mayor riesgo de desarrollar diabetes.

Los ftalatos existen también en ciertas clases de dispositivos médicos y medicaciones usados para tratar la diabetes, lo que podría explicar también los altos niveles de esos químicos en mujeres diabéticas, dijo el investigador James-Todd.

¿Enferma el aseo?

Las frases muy conocidas de la mamá, lávese las manos, no se ensucie, podrían no tener tanto sentido a la luz de la salud de sus hijos.

No se trata de estar sucios y sabido es que mucho mugre enferma, pero un poco quizás no sea tan nocivo.

Los jóvenes que están sobreexpuestos a jabones antibacteriales con triclosán pueden sufrir más alergias, y la exposición a altos niveles de Bisphenol A entre los adultos puede influir negativamente sobre el sistema inmune, de acuerdo con un estudio de la escuela de salud pública de la Universidad de Michigan.

El triclosán es un compuesto químico muy usado en jabones, pastas dentales, pañaleras y dispositivos médicos. El bisphenol A se encuentra en diversos plásticos y, por ejemplo, en las bandas protectoras de empaques de alimentos. Ambos son de la clase de compuestos interruptores endocrinos, que se creen tienen impacto adverso en la salud al imitar o afectar las hormonas.

El hallazgo sobre el triclosán en los jóvenes parece apoyar la hipótesis de la higiene, que sostiene que vivir en un ambiente muy limpio e higiénico puede impactar nuestra exposición a microorganismos que son benéficos para el desarrollo del sistema inmune, explicó Allison Aiello, profesora y principal investigadora del estudio.

Como agente antimicrobiano en muchos productos para el hogar, el triclosán puede desempeñar un rol en modificar los microorganismos a los que estamos expuestos de un modo que nuestro sistema inmune desarrollado en la infancia resulte afectado.

En el caso del Bisphenol A, parecería que a mayor edad y quizás a mayor cantidad, la persona puede ver afectado su sistema inmune.

Mérmele a la limpieza.