Hacer ejercicio reduce riesgo de 13 tipos de cáncer

Foto Wikipedia commons

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No es que a nadie vaya a desarrollarlos, pero un nuevo estudio sugiere que la actividad física reduce el riesgo de 13 tipos de cáncer.

Aparece publicado en JAMA Internal Medicine.

Un buen incentivo para dejar la inactividad física de la mayor parte de la población, considerándose que al menos 31|% de la población del planeta no hace ejercicio como debería ser.

Los investigadores encabezados por Steven C. Moore, Ph.D., M.P.H., del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, estudiaron datos de 12 cohortes europeas y analizaron las asociaciones entre la actividad física y 26 tipos de cáncer.

El estudio incluyó 1,4 millones de participantes y 186.932 cánceres se identificaron durante el seguimiento de 11 años promedio.

Los niveles más altos de actividad física comparados con los niveles más bajos se asociaban con menor riesgo en 13 de los 26 considerados.

Adenocarcinoma esofágico, 42% menos riesgo;

Cáncer del gastrias, 22 % menos;

Pulmón, 26 % menos;

Riñón, 22 %;

Endometrio, 21 %;

Leucemia mieloide, 20 %;

Mieloma, 17 %;

Colon, 16 %;

Cabeza y cuello, 15 %;

Recto, 13 %;

Vejiga, 13 %;

Pecho, 10 %;

La mayoría de estas asociaciones persistía a pesar del peso y la historia de fumador.

En conjunto, un mayor nivel de actividad física se asocia con un 7 % de menos riesgo de desarrollar cáncer.

Solo se asoció la actividad física con un 5 % de mayor riesgo de cáncer de próstata y 27 % de melanoma maligno debido a la radiación solar ultravioleta.

Los autores, sin embargo, advirtieron que la limitación del estudio es que no se puede excluir del todo que la dieta, el tabaco y otros factores tengan incidencia sobre los resultados.

También se basó en respuestas dadas por las personas sobre su actividad física, lo que podría contener errores al recordar.

Pero los hallazgos en general concuerdan con un voluminoso cuerpo de estudios que relacionan el ejercicio frecuente con menos riesgo de desarrollar cáncer.

La pobreza afecta el cerebro de los niños

Antes que educados, bien alimentados. Un alarmante estudio publicado en Jama hecho con niños pobres demostró que esa condición afecta de manera permanente la estructura del cerebro trayendo problemas como depresión, dificultades en el aprendizaje y limitaciones en la capacidad de lidiar con el estrés.

Pero los efectos pueden reducirse un poco por el cuidado que dispensen los padres, por lo que educarlos a estos en esas prácticas tendría beneficios de por vida.

“Nuestra investigación demostró que los efectos de la pobreza en el desarrollo cerebral, en particular en el hipocampo, está fuertemente influenciado por los padres y el estrés experimentado por los niños”, dijo Joan Luby, del Washington University’s Early Emotional Development Program, en un comentario sobre el estudio.

Los investigadores encontraron que los niños de bajos ingresos tenían un desarrollo cerebral irregular y menos logros en pruebas, estimándose que un 20% del bache en los logros se debe a problemas en el desarrollo de los lóbulos frontal y temporal.

Lo hallado sugiere que una intervención en esas familias sería efectiva y los logros superarían con creces los costos.

Cáncer y suplementos: se estrecha el vínculo

La buena salud puede conducir al… cáncer. La buena salud entendida como el esfuerzo que hacen muchas personas de buena fe consumiendo suplementos, muchos de los cuales son cancerígenos según un estudio que recopiló hallazgos sobre el tema.

En dosis altas sí que son nocivos sugiere la nueva investigación.

Hay varios casos:

En un estudio en el American Journal of Clinical Nutrition se había encontrado que las mujeres que ingerían altas dosis de suplementos de ácido fólico tenían 19% más de desarrollar cáncer de seno. Y aquellas que tenían mayor cantidad en su sangre tenían un riesgo 32% mayor.

También se encontró un mayor riesgo en quienes ingerían suplementos de betacaroteno y vitamina E.

Así, por ejemplo, un estudio en el Jama, investigadores habían encontrado que altas dosis de vitamina E incrementaban 17% el riesgo de cáncer entre 7 y 12 años después.

En otro estudio en el New England Journal of Medicine, los fumadores hombres que tomaban suplementos de betacaroteno tenían un 18% más de cáncer de pulmón entre 5 y 8 años después.

Son hallazgos que deberían obligar a considerar el uso de suplementos, dijo uno de los autores del nuevo estudio presentado en el encuentro de la Asociación Americana de Investigación en Cáncer.

Un tema espinoso dada la creciente publicidad de suplementos y la cantidad de personas que los ingieren pensando en un beneficio para su salud.

Resumen científico de la semana (10-16)

1. Llegaron mensajes de las estrellas

Las partículas del más allá. Al fin se esclarece. La nave Stardust, que viajó por el espacio para capturar partículas interestelares sí cumplió su cometido. Lanzada en 199 voló cerca del cometa Wild 2 para recoger material en un gel especial y luego cayó sobre el desierto del Lago Salado en Utah, Estados Unidos, en 2006. Se dijo que el golpe del aterrizaje había contaminado las muestras. Ahora un estudio en Science demuestra que 71 rastros de partículas, 25 parecían haber sido atrapadas en el espacio y 7 tienen origen interestelar. En la foto se aprecia uno de esos finos granos traídos por la sonda.

2. Salados hasta la muerte

Cerca de 1.650.000 personas mueren cada año por exceso de sal. No es que suden mucho ni que les caiga un bulto encima. No. Ingieren más de los 2 gramos diarios recomendados por la Organización Mundial de la Salud y en consecuencia mueren por enfermedades cardiovasculares reportó el New England Journal of Medicine. El consumo promedio mundial es de 3,95 gramos, de los 2,18 en África subsahariana a los 5,51 en Asia central. Salados.

3. Edición de genes

Nuevas tecnologías en uso permitirán la edición de genes en distintos productos agrícolas como las frutas, no solo para mejorar su sabor sino agregarles algunas características como el dulzor. El estudio fue publicado en Trends in Biotechnology. La edición de genes comienza a ser empleada además en el arreglo de mutaciones que causan enfermedades. La edición permitiría mejorar incluso frutos modificados genéticamente para crear, por ejemplo, un superbanano.

4. Tatequieto a la fiebre

La chikungunya es una enfermedad de reciente aparición en las Américas aunque lleva tiempo deambulando por el planeta. Provoca fiebres, dolores articulares y de cabeza entre otras manifestaciones, aunque rara vez ocasiona la muerte. Científicos revelaron que los primeros ensayos clínicos de una vacuna en desarrollo provocó reacción inmune en 25 personas. El anuncio fue de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

5. Mente y cuerpos conectados en la enfermedad

El sistema inmunitario estaría ligado a las enfermedades mentales. Científicos reportaron en Jama que los niños con niveles altos de una proteína liberada en la sangre en respuesta a infecciones tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedades mentales como sicosis o depresión, lo que sugiere que la enfermedad mental y las enfermedades físicas crónicas como la diabetes 2 y la enfermedad coronaria pueden compartir un mecanismo biológico común.

6. Obesidad cancerígena

Ojo al sobrepeso. Un índice de masa corporal alto aumenta el riesgo de desarrollar 10 de los más comunes tipos de cáncer. Cada 5 kilos por metro cuadrado de aumento en ese índice está claramente relacionado con un mayor riesgo de cáncer de útero (62%), vesícula biliar (31%), riñón (25%), cerviz (10%), tiroides (9%) y leucemia (9%). También aumenta el riesgo general de cáncer de hígado, colon, ovario y seno. El estudio apareció en The Lancet.

7. Hablando en silencio

Científicos descubrieron lo que parece una nueva forma de comunicación entre las plantas por medio de la cual comparten una gran cantidad de información genética. El estudio se hizo con dos plantas (Arabidopsis y tomate) y su parásita. Esta envía una gran cantidad de moléculas mensajeras, al parecer diciendo las acciones que quiere que desarrolle la planta atacada, tal vez para que reduzca sus defensas, algo que será objeto de otro estudio. La investigación fue publicada en Science.

8. Un sueño desordenado

Un gen, Lhx1, responsable en gran parte de los ciclos de sueño y vigilia, fue identificado por científicos del Instituto Salk, lo que lo convierte en un objetivo claro para tratamiento de desórdenes del sueño y para el reconocido efecto del jet lag que afecta a los viajeros, se reveló en eLife. Hay varios genes relacionados con el sueño, pero este parece ser pieza clave en mantener todos en sincronización. El hallazgo podría derivar un día en un medicamento que regule su funcionamiento.

9. El hombre encoge los glaciares

El derretimiento de los glaciares se ha acelerado por razones antropogénicas, reveló un estudio publicado en Science. Aunque estos responden a variaciones como la radiación solar, queda claro que el ritmo actual se debe a la acción humana. La desaparición de estas masas de hielo incide en el aumento del nivel del mar y en la disponibilidad de agua. En las dos últimas décadas la tasa de deshielo aumentó de manera significativa por la mano del hombre.

10. Esporas al ataque

Las esporas de una bacteria común en el ambiente ayudas a encoger los tumores sólidos reveló un estudio en Science Translational Medicine, una estrategia que sería útil dado que no afecta las células vecinas al tumor. El procedimiento se hizo con perros mediante inyecciones de la bacteria Clostridium novyi modificada. El resultado podría deberse a las enzimas de la bacteria que destruirían células cancerígenas una vez adentro del tumor explicaron los científicos.

Bueno, ¿y entonces el vino rojo y el chocolate qué?

No el vino tinto ni el chocolate alargan la vida y tampoco previenen enfermedades cardiovasculares ni el cáncer.

Eso a la luz de un nuevo estudio de científicos que analizaron los efectos de una dieta rica en resveratrol, el compuesto hallado en aquellos productos y en las fresas.

El compuesto ha recibido mucha atención luego que estudios en el pasado presentaran evidencias de una protección contra aquellos males.

Esos beneficios no parecen soportar el paso del tiempo, explicó el profesor Richard D. Semba, de la escuela de Medicina en la Universidad Johns Hopkins y cabeza del nuevo estudio presentado en el journal Jama Internal Medicine.

Pese a los resultados, Semba dice que el consumo de vino rojo y chocolates reduce la inflamación en algunas personas y parece proteger el corazón, pero que la acción podría provenir de otros polifenoles o sustancias hallados en esos productos.

El estudio no incluyó personas que ingerían suplementos de resveratrol.

Esta sustancia se encuentra también en buena cantidad en las uvas, maní y ciertas raíces asiáticas. Su fama ha sido alentada por estudios que documentaron propiedades antiinflamatorias en ciertos organismos pequeños y extensión de la vida en ratones alimentados con una dieta alta en calorías con ese compuesto.

Y la paradoja francesa, sobre la baja incidencia de enfermedad coronaria en una población que consume mucho colesterol y grasas saturadas ha sido atribuida al alto consumo de resveratrol y otros polifenoles.

Un estudio que pone más carne en el asador.

Brindemos: ¿una pastilla contra el alcoholismo?

¡Salud! Un nuevo estudio clínico controlado reveló que la medicina gabapentina podría servir para tratar la dependencia del alcohol.

Se trata de ese medicamento anticonvulsionante que mostró resultados alentadores en el estudio con 150 pacientes.

La investigación mostró que los pacientes dependientes del alcohol que ingerían el medicamento tenían más probabilidades de dejar de beber o mermar el licor que aquellos que solo tomaban un placebo.

Hoy gabapentina se prescribe para tratar dolores y epilepsia.

“Se soma a la lista de medicinas que se han mostrado promisorias para tratar la dependencia al alcohol”, dijo Kenneth R. Warren, director del instituto de salud relacionado con el abuso del alcohol y otras sustancias NIAAA.

El estudio apareció en Jama Internal Medicine.

Los investigadores asignaron al azar pacientes para recibir dosis moderadas o altas de gabapentina o un placebo. A las 12 semanas de tratamiento aquellos que recibían la dosis más alta tenían dos veces más probabilidad de dejar de beber en exceso y 4 veces más de dejar de beber en comparación con los que tomaron el placebo.

Reportaron además mejor sueño y genio y pocos episodios relacionados con la abstinencia.

Los efectos colaterales fueron pocos.

Quienes recibieron la dosis baja también obtuvieron resultados, pero no tan marcados.

Suplementos de omega-3 serían poco útiles

Pese a tantos elogios y a ser tan recomendados por muchos médicos, los ácidos grasos omega 3 no serían nada benéficos para evitar las enfermedades del corazón.

No es que se haya hecho un nuevo estudio, aclaró un informe aparecido en Los Angeles Times, basado en un informe aparecido tan solo el miércoles en el Journal of the American Medical Association. No, lo que hizo un grupo de investigadores fue revisar 20 estudios de 1989 para acá, que involucraban cerca de 70.000 pacientes.

Tan recomendado ha sido este suplemento que en Europa, por ejemplo, si un médico no lo recomienda se considera como caso de mala práctica médica.

La revisión afirma con claridad que esos ácidos grasos poliinsaturados no reducen el riesgo de ataque al corazón, derrame ni muerte prematura.

Varios estudios recientes habían puesto en duda los beneficios de ese compuesto, creando confusión. Ahora llega este examen, de investigadores de la Universidad de Ioannina en Grecia, a la literatura que recomendaba los suplementos.

Entre las observaciones, los autores dijeron que los estudios más antiguos sobre los suplementos de omega-3 y la salud cardiovascular se mostraban sólidos, con un efecto significativo, pero cuando se hacían estudios al azar, los resultados no eran tan claros.

Una de las razones podría ser que los primeros estudios se realizaban con personas que sabían que estaban tomando esos ácidos grados, personas en su mayoría hombres que habían padecido un ataque cardiaco.

Uno de los debates sobre omega-3 tiene que ver con las recomendaciones clínicas. La Food and Drug Administration lo aprobó solo como agente reducidor de triglicéridos, mientras algunas autoridades europeas los recomiendan para pacientes que han sufrido un ataque u otros problemas cardiovasculares.

Las recomendaciones en la etiqueta, crean confusión, dijeron los autores.

Robert Bonow, citado por el diario, un cardiólogo de Chicago que no participó en el estudio, está de acuerdo con la conclusión de que no todos se benefician por ingerir ese suplemento.

Para él, cualquier efecto benéfico es poco frente a lo mucho que benefician el ejercicio, mantener un peso adecuado y controlar el colesterol alto así como la presión arterial. Sin embargo, aclaró, los suplementos parecen ser útiles para personas con corazones muy débiles, como lo reportó un estudio en JAMA.

También los omega-3 son útiles en reducir los peligrosos triglicéridos, grasas que circulan en la sangre y pueden ser nocivas en niveles altos.

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Vitaminas y corazón no se ayudan mucho

Suplementos vitamínicos siguen cuestionados. No es que no sirvan, pero quizás no para lo que se dice. Ni los suplementos de vitamina C ni de E reducen el riesgo de eventos cardiovasculares serios, según un estudio publicado en el Journal of the American Medicine Association.
Aunque la mayoría de los adultos en países como Estados Unidos ingieren suplementos, su uso no parece tan eficaz. Estudios previos sugerían que la vitamina E tendría un efecto en la prevención de problemas cardiovasculares. Y otros hablaban de la vitamina C para disminuir el riesgo de problemas coronarios.
Howard Sesso y colegas analizaron los efectos de tales vitaminas en más de 14.000 médicos mayores de 50 años y con bajo riesgo de enfermedad cardiovascular al comienzo del estudio en 1997. Tras los análisis, concluyeron que no existen evidencias de su beneficio en cuanto a la reducción del riesgo de eventos del corazón.