Ciencia vs. periodismo o… ¿ciencia y periodismo?

A raíz del debate suscitado por el caso del científico Raúl Cuero se han escuchado denuncias de los científicos de que los periodistas no averiguan bien quién es el científico.

Estos acusan al investigador de no ser amigo de hablar con la prensa. Y en medio, surgen dos inquietudes básicas:

¿Quién tiene el deber de informar primero: el científico o el periodista?

¿Están capacitados los periodistas para hablar de ciencia?

Presentamos, para dar luces sobre las distintas posiciones, lo que dicen dos investigadores. Uno, Jorge Iván Zulauga, mediante entrevista con él; la otra, Carolina Murcia, mediante un intercambio cordial de mensajes electrónicos.

Jorge Iván Zuluaga, Universidad de Antioquia:

¿Están interesados los científicos en general en divulgar lo que hacen?

“Yo creo que los científicos tienen muchas preocupaciones de entrada en medio de lo que hacen. El proceso de preparación de artículos científicos, elaboración proyectos de investigación, respuesta a pares revisores y evaluación de otros artículos es tan extenuante que poco tiempo queda para dedicarse seriamente a la divulgación de lo que hacen. En algunos casos, como el nuestro, incluimos dentro del proceso de investigación mismo un espacio exclusivo para generar comunicados de prensa sobre todo lo que hacemos. Muchas instituciones científicas en el mundo lo hacen así y tienen equipos de científicos y divulgadores expertos en hacerlo. En Colombia hace falta mucho más apoyo de las divisiones de comunicaciones para ayudar a los científicos en esta etapa del proceso de investigación”.

¿Cómo ha sido tu relación con los periodistas? ¿Saben abordar los temas?

“Regular. De la misma manera que se encuentra uno con periodistas informados se encuentra uno con personas que no están (aparentemente) preparados para tratar estos temas con el debido rigor. No creo que sea culpa de ellos o falta de formación profesional, sino que como decía Angela Posada en estos días, pasar de cubrir la vuelta a Colombia a hablar de Astrofísica es difícil. Los periodistas en Colombia son contratados y entrenados para hablar de temas “cualitativos” muy amplios”.

¿Saben los comunicadores y periodistas qué es ciencia?

“Yo creo que sobre la ciencia existe una mitología muy compleja en la sociedad. No es raro. Los científicos somos en general muy retraídos socialmente. Tenemos nuestra propia cuota de culpa. Como dije antes también hay razones para ello: la ciencia requiere un esfuerzo muy grande. Para mí es fundamental que se hable mucho más de ciencia en los medios de comunicación de gran impacto, pero que se hable bien, mencionando fuentes, citaciones, utilizando el lenguaje de la misma ciencia. Con el tiempo la gente empezaría a entender mejor la dinámica de las sociedades científicas. En el caso de los periodistas es importante que cualquier periodista haga al menos un seminario en su vida no sobre química, biología o astrofísica, sino sobre cómo funciona realmente la ciencia, cómo se investiga, qué es la verdad científica, cómo se verifica la veracidad de un descubrimiento, quién dice la verdad y quién no en la ciencia”.

Carolina Murcia, Directora Científica Organization for Tropical Studies

“Al respecto le hago dos reflexiones:

La primera es que si uno se dedica a escribir en el periódico, deja de escribir sus artículos científicos y con eso pierde oportunidad de avance profesional. Los artículos científicos son la vara con la que se le mide a uno, y se determina su impacto (y su salario), mientras que los artículos de prensa y divulgativos no se cuentan en a producción intelectual, o por lo menos no se les asigna un valor significativo.

Es por eso, que en los países del primer mundo se ha desarrollado el perfil del profesional que hace específicamente esa labor, la de divulgar al publico el conocimiento científico. Ese papel lo cumplen personas con formación científica que ese dedican a la divulgación exclusivamente y periodistas muy serios y bien formados que se dedican exclusivamente a divulgar ciencia, realmente entendiendo de lo que hablan. Tristemente, aquí carecemos de unos y otros. Yo he propuesto que este es un perfil profesional necesario e importante.. y se lo comunico a mis alumnos en cada oportunidad para que piensen en esa posibilidad para su desarrollo profesional. Aun no pega eso.. tal vez los medios no están listos para contratar ese personal tal especializado.

La segunda, es que los científicos somos muy quisquillosos con la precisión de la información, y nos molesta terriblemente cuando algo que le decimos a un periodista es tergiversado o sacado de contexto por falta de cuidado o por conveniencia. El no tener derecho a verificar la exactitud de lo que se le atribuye a uno, antes que salga impreso, es la primera motivación por la cual yo (y otros colegas con quien he discutido el tema) no damos entrevistas. En el momento que esto cambie, probablemente se abra la comunidad científica a la prensa. Es cuestión de confianza, y el primer paso lo debe dar la prensa.

En ultimas, supongo que también es un asunto de credibilidad del periodista, y eso se gana con un acercamiento puntual con preguntas concretas y bien planteadas. Que uno sienta que el periodista hizo la tarea antes de consultarlo a uno, de manera que se sienta que el tiempo que uno le va a dedicar a eso va a resultar en algo serio y productivo para todos. El día que yo reciba una consulta de ese nivel estaría dispuesta a atenderla, y creo que no soy la única que no ha cerrado la puerta de manera irrevocable a los periodistas”.

Mis 10 noticias científicas de la semana (1-7)

Tomado de Avatar

1. Luna, lunera, cascabelerea

En un paper aceptado para publicación en Astrophysical Journal Letters, Jorge Iván Zuluaga, astrónomo director del pregrado de Astronomía de la Universidad de Antioquia y Rene Heller, de Macmaster Unviersity en Canadá, estudiaron la posible habitabilidad de lunas alrededor de planetas en otros sistemas solares, una posibilidad que se ha venido comentando en los dos últimos años. Para los científicos, es muy poco probable que se pueda dar la vida en esos satélites a menos que estén protegidos magnéticamente de la radiación cósmica, para lo cual tendrían que estar muy cerca de sus planetas y entonces serían muy calientes.

2. Tan parecidos pero tan diferentes

Quien diga que delfines y murciélagos son muy parecidos, sería objeto de burlas. Pero parece que tienen cosas en común. Un estudio de Queen Mary University publicado en Nature sugiere que el sistema de ecolocalización en ambos tiene raíces genéticas similares, un proceso conocido como evolución convergente. En el estudio compararon 22 secuencias genéticas de 22 mamíferos, incluidos delfines y murciélagos, que desarrollaron de manera independiente la ecolocalización y hallaron convergencias en casi 200 regiones genómicas.

3. Una sorpresa en el fondo del mar

Tan grandes solo se conocían en Marte y, desde el año pasado, en el gran asteroide Vesta en el cinturón principal entre Marte y Júpiter. En el Océano Pacífico científicos reportaron la existencia de un enorme volcán tan extenso y grande como las islas británicas, situado a unos 1.600 kilómetros al este de Japón, según el reporte presentado en Nature Geoscience. Se trata de Tamu Massif, el rasgo más sobresaliente de la cadena montañosa Shatsky Rise formada hace 130 a 145 millones de años.

4. Qué frío tan horrible

Como si hubiera faltado frío en la última Edad de Hielo hace unos 13.000 años, un asteroide golpeó la Tierra y ayudó a enfriar más el clima, causando lo que se conoce como la Dryas reciente, una variación extrema del clima en menos de 100 años, reveló un estudio publicado en PNAS. Las evidencias serían fragmentos rocosos en Quebec. Canadá, de la explosión que sucedió tan lejos como en Pensilvania, Estados Unidos. El hallazgo sin embargo no convence aún a toda la comunidad científica.

5. Ancianos jugadores

No lo harán por vicio incontrolable y tampoco son degenerados. No. Un estudio publicado en Nature sugiere que las personas de edad que jueguen videojuegos mejoran la capacidad de realizar varias acciones a la vez (multitask), una mejoría que duró hasta seis meses. Distintos estudios sobre el tema, relacionados con detener el declive cognitivo han arrojado resultados mixtos, pero este se centró en una sola habilidad.

6. Para oírte mejor

Son muy pequeñas, de solo 1 centímetro, pero a esa especialidad le suman otra: las ranas Gardiner de las islas Seychelles escuchan por… la boca. Sí, como carecen de oído medio y por lo tanto de tímpano y los 3 huesecillos, la boca les sirve para escuchar. Por la cavidad bucal entran las ondas acústicas para hacer vibrar la estructura ósea que da hacia el oído interno. Tal parece que guardan un rasgo adquirido cuando vivían en el continente antiguo Gondwana. El estudio fue publicado en PNAS.

7. Aquí la Luna

En un mes debe llegar a la Luna la sonda Ladee de la Nasa, con el fin de estudiar durante 100 días la composición de la delgada atmósfera lunar y el polvo en ella, con lo que se resolverán acertijos como la luz coloreada observada en misiones Apolo. La nave se insertará en una órbita baja, por lo que necesitará más energía, debido a lo cual el viaje hacia el satélite natural tardará más: así se ahorrará energía informó la agencia espacial.

8. Qué tiempos aquellos

Científicos encontraron en una roca en Eastern Cape, Sudáfrica, lo que es el primer vestigio de un invertebrado en el supercontinente Gondwana. Se trata de un escorpión que vivió hace cerca de 350 millones de años. Cuando la masa continental del planeta se partió, Gondwana estuvo en el sur. De esa parte no se habían encontrado señales de animales, al contrario de su contraparte norteña, Laurasia. El escorpión fue de los primeros colonizadores de tierra firme en Gondwana,, cuando los animales comenzaban a salir de las aguas del océano. El estudio fue publicado en African Invertebrate.

9. Se calentó el parche

En busca de cuerpos fríos en el universo, astrónomos encontraron hace dos años, gracias al telescopio espacial Wise de Nasa, una nueva clase, unas enanas cafés, aunque no se pudo determina con exactitud la temperatura. Un nuevo estudio reveló que son algo menos frías de lo que se creía: su temperatura es entre 120 y 175 grados centígrados. Estos cuerpos, algunas veces llamados estrellas fallidas, son los cuerpos celestes libres más fríos: para alcanzar las bajas temperaturas luego de enfriarse por miles de millones de años quiere decir que solo pueden tener de 5 a 20 veces la masa de Júpiter. Su única fuente de energía es la contracción gravitacional. El estudio fue publicado en Science.

10. Flaco: contagiame

Qué sorpresa: parece que ser delgado puede ser… contagioso. Sí, una bacteria intestinal de personas puede invadir los intestinos de ratones que portan microbios de personas obesas y las invasoras logran que los ratones no engorden, según estudio publicado en Science. Como todo lo bueno tiene su problema, los beneficios tienen un inconveniente: los microbios invasores solo actúan cuando el ratón come alimentos sanos. Incluso la bacteria bloqueadora de grasa no puede luchar contra una dieta mala, sugiere el líder del estudio, Jeffrey Gordon, microbiólogo de la Universidad de Washington en San Luis.