Las 10 noticias científicas de la semana

Fumigación de cultivos. Foto Jaime Pérez

1. La química de la muerte

La exposición continua y en distintos ambientes a químicos tóxicos está cobrando no solo muchas vidas sino la salud de muchas personas y problemas de reproducción a las personas, reveló un informe de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (Figo). Los abortos, nacimientos prematuros, fetos con malformaciones y menor desarrollo neurológico están entre las consecuencias. La exposición está en el aire, el agua y los alimentos. Solo por contaminación del aire cada año mueren 4 millones de personas.

2. Calcio para qué

No se gaste el dinero en eso: dos estudios publicados en el BMJ concluyeron que la ingestión de calcio mediante dieta o suplementos no mejora la salud ósea ni impide las fracturas en los ancianos, o sea que no debe recomendarse para ese fin. La recomendación ha sido tomar 1.000 a 1.200 miligramos/día de calcio para mejorar la densidad ósea y prevenir fracturas. Muchos toman suplementos para seguir la recomendación. Pero no, no funciona según los dos estudios.

3. Nuestras diferencias

El Proyecto 1.000 genomas revela hallazgos. Establecido en 2008 para secuenciar genomas de más de mil personas de las Américas, África, Europa, este y sur de Asia, Se encontró que el tipo más común de variación genética, el 99%, con los polimorfismos de nucleótido simple, un solo cambia de letra en el alfabeto. Además, las 2.100 a 2.500variantes estructurales detectadas afectan más el ADN a través del genoma. Se encontró además que un genoma típico difiere del genoma modelo en unos 4,1 a 5 millones de sitios. El estudio apareció en Nature.

4. Gasolina que no hace ¡pum!

Científicos de Caltech y el JPL de la Nasa encontraron un polímero que como aditivo de la gasolina reduce la capacidad explosiva de esta cuando ocurre un accidente, por ejemplo de un avión, que empeora las consecuencias. El aditivo cumple su papel sin afectar el desempeño del combustible, reveló el artículo publicado en Science. El polímero posee unas supermoléculas que evitan que el combustible se disperse violentamente y explote, esto sin alterar sus propiedades energéticas y densidad.

5. Muéstrame tu huella

Un estudio reveló que es posible identificar el origen ancestral de una persona con base solamente en sus características y aunque se necesita profundizar más en la investigación. En el estudio publicado en American Journal of Physical Anthropology se analizó de dos formas la huella del índice derecho de 243 individuos de distintas procedencias. No hallaron diferencias entre hombres y mujeres pero sí en cuando al ancestro americano-europeo o americano-africano. Un tema con muchas implicaciones.

6. Borrachos y envenenados

Un estudio en el Journal of Environmental Health presentó el análisis de 65 marcas de vino de Estados Unidos, de diferentes regiones. En todas, salvo una, halló rastros de arsénico por encima de los límites permitidos allí. La agencia ambiental EPA permite no más de 10 partes por mil millones pero se encontró entre 10 y 76, con promedio de 24. Bajo determinadas condiciones en la dieta, pueden ser dañinas esas concentraciones. Si eso es allá…

7. Que no se les olvide

No ha sido publicado aún en revista, pero científicos de la Universidad del Sur de California y el Centro Médico Bautista Wake Forest desarrollaron un dispositivo con electrodos pequeños que implantado en el cerebro ayudan en problemas de pérdida de memoria. Examinado bien con animales, ahora comienza su ensayo con humanos. En pérdida de memoria no se pueden transmitir bien las señales para crear recuerdos, por lo que personas con problemas como alzheimer recuerdan bien algo de hace mucho tiempo pero no reciente. Eso trata de remediar el dispositivo.

8. Fuego cruzado

La evidencia clara hasta el momento apunta a que un gran asteroide impactó con la Tierra, en el Golfo de México y lo que siguió produjo la extinción de los dinosaurios. Un estudio en Science complementa el panorama: el asteroide produjo una activación de volcanes en India durante cientos de miles de años, lo que contribuyó fuertemente a la gran extinción masiva que hubo entonces. El papel de los volcanes ha sido sugerido en distintas oportunidades, pero esta vez las pruebas parecen más firmes.

9. Sed marciana

En Marte hay agua, cuento viejo. Lo que no se sabía es que podía estar en estado líquido y eso reveló un artículo en Nature Geoscience que analizó datos espectrográficos de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter de varios sitios del planeta en los cuales aparecen manchas de las laderas de los montes. Se trata de agua salada dijeron los investigadores. Eso abre nuevas posibilidades para la exploración del planeta en un futuro lejano.

10. Positivos ante todo

Las personas que son positivas frente a la vida se diferencian no solo por eso sino por poseer unas conexiones cerebrales diferentes a las de quienes son negativos, reveló un estudio de la Universidad de Oxford publicado en Nature Neuroscience. El hallazgo se hizo tras estudiar imágenes cerebrales de 461 personas y analizar unas 200 formas de conexión entre áreas en el cerebro.

Analizan el objeto más frío del universo

Cortesía B. Saxton/NRAO/Nasa

No hay objeto más frío en el universo que la nebulosa del Bumerán, que a solo 1 grado Kelvin es más fría incluso que el resplandor que sucedió al Big Bang, que es la temperatura natural del espacio.

Astrónomos usaron el telescopio Alma en Atacama para tomar una nueva mirada a ese objeto intrigante para aprender más sobre sus gélidas propiedades y determinar su verdadera forma, que tiene apariencia fantasmagórica.

Vista desde tierra, la nebulosa parece más larga por un lado, por lo que obtuvo su nombre. Vista con el telescopio Hubble, se apreciaba una estructura como un arco. Pero al verla con el Alma (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) se aprecia que los dos lóbulos parecen un truco de la luz al ver en la luz visible.

“Este objeto ultra frío es muy intrigante y estamos aprendiendo más de su estructura con Alma”, dijo Raghvendra Sahai, científico del JPL de la Nasa y cabeza del artículo publicado en el Astrophysical Journal.

“Lo que parecía como un doble lóbulo o forma de bumerán visto con telescopios en Tierra, es realmente una estructura mucho más amplia que se expande con mucha rapidez por el espacio”.

La nebulosa, a unos 5.000 años luz hacia la constelación del Centauro es un ejemplo relativamente joven de una nebulosa planetaria, que contrario a su nombre son la fase final de una estrella como el Sol, en la que expulsa sus capas externas. Lo que permanece en el centro son enanas blancas que emiten luz ultravioleta intensa que hace que el gas en la nebulosa resplandezca y emita colores brillantes.

La del bumerán es una nebulosa pre-planetaria, representando una etapa en la vida estelar previa a la fase de nebulosa cuando la estrella central no es aún tan caliente para emitir radiación ultravioleta para producir el consabido resplandor. En esta etapa es vista por la reflexión de la luz de la estrella en los granos de polvo.

El flujo de gas de esta estrella particular se está expandiendo muy rápido y enfriando en el proceso. Es similar al principio como los refrigeradores usan gas en expansión para producir temperaturas frías.

La temperatura del gas en la nebulosa fue tomada mirando cómo absorbía la radiación cósmica de microondas de fondo, que tiene una temperatura uniforme de 2,8 grados Kelvin.

Qué falla: ¡no hay marcianos!

Medición con el espectrómetro de Curiosity. Foto Nasa

No hay marcianos y si los hubo, los perdimos. Los últimos datos del robot Curiosity revelados ayer por la Nasa indican que en Marte no hay metano, toda una sorpresa para los investigadores pues datos previos obtenidos por los científicos decían lo contrario.

El laboratorio del robot realizó varias pruebas en busca de rastros de metano, un compuesto gaseoso de gran interés porque podría ser una señal de vida, así pueda ser producido por medios no biológicos.

“Este resultado nos ayudará a dirigir los esfuerzos para examinar la posibilidad de vida en Marte”, según Michael Meyer, jefe científico de la Nasa para la exploración del planeta rojo. “Reduce la posibilidad de microbios que estén produciendo metano hoy, pero se refiere solo a un tipo de metabolismo microbiano. Sabemos que existen varios tipos de microbios terrestres que no generan metano”.

Curiosity analizó muestras de la atmósfera marciana en busca de metano 6 veces desde octubre pasado hasta junio y no halló nada. Por la sensibilidad de los instrumentos usados y no haber hallado trazas, se calcula que la cantidad de metano en la atmósfera marciana no debe ser de más de 1,3 partes por mil millones, 1/6 de lo que se creía.

Los datos aparecieron en Science Express.

“Habría sido excitante hallar metano, pero tenemos mucha confianza en nuestras mediciones, y el progreso al expandir el conocimiento es lo que importa en verdad”, expresó Chris Webster, del JPL de la Nasa.

El metano es el hidrocarburo más abundante en el Sistema Solar, tiene un átomo de carbono unido a 4 de hidrógeno en cada molécula. Las estimaciones previas hablaban de 45 partes por mil millones, basadas en observaciones desde la Tierra y en órbita marciana.

Como el metano no se puede desaparecer tan rápido de la atmósfera, pues dura cientos de años, quiere decir que las mediciones estaban erradas. Los datos del Curiosity sugieren que no más de 10 a 20 toneladas de metano entran a la atmósfera marciana cada año, 50 millones de veces menos que lo que llega a la Tierra.

Cae nieve sobre Marte

Solo en dos planetas cae nieve: en la Tierra y… ¡en Marte! Eso es lo que acaba de mostrar la información enviada por la Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) de acuerdo con la Nasa.

Pero no es una nieve como la que cae en nuestro planeta sobre las regiones de latitudes altas. No: son cosos de nieve de ‘hielo seco’, por llamarlo de una manera, porque se trata de copos de dióxido de carbono.

El CO2 congelado requiere temperaturas de –125° C, mucho menos de lo que requiere el agua para congelarse.

El hallazgo recuerda que aunque ciertas regiones marcianas semejan la Tierra, en resumidas cuenta el planeta rojo es muy distinto.

El reporte fue publicado en el Journal of Geophysical Research.

“Estas son las primeras detecciones de nubes de nieve de dióxido de carbono”, dijo Paul Hayne, autor principal del artículo, científico del Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, Estados Unidos.

“Establecimos con certeza que las nubes están compuestas de dióxido de carbono y son lo suficientemente gruesas para producir acumulación de nieve en la superficie”, dijo.

La nieve cae en el polo sur marciano durante el invierno. La presencia de hielo de dióxido de carbono en las capas polares del sur se conoció hace décadas. Y la misión Phoenix Lander observó en 2008 nieve de agua cayendo sobre el polo norte.

Hayne y los seis coautores analizaron los datos al analizar las nubes sobre y al lado del Mars Climate Sounder, uno de los seis instrumentos de aquella sonda. Este grabó el brillo en 9 bandas de luz visible e infrarroja para examinar partículas y gases en la atmósfera marciana.

El análisis provino de datos tomados en 2006-2007, identificándose una nube alta de dióxido de carbono, de unos 500 kilómetros de diámetro, persistentes sobre el polo y otras más pequeñas y menos duraderas en latitudes de 70 a 80 grados sur.

“Una evidencia para la nieve es que las partículas de hielo de dióxido de carbono en las nubes son lo suficientemente grandes para caer al piso durante la permanencia de las nueves”, dijo David Kass, del JPL, coautor. “Otra provino de las observaciones cuando el instrumento es dirigido hacia el horizonte. El espectro de las nubes vistas de ese ángulo es de partículas de hielo de dióxido de carbono y se extienden hasta la superficie.

La capa residual de hielo del polo sur marciano es el único lugar del planeta rojo donde el dióxido de carbono congelado se mantiene durante todo el año.

Mapa cortesía Nasa/JPL

Curiosity completó 1 mes en Marte

Hace un mes el mundo observó atónito cómo una pequeña nave, Mars Science Laboratory, se insertaba en órbita de Marte y dejaba caer sobre la superficie el más complejo laboratorio científico enviado por el hombre a cualquier destino: el explorador Curiosity.

Allí, en la soledad del planeta rojo, a poco de su llegada mediante un descenso en paracaídas y luego en un dispositivo tipo cohete que le situó sobre suelo marciano, comenzó a transmitir imágenes diciendo que estaba bien. ¡La operación había sido un éxito!

¿Qué ha pasado en este mes? Tras transmitir imágenes de una de sus ruedas y del paisaje marciano circundante, los operadores en Tierra comenzaron a modificar el software de sus computadoras para colocarlo en fase de exploración. Luego disparó un láser sobre una roca para un sondeo inicial del equipo.

Curiosity ha caminado hoy 109 metros, pero no en línea recta, casi el tamaño de una cancha de fútbol. En este momento está dedicado, durante varios días, a poner a punto el brazo robótico con el que adelantará parte de su trabajo.

El miércoles, primero de los 6 a 10 días de chequeo de la herramienta de 210 centímetros de largo y de las herramientas que manipulará, lo extendió.

“Lo estamos moviendo en un amplio rango y colocándolo en ‘puntos enseñados’ que fueron establecidos durante los chequeos antes de la misión, como por ejemplo la posición para tomar muestras de material y ponerlos en los puertos de los instrumentos de análisis”, indicó Daniel Limonadi, del Jet Propulsion Laboratory de la Nasa, jefe de ingeniería de sistemas del sistema de ciencia y toma de muestras. “Son actividades importantes para tener un mejor entendimiento de cómo funciona el brazo tras el crucero a Marte en las distintas temperaturas y en la gravedad marciana, comparando con las pruebas acá en Tierra”.

El robot ha recorrido un cuarto de la distancia del sitio de aterrizaje en el punto Bradbury al sitio seleccionado para la primera gran prueba científica, Glenelg.

“Para los chequeos, necesitamos voltear hacia un ángulo particular en relación con el Sol y el terreno plano. Este sito parece el perfecto para estas actividades”, explicó Michael Watkins, jefe de la misión en el JPL.

Con esta preparación se podrá usar el brazo para colocar dos de los instrumentos científicos sobre roca y suelo. Además, las actividades son los primeros pasos para pdoer cavar el suelo, taladrar en rocas, procesar las muestras recogidas y llevarlas a los instrumentos de análisis.

“Aún estamos aprendiendo a usar el explorador. Es una máquina tan compleja que la curva de aprendizaje es ascendente”, explicó Joy Crisp, científico de la misión.

Tras la caracterización del brazo, Curiosity continuará durante unas semanas hacia Glenelg, que según los científicos ofrece una buena posibilidad para analizar el polvo recogido tras horadar una roca.

Curiosity se entrena en pleno suelo marciano. Lo mejor está por venir.

Foto cortesía Nasa: el brazo de Curiosity tomado por una de las cámaras que posee.

Un troyano está cerca a la Tierra

Un troyano nos sigue. Sí, eso es lo que se dice.

El explorador Wise de la Nasa (Wide-field Infrared Survey Explorer) descubrió el primer troyano alrededor de la Tierra.

Los troyanos son asteroides que comparten órbita con un planeta cerca de puntos estables al frente o detrás. Como siempre se encuentran por delante o atrás, nunca habrá riesgo de colisión.

En nuestro Sistema Solar, los troyanos también comparten órbitas con Neptuno, Marte y Júpiter. Y dos de las lunas de Saturno la comparten con troyanos también.

Los científicos habían predicho que la Tierra debería compartirla con esta clase de asteroides, pero había sido difícil hallarlos dado que son relativamente pequeños y aparecen cerca del Sol desde el punto de vista de la Tierra.

“Estos asteroides viven más que todo en la luz del día, lo que hace difícil verlos”, dijo Martin Connors, de Athabasca University en Canadá, autor principal de un estudio que apareció esta semana en Nature.

“Finalmente encontramos un objeto porque sigue una órbita inusual que lo lleva más lejos del Sol de lo que es usual en los troyanos”.

La búsqueda de troyanos por el grupo resultó en dos candidatos. Uno es 2010 TK7, confirmado por el telescopio en Mauna Kea (Hawai). Mide unos 300 metros de diámetro. Posee una extraña órbita que traza un movimiento complejo cerca de un punto estable en el plano de la órbita de la Tierra, aunque también se mueve por encima y por debajo del plano. Se encuentra a unos 80 millones de kilómetros de distancia de nosotros.

Las mediciones sugieren que al menos en los próximos 100 años no se acercará a menos de 24 millones de kilómetros.

“Es como si la Tierra siquiera al líder”, expresó Amy Mainzer, del JPL.

Un manojo de otros asteroides también tienen órbitas similares a la de la Tierra y podrían ser candidatos a una misión de exploración robótica. 2010 TK7 no es una buena elección porque anda a mucha velocidad por debajo o por encima del plano, lo que demandaría mucho combustible.

Foto cortesía Nasa.