Comidas que engordan o… adelgazan: esas papas de más

Si quiere ensanchar su cintura y que su estómago sobresalga por encima del cinturón, coma papas fritas, tome gaseosas y dése otros placeres que se pagan en libras y kilos.

Científicos midieron cuántas libras se ganan con diversos alimentos y cuántas se pierden con otros y hallaron cosas sorprendentes.

Para perder peso tome yogurt, coma frutas y nueces y vegetales.

El reporte apareció en el New England Journal of Medicine.

“La sabiduría popular recomienda que todo con moderación, enfocada en las calorías consumidas antes que en la calidad de lo que es consumido”, recordó Dariush Mozaffarian, coautor del estudio y cardiólogo en Harvard Medical School and Brigham and Women’s Hospital en Boston. “Nuestros resultados demuestran que la calidad de la dieta -los tipos de comidas y bebidas que uno consume- están fuertemente relacionados con el peso que ganamos.

Vayamos al grano. O al corazón de la barriga.

Con sus colegas, combinaron datos de tres encuestas de larga duración entre 1986 y 2006 que incluían más de 22.000 hombres y casi 100.000 mujeres. La información del peso, la dieta y el estilo de vida recogida en las encuestas permitió calcular el efecto de alimentos específicos.

Ninguno de los participantes era obeso ni tenía algún problema médico serio y no se le pidió seguir una dieta.

Los investigadores monitorearon toda ganancia o pérdida de peso en intervalos de 4 años. En promedio, los participantes habían ganado 3,35 libras en cada corte de cuentas.

Las papas aparecieron como culpables grandes. Una sola porción de papas en la dieta diaria daba 1,69 libras de más en los cuatro años. Las papas fritas respondían por 3,55 libras. Una sola bebida gaseosa con azúcar al día añadía 1 libra en cuatro años. La mantequilla, los granos refinados, los postres, las carnes rojas o las procesadas, el jugo de frutas, las comidas fritas o aquellas con grasas trans añadían menos peso.

Otros alimentos parecían ayudar a rebajar. Adicionar una porción diaria de yogurt eliminaba una libra en los 4 años, mientras que una se nueces o frutas fue asociada con una pérdida de cerca de media libra por año. Una porción adicional de granos integrales, vegetales o gaseosa dietética reducía el peso ligeramente.

Los cambios en la ingestión de productos lácteos distintos a la mantequilla y el yogurt, fueran bajos en grasa o no, parecían tener poco efecto en el peso.

Una libra acá y otra allá no parece ser gran problema, pero la ganancia de peso en la edad media es gradual a menudo y las personas no lo advierten hasta que han ganado una cantidad apreciable, dijo Mozaffarian. “Esas pequeñas cantidades es lo que están causando la epidemia de obesidad”.