Un monstruo con alas de 7 metros

Un enorme pterosaurio, con una envergadura alar de 7 metros fue descubierto en el Museo de Historia Natural de Londres cuando fue reestudiada una pequeña pieza.

Científicos de las universidades de Portsmouth y Leicester identificaron el pequeño fragmento fósil como parte de un enorme pterosaurio, que es una nueva marca en animales alados y dentados.

David Martill de la Universidad de Portsmouth y David Unwin de la de Leicester examinaron el fósil, la punta de la mandíbula que estaba en las colecciones del Museo desde 1884.

La identificación del más grande pterosaurio fue publicada en Cretaceous Research.

Unwin expresó que lo que la investigación arroja es que algunos pterosaurios dentados alcanzaban tamaños espectaculares, colocando por ahora el límite en 7 metros.

Pero ¿cómo deducir el tamaño a partir de un pequeño hueso mandibular? “Lo que tenemos es la punta de los huesos de la mandíbula superior, el premaxilar, y un diente quebrado. “Aunque la corona del diente está partida su diámetro es de 13 milímetros. Es muy grande para un pterosaurio. Una vez usted realiza los cálculos, entiende que lo que tiene entre manos es un descubrimiento sorprendente”, dijo Martill.

Los pterosaurios eran reptiles voladores, recordados por la película Jurassic Park, que vivieron en la era Mesozoica junto a los dinosaurios, entre hace 210 y 65 millones de años.

Hay cinco o seis grandes grupos de pterosaurios dentados, pero en este estudio los científicos se centraron sólo en uno, ornitocheiridos.

A diferencia de otros grupos, todos los cuales eran de tamaño relativamente modesto, de 2 a 3 metros de envergadura alar, son conocidos por haber alcanzado tamaños muy grandes, incluso gigantescos con envergaduras de 6 o más metros.

Estaban especializados en comer peces y poseían un poderoso set de dientes en las puntas de las mandíbulas para agarrar su presa mientras volaban rasantes y despacio sobre el agua.

Dibujo de un pterosaurio Coloborhynchus, cortesía Mark Witton, U. Portsmouth

Animales que regresan del más allá

Clonación, el regreso de los muertos vivientes podría ser el título de esta nota, para remontarnos a una vieja película de cine. Sí, es que científicos japoneses clonaron con éxito ratones a partir de cuerpos que llevaban hasta 16 años congelados.
La proeza llevaría a pensar en la posibilidad de resucitar especies extintas, como se mostró en Jurassic Park con dinosaurios, pero eso es casi imposible hoy, recordó el autor del nuevo estudio, Teruhiko Wakayama.
El trabajo serviría quizás para preservar especies en peligro de extinción y, de pronto, pensar en resucitar algunas especies extinguidas no hace tanto tiempo como los dinosaurios.
Otros creen que las implicaciones podrían ser más inmediatas, y humanas.
“Aprender a manipular las células madre es una iniciativa importante, y los científicos deberían comprometerse con ello. Sobre si aplicaremos esta técnica para traer de vuelta a los dinosaurios o para atender necesidades reales en este planeta es otra cuestión”, dijo Richard Finnell, profesor en el Centro de Medicina Genética y Medioambiental de la Universidad de Texas A&M.