Apareció un planeta fantasma

Astrónomos se hallan sorprendidos por un planeta fantasma que hace de las suyas y aunque no se ha aparecido a nadie, se sabe que allí está.

Imagínese que el péndulo de su reloj de sala se mueve de manera regular como uno esperaría, pero cada tanto se demora más en regresar hacia el otro lado: ¿un fantasma?

La sonda Kepler de la Nasa detectó un planeta que alternadamente aparece un poco tarde o un poco temprano en su órbita, debido a que un mundo invisible lo está jalando, dijeron científicos.

Es la primera vez que se detecta otro planeta, que no ha sido visto aún, de esta manera.

“Este planeta invisible se hace sentir por su influencia sobre el planeta que sí podemos ver”, según Sarah Ballard, del Harvard Smithsonian Center for Astrophysicis, astrónoma que encabezó un estudio que será publicado en The Astrophysical Journal.

“Es como si alguien jugara con usted, tocando el timbre de la puerta y luego corriera. Usted sabe que hubo alguien allí, aunque no ve a nadie afuera”.

Los dos exoplanetas, el observado y el fantasma o invisible, orbitan la estrella Kepler-19, parecida al Sol, a 650 años luz de la Tierra en dirección a la constelación de la Lira. De magnitud 12, puede ser observada con telescopios pequeños.

El primer planeta, Kepler-19b, pasa cada 9 días y 7 horas al frente de su estrella, vistos desde el ángulo del Kepler. Orbita su sol a una distancia de 13,5 millones de kilómetros, haciéndolo muy caliente. El diámetro del planeta es de 29.000 kilómetros, algo más del doble de la Tierra, una especie de mini Neptuno. Su masa y composición permanecen desconocidas.

Hasta ahora los astrónomos tampoco conocen más datos del planeta Kepler-19c, solo que allí está alterando la órbita de Kepler-19b. Su peso debe ser poco para alterar el movimiento de su estrella de modo que su masa pudiera ser medida. Kepler no ha detectado que pase frente a la estrella, por lo que su órbita debe estar inclinada con respecto a la de Kepler-19b.

Por ahora, sin esperanzas de hallar el fantasma.

Dibujo cortesía David Aguilar, CfA