Mis 10 noticias científicas de la semana (15-21)

1. Un óvulo sano

Por primera vez científicos lograron la secuencia del genoma de células un óvulo humano que fertilizaron sin destruirlo y lo presentaron en Cell. Este logro podría ayudar a parejas que buscan hijo mediante fertilización in vitro a elegir un embrión genéticamente sano, permitiendo la implantación en la madre sin afectar su crecimiento. El trabajo sigue a la secuenciación de células espermáticas individuales lograda el año pasado. Los científicos mostraron que podían usar la técnica desarrollada para examinar en grandes anormalidades en los cromosomas que provocan abortos y genes en el ADN de la madre que causan enfermedades. También secuenciaron el pronúcleo de los óvulos para probar que la técnica predice el contenido genético.

2. Unos viejos conocidos

No se acercaron a los humanos en el antiguo Egipto hace 3.000 años o algo así. No. Los gatos pudieron ser primero amigos de los chinos, de acuerdo con reportes de esta semana en Proceedings of the National Academy of Sciences. Fue hace unos 5.200 años según restos encontrados. Y aunque de hace 9.000 años se encontró un vestigio en Chipre, se trató de un solo individuo, lo que descarta que hayan sido comunes allí. Ese gato sí sirvió.

3. Que descansen en paz

Los Neandertales, contrario a la creencia que imperó durante décadas, no eran tan atrasados culturalmente. Tras estudiar durante 13 años restos hallados en Francia, arqueólogos concluyeron que enterraban sus muertos. El artículo fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences. El análisis en el sitio, que fue descubierto en 1908, reveló que el suelo en el que estaban enterrados era diferente al resto del terreno, mostrando que pronto tras la muerte fueron cubiertos con tierra.

4. Polinesios binarios

Al menos 600 años antes de su descripción por Gottfried Leibniz en 1703, el coinventor del cálculo, los polinesios de Mangareva utilizaban ya el sistema binario, cálculos de dos dígitos, de acuerdo con un artículo aparecido en Proceedings of the National Academy of Sciences. Al estudiar la cultura y el lenguaje local, Andrea Bender y Sieghard Beller, de la Universidad de Bergen en Noruega, encontraron un sistema matemático que parece mezclar base 10 y base 2. Una desconocida aritmética binaria fuera de Eurasia.

5. Una, dos, tres…

El jueves partió el telescopio espacial europeo Gaia, que durante 5 años examinará 1.000 millones de estrellas en la galaxia y, de paso, descubrirá seguramente cientos de planetas extrasolares y otros objetos. El aparato cumplirá su misión desde el punto 2 de Lagrange, a unos 1,5 millones de kilómetros de la Tierra. Las estrellas serán tomadas en 3D y serán vistas al menos 70 veces en ese lapso.

6. De perros y alergias

De hace mucho se sabe que convivir con animales domésticos desde temprana edad puede reducir las alergias. Ahora científicos reportaron en Proceedings of the National Academy of Sciences que ratones sometidos a polvo de casas donde habían perros sufrían modificación de la fauna intestinal que los protegía contra el asma y las alergias. Al parecer la bacteria que colabora es la Lactobacillus johnsonii.

7. Deme la mano hermano

Científicos hallaron el hueso de alguien que vivió hace 1,42 millones de años en África oriental, un Homo erectus. Lo interesante del hueso es que es de una mano y revela que ya poseían una estructura similar a la actual. Se creía que una mano bien formada había surgido hace solo 800.000-900.000 años. El hueso es el tercer metacarpiano de la mano. La descripción apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

8. Cómo el VIH provoca sida

Dos estudios conocidos al tiempo en las revistas Nature y Science descubrieron los mecanismos básicos que le permiten al VIH provocar sida, lo que podría derivar en nuevas formas de buscar una cura. En vez de matar las células CD4 T del sistema inmunitario, mucha parte del daño ocurre cuando el virus intenta invadirlas y falla, activando una respuesta inmunitaria innata que provoca que las células se autodestruyan en una clase de suicidio conocido como piroptosis. La pérdida de esas células lleva al desarrollo del sida.

9. Moléculas que hablan

Científicos crearon un sistema molecular de comunicaciones para la transmisión de mensajes y datos en ambientes tales como túneles, tuberías, bajo el agua y… dentro del cuerpo. La técnica, presentada en Plos One, tiene un amplio rango de aplicaciones en ambientes donde las ondas electromagnéticas no llegan. La comunicación molecular es común en plantas y en el mundo animal -entre insectos por ejemplo con las feromonas- pero hasta ahora no se había logrado la transmisión continua de datos. Ahora se logró transformar cualquier mensaje genérico en señales binarias que son programadas en moléculas de alcohol evaporado para demostrar el potencial de esta clase de comunicaciones.

10. La flor que habla del pasado

No parece nada especial. Amborella trichopoda es una pequeña mata de flores cremosas, más baja que los árboles y habitante de las islas de Nueva Caledonia. Pero en verdad sí es especial: es una reliquia viviente. Su ADN es muy importante. Es la hermana de todas las otras especies de plantas con flores, las angiospermas, la última sobreviviente de un linaje que se separó del brazo antes que las demás 350.000 especies de angiospermas se diversificaran. Esta semana en Science científicos presentaron en varios artículos su genoma para conocer cómo eran las plantas de esa clase y cómo llegaron a poblar el mundo luego de su aparición hace unos 160 millones de años.

El día cuando Theia chocó con la Tierra

La Luna. Ese cuerpo rocoso que ha atraído la atención de los humanos desde que pueblan la Tierra tiene un origen desconocido, aunque existen hipótesis sobre su formación.
Para Edward Belbruno y Richard Gott, de Princeton University, hace cerca de 4.500 millones de años, cuando los planetas se estaban formando, un mundo hipotético, llamado Theia pudo haber sido disparado hacia la Tierra por la fuerza de gravedad de Venus. Del tremendo impacto habría surgido la Luna, que quedó orbitando la Tierra.
Hoy, dos naves gemelas se acercan al sitio en el que cumplirán su misión: se situarán en los puntos L4 y L5, los conocidos puntos de Lagrange, un matemático del siglo XVIII que entendió que había cinco puntos en el sistema Sol-Tierra en los que la gravedad se combina para formar un vacío gravitacional en donde asteroides y el polvo espacial tienden a reunirse.
Allí, las naves analizarán los asteroides que orbitan esa región. Se cree que allí habitan pequeños cuerpos, residuos dejados tras la formación de Marte, según Michael Kaiser, director del proyecto, llamado Stereo.
Se cree que Theia pudo haber estado situado en uno de los puntos de Lagrange.