Cuando uno pierde peso, ¿a dónde va la grasa?

De esas preguntas tontas o ingeniosas: ¿a dónde va la grasa que perdemos cuando enflaquecemos? Lógico, diría uno, se pierde como calor o energía la realizar ejercicio o las actividades diarias.

Tal respuesta carecería de verdad a la luz de un nuevo estudio publicado en BMJ.

La respuesta correcta, dice Ruben Meerman, físico, autor principal del estudio, la mayor parte de la masa es respirada como dióxido de carbono. Se va al aire.

Ene l artículo los autores muestran que perder 10 kilos de grasa requiere inhalar 29 kilos de oxígeno, un proceso metabólico que genera 28 kilos de CO2 y 11 kilos de agua.

Si uno sigue los átomos de 10 kilos de grasa mientras ‘se pierden’, 8,4 kilos son exhalados como dióxido de carbono a través de los pulmones. Los restantes 1,6 kilos se convierten en agua que son excretados en la orina, las heces, el sudor, las lágrimas y otros fluidos corporales dicen los autores.

Eso no es obvio para la gente, pues ese gas que exhalamos es invisible.

Es que al preguntarles a 150 médicos dónde iba la grasa, más del 50% dijo que se convertía en calor o energía.

“Eso viola la ley de conservación de la masa. Sospechamos que este error es provocado por el mantra sobre la energía que rodea la pérdida de peso”, dijo Meerman.

Las lágrimas de ratón joven no mienten

Lágrimas de ratón. Un compuesto en las lágrimas de los ratones jóvenes evita que los adultos busquen aparearse con ellos, de acuerdo con un estudio publicado en Nature.

Animales nocturnos como los ratones dependen de su nariz para sobrevivir, tanto para escapar a depredadores como para combatir rivales en el apareamiento. El olor dejado en la orina alerta de inmediato, mucho más rápido que la señal visual que procesan los humanos.

En los ratones la conducta social también es dirigida por esas señales químicas, las feromonas.

Los científicos han observado diferencias en cómo los ratones interactúan con los adultos, jóvenes o bebés, pero no conocían cuáles señales sensoriales permitían esa discriminación por edad.

Ahora investigadores encabezados por Stephen Liberles, han descubierto una feromona hallada solo en las lágrimas de los ratones jóvenes. En los experimentos demostraron cómo esa molécula, un péptido denominado ESP-22, protegía los ratones pre púberes de la actividad de apareamiento de los adultos.

El estudio es un paso hacia el entendimiento de cómo un sistema sensorial puede regular las conductas sociales.

“Al identificar feromonas específicas y los receptores que activan, se tiene la visión de los circuitos neurales que controlan esas conductas instintivas”, dijo Liverles. “La idea es generar un conjunto de distintas feromonas que controlen distintos comportamientos. Luego se puede ver cómo el sistema olfativo las canaliza para producir la respuesta adecuada de conducta”.

Las lágrimas de mujer bajan el deseo sexual en ellos

Usadas a veces para provocar la compasión del hombre anhelado, tienen un problema: las lágrimas de mujer disminuyen el deseo sexual en los hombres.

En un artículo en Science investigadores habrían demostrado por vez primera la presencia de feromonas en las lágrimas de las mujeres, sustancias que influencian la conducta humana mediante el olor.

“Nuestros experimentos sugieren que las lágrimas emocionales de las mujeres contienen una señal química que reducen la excitación sexual en los hombres, dijo Noam Sobel, quien junto con Shani Gelstein, del Weizmann Institute of Science en Rehovot (Israel), adelantaron la investigación.

Porqué las personas y algunos animales lloran, es un enigma, pero las lágrimas entregan señales claras del estado emocional de una persona. Los rostros de mujeres con lágrimas lucen más tristes que los mismos rostros sin lágrimas, había demostrado ya Robert Provine, de la University of Maryland Baltimore County.

Ahora, los dos científicos dieron a hombres lágrimas de mujer recogidas cuando miraban una película triste o les dieron una solución salina. Una u otra se las adherían en un trapo al labio superior de ellos.

Entre los resultados se halló que los rostros de las mujeres que lloraban eran menos atractivos sexualmente cuando olían el paño con lágrimas verdaderas, la mitad de quienes olieron estas se excitaron menos y e otros se encontró menor activación cerebral de regiones que mostraban mayor actividad durante la observación de un filme erótico.

Las feromonas son inodoras, dijeron los científicos.

Para Provine, al comentar el hallazgo, no hay manera de saber si las mujeres evolucionaron lágrimas para reducir la libido como forma de supervivencia o como una ventaja reproductiva de algún tipo.

No se sabe si las lágrimas de mujeres tristes contienen otro tipo de feromonas, indicó Sobel.

El caso, como dijo Provine, es que este estudio debe ser replicado por otros para corroborar los resultados.