Uñas surgieron hace 55 millones de años

El origen de las uñas, esas terminaciones de manos y pies que se pintan de rojo o sobre las cuales se hacen verdaderas obras de arte, acaba de ser precisado por científicos, de la Universidad de Florida, John Hopkins y Brooklyn College.

Centro de la moda y de la atención en mujeres, las uñas habrían surgido al menos hace 55 millones de años en primates, teniendo funciones críticas como protección de los dedos que permitían una mayor sensibilidad al tocar y habilidad para asirse de algo.

Los investigadores recuperaron y analizaron la más antigua evidencia de uñas en primates modernos, confirmando que se desarrollaron con cuerpos pequeños, echando por tierra hipótesis de que habían evolucionaron primero en primates de gran cuerpo.

Más de 25 especimenes de Teilhardina brandti, un primate extinguido descrito originalmente a partir de un molar inferior, que incluían piezas de los dientes superiores y huesos del tobillo muestran que esos mamíferos vivían en árboles. Sus uñas les facilitaban a estas criaturas tipo lemur asirse de las ramas y moverse a través de los árboles con mayor agilidad, según los investigadores.

“Si usted toma todos los primates que viven hoy, tienen características que lucen iguales, pero a diferencia de las personas muchos de ellos viven en los árboles”, dijo Jonathan Bloch, del Museo de Historia Natural del campus de la U. de Florida. “Al encontrar partes del esqueleto de este primate primitivo, podemos ver si las uñas estaban presentes en el ancestro común del grupo que incluye lemures, monos y humanos, evidencia directa contraria a la especulación”.

En el artículo en la edición en circulación del American Journal of Physical Anthropology, se suministra un mejor entendimiento de las relaciones evolutivas de uno de los modernos primates más antiguos, así como el marco temporal y las condiciones ambientales que permitieron el desarrollo de uñas en los dedos de las manos y los pies, un rasgo exclusivo en primates.

Los especimenes de T. brandti fueron recogidos en los últimos siete años en la cuenca Bighorn en Wyoming (E. U.) y representan las primeras especies norteamericanas del grupo de los euprimates, también conocidos como primates verdaderos. Los fósiles datan del Eoceno temprano, hace unos 55,8 millones de años, al tiempo que el calentamiento global de 200.000 años del Paleoceno-Eoceno.

Qué bien me hueles

Sí, quizás juzgar a una persona por el tipo de colonia que usa, no sea malo después de todo…
Investigadores de Duke University, mediante el uso de equipos especializados para analizar cientos de compuestos químicos en la esencia de un lemur de cola anillada, halló que con ella los machos no solo anuncian su bienestar para ser padres, sino que dejan ver algo de su árbol familiar.
Christine Drea, profesora de Antropología Biológica y de Biología, confirmó que ahora se sabe que ese olor proporciona información de la calidad genética del portador. Esa esencia en el macho refleja su mezcla de genes y con cuáles animales está emparentado. “Es un indicador claro, honesto, que ambos sexos pueden reconocer”, dijo.
Los lemures, primos lejanos nuestros, que se separaron del árbol familiar antes de que los monos y grandes simios lo hicieran, tienen un lenguaje de esencias elaborado y complejo que solo en los últimos años ha sido descubierto por los humanos. Un lenguaje mucho más rico del que podemos imaginarnos, en palabras de Drea.
Todos utilizan esencias y por eso la diversidad de glándulas es sorprendente. Los machos de cola anillada poseen glándulas de esencias en los genitales, la espalda y las muñecas, cada una produciendo un olor diferente. Otras especies de lemures también las tienen en la cabeza, pecho y manos. Si se suman las señales de las heces y la orina, se tiene una gran cantidad de comunicación encriptada en la sociedad de los lemures.
Así, cierta esencia es útil para el reconocimiento familiar y evitar peleas, además evitaría el apareamiento con hembras de la familia. Claro que estas son, aún, suposiciones.
Las hembras de esta especie solo poseen unan glándula de esencias en el área genital, pero la esencia es más compleja que la de los machos. No solo advierte de su estado de fertilidad, sino de si está preñada y de cuán avanzada está la gestación.
Los machos poseen otra glándula en el escroto, con la que marcan territorio y demuestran su bienestar físico durante la temporada de apareamiento.
Un complejo mundo de olores que se comienza a develar y que, seguramente, pocos conocían.
Después de esto, ¿qué le dice el olor de su pareja?
Foto de un lemur de cola anillada, cortesía Duke University