Granos creados en una estrella llegaron a la Tierra

Dibujo de asteroide camino a la tierra. Foto Wikipedia commons

Dibujo de asteroide camino a la tierra. Foto Wikipedia commons

Una explosión en una estrella enana blanca en un sistema estelar doble llegó hasta la Tierra. Llegó pero en forma de granos de polvo. Granos que no cayeron por arte de magia sino que vinieron incrustados en un meteorito.

Eso sugiere un nuevo estudio publicado en Physical Review Letters.

Los científicos descubrieron que esos granos tuvieron un origen explosivo. Estos granos presolares, como se les llama, fueron probablemente expelidos por estrellas que explotaron millones de años antes de que se formara el Sistema Solar.

Al analizar los datos extraídos de esas partículas, se determinó el tipo de explosión que los creó hace 5.000 millones de años.

Para rastrear los orígenes del polvo estelar, los científicos construyeron modelos de computador simulando las condiciones explosivas que las pudieron originar para ver si su fuente fue una enana blanca en un sistema doble.

Hace décadas los científicos estudian estas partículas, según el coautor del estudio, Christopher Wrede en declaraciones a LiveScience.

Los científicos analizaron los isótopos de los granos, esas variaciones de un elemento que tienen distinto número de neutrones. Varios granos tenían isótopos de silicio 30, que ha sido relacionado con una clase de explosión estelar, una nova clásica.

Estas son erupciones estelares en un sistema binario y son distintas de las supernovas en que son explosiones que se pueden dar una y otra vez explicó Wrede.

La más pequeña de las estrellas en el sistema, una enana blanca, roba combustible de su compañera, calentándose y eventualmente liberando gas y polvo al espacio.

Luego de una nova clásica, la enana blanca puede continuar aspirando material de su compañera y encenderse de nuevo. En una supernova toda al estrella explota y solo sucede una vez”.

El investigador explicó que cuando el Sistema Solar se estaba formando, las colisiones calentaban y mezclaban bloques de polvo y gas, cocinándolos de modo uniforme de modo que compartían muchos de los mismos isótopos. Los granos con isótopos inusuales -como silicio 30 que es escaso en la Tierra- se destacan. Eso sugiere que deben haberse producido antes de la formación del Sistema Solar hace unos 5.000 millones de años.

La alta cantidad de silicio 30 en comparación con otros isótopos de silicio en los granos sugiere que se originaron en una nova clásica, pero los científicos están inseguros de cuánta cantidad deberían tener en relación con los otros isótopos, lo que amerita seguir investigando para saber si el origen es definitivo.

Qué piensa usted: ¿está la felicidad en los genes?

Otro estudio para el escrutinio: científicos dicen que la felicidad, o al menos buena parte de ella puede estar en… los genes.

Con frecuencia Dinamarca y otros países escandinavos aparecen en cabeza de los escalafones mundiales de felicidad, una condición en la que participan distintos factores.

Pero los genes tendrían un rol principal según un nuevo estudio. En él se examinó la composición genética promedio de las personas en más de 100 países y se comparó con la de los daneses, lo que se denomina distancia genética. Se encontró que a mayor distancia genética de los daneses, más atrás estaba el país en el escalafón de bienestar.

Los hallazgos, según un artículo aparecido en LiveScience, se dieron incluso leugo de considerar factores que podían afectar esa condición, como el producto interno bruto y las diferencias culturales, explicó Eugenio Proto, profesor de economía en la University of Warwick en el Reino Unido y uno de los autores del estudio.

Proto y su colega Andrew Oswald compararon los genes de personas de 131 países u utilizaron los datos de felicidad de la encuesta mundial Gallup y otros dos sondeos.

Países cerca a Dinamarca, como los Países Bajos y Suecia estaban entre los más felices. Dada su proximidad física, estos países son más similares genéticamente a Dinamarca.

Países en la escala baja de la felicidad como Gana y Madagascar tenían la menor similitud genética con Dinamarca.

También se analizó la relación entre el bienestar de las personas y la mutación de un gen que manda la serotonina, ese químico ligado a los sentimientos de felicidad. La investigación es controversial, pero algunos estudios han encontrado que los individuos con una copia más corta y mutada del gen reportaban un nivel más bajo de felicidad. En esta parte del estudio se analizaron personas de 30 países para comparar cuántas tenían la mutación en cada país.

Hallaron que Dinamarca y Países Bajos tenían el menor porcentaje con la copia corta del gen y también eran los más felices. Italia tenía el mayor porcentaje de personas con la mutación y era el menos feliz de los 30.

No solo son la felicidad, pues otros factores como la salud, el ejercicio, las relaciones personales también influyen, pero los genes sí tendrían su parte.

Hay animales que van a la farmacia

No se tome esta droga sino aquella. Y en la farmacia le venden lo que quiera. Sí la automedicación. Y aunque no pueden ir a que les despachen la fórmula médica, sí saben cómo curar ciertos males. Animales que se automedican.

Crece la lista de animales que utilizan químicos para automedicarse y tratar congéneres y descendientes, por lo general para combatir y prevenir infecciones.

Dice la creencia popular que los gatos mastican ciertas hierbas para purgarse, pero en el plano científico se ha encontrado que lo hacen los chimpancés y las mariposas. Y las hormigas y las moscas, según un nuevo estudio aparecido en Science.

Se pensaba que esta conducta era exclusiva de los primates y de los animales más inteligentes, en los que la automedicación podía ser transmitida y aprendida de padres a hijos. Pero el nuevo análisis que examinó reciente investigación en este campo, de insectos a chimpancés se automedican en respuesta a parásitos y quizás por otras razones.

“Es algo realmente común, más de lo que se creía”, según Jaap Roode, líder del estudio, de Emory University. La medicación busca combatir una infección en curso o prevenir futuros ataques de parásitos.

Las moscas de las frutas ponen sus huevos en frutas con mayor contenido de alcohol (producido por fermentación natural) cuando unas avispas parásitas están en los alrededores, indicó Tod Schlenke, un científico de Emory citado por LiveScience, quien no participó en el estudio.

“En las moscas, un mayor contenido de alcohol en la sangre hace que las avispas que viven de su sangre mueran de un modo poco agradable: expulsando sus órganos internos por el ano”, indicó Schlenke.

Aunque el alcohol puede tener efectos negativos en las moscas en desarrollo, hace la infeccio´n menos probable. Cuando las avispas no están en la zona, las moscas prefieren poner huevos en frutas menos fermentadas.

Las hormigas también medican sus colonias contra las infecciones, llevando químicos con propiedades antifúngicas. Y las mariposas monarca combaten los parásitos poniendo huevos en plantas tóxicas.

Ahora se estudian los posibles usos en humanos. Las abejas colectan resinas con propiedades contra hongos que no gustan mucho a los apicultores, por lo que son más proclives a enfermar.

Un químico en una resina tendría efectos inhibitorios contra el VIH-1, dijo de Roode. Otra planta ingerida como medicina por primates se usa ahora como antiemético (para tratar náusea y vómito)en el ganado en África, según Juan Villalba, de Utath State University, quien tampoco participó en la revisión de estudios.

El científico ha mostrado que los animales se pueden beneficiar cuando encuentran disponibilidad de medicinas artificiales para comer cuando las necesitan. Un polímero, glicol polietileno ayuda a las ovejas en una dieta alta en taninos, y los corderos aprenden a usarla al observar a sus padres.

¿De qué color era el pelo de Cristóbal Colón?

¿De qué color eran los ojos de Cristóbal Colón o los de Miguel Ángel? ¿Y cuál era el color del pelo de Leonardo da Vinci?

Puede que existan referencias y dibujos, pero ¿certezas? Y ¿los ojos de Bolívar?

Científicos lograron, mediante el uso de ADN identificar el color de ojos y cabellos de personas muertas hace cientos de años, algo que podría venir bien a la idenificación de víctimas tan necesitada en países como Colombia.

Sí: al comparar los genomas de miles de personas, identificaron variaciones genéticas en 24 puntos del genoma humano ligadas al color de ojos y pelo. Ahora científicos polacos y holandeses desarrollaron más el sistema para conocer además la apariencia de las personas que fallecieron hace tiempo.

“Somos capaces de conocer la apariencia de personas que murieron hace cientos de años”, dijo a LiveScience Wojciech Branicki, genetista del Institute of Forensic Research y Jagiellonian University en Cracovia, Polonia.

Los investigadores analizaron el ADN del general Wlasdyslaw Sikorski, nacido en 1881 y muerto en 1943 en la II Guerra Mundial, comandante en jefe de las fuerzas armadas polacas y primer ministro del gobierno polaco en el exilio. Murió en un accidente de aviación en Gibraltar.

Al analizar genes de uno de sus dientes, confirmaron que tenía ojos azules y pelo rubio, como muestran retratos pintados varios años después de su muerte.

“Este sistema puede ser usado para resolver controversias históricas donde no existan fotografías a color ni otros registros”.

Su sistema, llamado HirisPlex, puede predecir los colores azul o café del ojo con una precisión del 94%. Cuando se trata del color del cabello la exactitud es del 69,5% para el rubio, 78,5 para el café, 80% para el rojo y 87,5 para el negro.

Para las muestras medievales, en la que el ADN está relativamente degradado, el sistema logra predecir el color en restos de unos 800 años de antigüedad.

Los investigadores identificaron una misteriosa mujer de los siglos 12 a 14 enterrada en la cripta de Benedicto Abbey en Tyniec, cerca a Cracovia, en donde se esperaba que solo hubiera restos de monjes. Los resultados sugieren que su pelo tenía color rubio oscuro o café y ojos cafés.

En la foto, el cráneo del general polaco Sikorski, cortesía Jolanta Draus-Barini, Susan Walsh, Ewelina Pospiech, Tomasz Kupiec, Henryk Glab, Wojciech Branicki and Manfred Kayser

La planta carnívora más extraña

La más sofisticada herramienta de caza acaba de ser detectada en una planta brasileña.

Sí: de caza. Mediante hojas pegajosas que permanecen enterradas, la planta captura y digiere gusanos, una forma desconocida de proveerse alimento en plantas carnívoras.

La planta, Philcoxia minensis, se encuentra en las llanuras tropicales de Brasil, y aunque algunas de sus pequeñas hojas crecen sobre la superficie, la mayoría yace debajo de la superficie de las arenas blancas donde crece.

El hallazgo fue presentado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Cuando la planta fue documentada por primera vez, los científicos notaron las hojas redondeadas soportadas por yemas y terminadas por glándulas que segregan una sustancia pegajosa. Todos esos son indicativos de una planta carnívora, pero nunca se le vio en acción.

“Por lo general pensamos que las hojas solo son órganos fotosintéticos, por lo que a primera vista luce extraño que una planta tenga hojas subterráneas, donde hay poca luz”, dijo Rafael Silva Oliveira, ecólogo de la Universidad de Campiñas en Brasil, a LiveScience. “¡Por qué favorecería la evolución la persistencia de este rasgo aparentemente desfavorable?”

Al sospechar que podría ser una planta carnívora los científicos examinaron si podía digerir y absorber nutrientes de varios nemátodos que terminan atrapados por el pegajoso aditivo.

Los análisis químicos de las hojas mostraron que descompone y absorbe los gusanos. Las hojas poseen igualmente actividad enzimática digestiva similar a la conocida en plantas carnívoras, lo que indica que los gusanos nos e descomponen naturalmente.

Los investigadores especulan que las hojas atrapan los gusanos y leugo secretan enzimas que digieren los gusanos.

Datos de Nature indican que apenas 0,2% de las plantas con flores son carnívoras, dato que podría estar subestimado.

Foto cortesía PNAS