Así quedó el Parque Los Nevados tras erupción

Cayeron 10.000 toneladas de ceniza

Las primeras imágenes de las erupciones de ceniza y gases en el Nevado del Ruiz, reveladas por Parques Nacionales, permiten apreciar un paisaje gris sobre el que cayeron cerca 10.000 toneladas de polvo que cubrieron todo.

Las erupciones ocurrieron el 29 de mayo y el 30 de junio pasados, erupciones hidrotermales que obligaron al Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales a subir la alerta a categoría roja, regresando al día siguiente a naranja.

Jorge Eduardo Ceballos, director de la Territorial Andes Occidentales, dijo que en los sectores de Arenales y el Valle de las Tumbas, estaba restringido el acceso, debido a la cantidad de ceniza que cayó sobre el Parque y los eventos de flujos de lodo ocasionados por el derretimiento del glacial.

El puente sobre el río Molinos se hallaba taponado por rocas de diferentes tamaños, al parecer producto de flujos de lodo, situación que amplió el cauce del río, de acuerdo con el reporte de la comisión de Parques Nacionales Naturales de Colombia.

“La vegetación se encontraba cubierta completamente por las cenizas y la vía que va de Brisas al Refugio estaba erosionada en algunos sectores, situación que impedía el paso”, explicó Gloria Teresita Serna, jefe del Parque Nevados.

Ante la situación, el Parque Nacional Natural Los Nevados ajustó su plan de contingencia por actividad volcánica, que está en implementación.

Junto con los consejos municipales de gestión del riesgo, dijo un reporte de Parques, se desarrollan actividades de información a los habitantes de los sectores aledaños, en jurisdicción de Caldas y Tolima.

Además se realizan capacitaciones internas como preparación para un posible evento eruptivo.

Se informó asimismo que como no existía un sitio apra que el eprsonal de Parques se resguardase en caso de erupción, se construyó un refugio subterráneo en Brisas, entrada principal al Parque, dotado con el equipo necesario en caso que se presente una emergencia.

El refugio fue construido en madera y láminas de aluminio, gran parte material reciclado o con el que ya se contaba; se cubrió en tela asfáltica para protegerlo un poco del frío y con tierra para que sirva de protección en caso de caída de material piroclástico (materiales volcánicos fragmentarios).

“La naturaleza es impredecible y aunque sabemos que el Volcán Nevado del Ruiz está siendo permanentemente monitoreado, en caso de erupción el evento se daría tan rápido que lo más recomendable sería que el personal que se encuentra en Brisas se resguarde en el refugio construido y espere a que las condiciones externas sean las adecuadas para hacer la evacuación”.

Fotos cortesía Parques Naturales

Somos lo que somos gracias a las plantas

No se puede pensar más en ellas como convidadas de piedra en un mundo que hoy parece subestimarlas. La evidencia de que las plantas vasculares fueron la fuerza inicial que moldeó la superficie de la Tierra fue presentada en una edición especial de Nature Geoscience.

Timothy Lenton, investigador de University of Exeter mostró que la evolución de estas plantas hace unos 450 millones de años comenzó a limpiar la atmósfera del dióxido de carbono (CO2), mucho más que los organismos marinos. Como resultado, las temperaturas bajaron iniciando un ciclo de glaciación y derretimiento que durante millones de años le dio forma a la superficie de la Tierra.

Estas plantas, también, ayudaron a formar los ríos como los vemos hoy, según otro artículo, de Martin Gibling de Dalhousie University en Nova Scotia y Neil Davies de University of Ghent en Bélgica.

Los dos analizaron la deposición de sedimentos de hace cientos de millones de años. Antes de la era de las plantas, el agua corría sobre las masas terrestres sin un curso definido. Solo cuando hubo suficiente vegetación para descomponer las rocas en minerales y pantano, y mantener este en su lugar, los bancos ribereños comenzaron a formarse y a canalizar el agua.

Esta canalización derivó en inundaciones periódicas que depositaron sedimentos en grandes áreas, construyendo la riqueza del suelo, que permitió que los árboles formaran raíces. La madera cayó a los ríos creando barreras que dieron curso a más canales y otras inundaciones, ayudando a formar planicies fértiles con árboles.

“Las rocas sedimentarias antes de las plantas no contenían casi pantano”, dijo Gibling citado por Scientific American. “Pero luego de que las plantas se desarrollaron, el contenido de lodo creció mucho. Los paisajes pantanosos se expandieron. Una nueva clase de eco-espacio, que no existía fue creada”.

Esto nos trajo consecuencias cósmicas. Las plantas no son entonces pasajeras pasivas de la superficie del planeta, recordó Gibling. “Crearon el sistema superficial. Los organismos equipan el medio ambiente: la atmósfera, los paisajes, los océanos, todos desarrollaron una complejidad increíble una vez aparecieron estas plantas”.

Ese gato se creció

No se crea que nacieron como gigantones y así fueron toda la vida.

Hace 250 millones de años, unos 9 antes de lo que se tenía hasta ahora (y nueve millones de años son nueve millones de años), se movía sobre este planeta un animalito apenas del tamaño de un gato doméstico.

Fue el antecesor de los dinosaurios, de acuerdo con un hallazgo revelado en Proceedings of the Royal Society B. Sólo habían transcurrido uno o dos millones de años, tras la masiva extinción del Pérmico-Triásico.

Esa criatura caminaba sobre el fino lodo en lo que hoy es Polonia.

Sí, allí se encontraron huellas de 246 millones de años de un Sphingopus, la más antigua evidencia a la fecha de un dinosaurio bípedo.

“Vemos los primos más cercanos del dinosaurio justo tras la peor extinción masiva”, dijo Stephen Brusatte, del American Museum of Natural History.

“La mayor crisis en la historia de la vida proporcionó una de las más grandes oportunidades para la vida al limpiar el paisaje y permitir la evolución de los dinosaurios”.

Las huellas fueron encontradas en tres distintos sitios en las montañas Holy Cross en el centro de Polonia. Se encuentran en un radio de unos 40 kilómetros y son una ventana a tres ecosistemas porque representan diferentes periodos de tiempo.

Las huellas de Stryczowice es la más antigua, con 250 millones de años, mientras la de Baranów es la más reciente, de 246 millones de años.

Se estima que la masiva extinción se presentó hace 251,4 millones de años. Durante ese evento el 96 por ciento de las especies marinas y el 70 por ciento de las de vertebrados terrestres desaparecieron.