Crece producción de peligrosas drogas sintéticas

La carrera de las drogas la van ganando los productores. No las drogas farmacéuticas ni esas otras ilegales. No. Hoy cada vez son más frecuentes las drogas recreativas que no están prohibidas, porque sencillamente la química da para mucho.

Un artículo de Mike Cole en Nature explica con claridad lo que sucede. Y aterra en verdad, sin caer en moralismo alguno.

Las fiestas de hoy son extremas. Y tal vez sin límites.

Un reporte el mes pasado del Centro Europeo de Monitoreo de las Drogas y el Abuso de Drogas, continúa la alarma por la aparición de nuevas drogas sintéticas. En 2009 fueron 24, frente a 13 de 2008. Pero en 2010 aparecieron en el mercado 41 sustancias nuevas más.

La mayoría son catinonas, relacionadas con las anfetaminas, o cannabinoides sintéticos. Todas deben haber sido desarrolladas por habilidosos químicos como un desafío al control legal.

Comos e pregunta Cole, ¿deberíamos tratar de mantenernos delante de esos productores y de quienes usan las nuevas drogas? ¿Es valioso el esfuerzo y el gasto de quienes buscan tests para las nuevas drogas con el fin de incrementar las sustancias prohibidas?

Sí, se responde, porque, dice, ha visto el efecto que producen en quienes las utilizan: aparte de los problemas médicos, pueden inducir cambios violentos o peligrosos en el comportamiento.

Pero la lucha no es fácil. Perseguir una droga recreativa exige identificar un compuesto y demostrar que es ilegal, tarea nada fácil. Algunas leyes controlan esas drogas por el nombre y la clase química. Otras sólo prohíben isómeros específicos abriendo la puerta a drogas diseñadas manufacturadas para imitar los efectos pero no la estructura de un compuesto ilegal. Internet ha facilitado el mercado de esos materiales.

Para citar un caso: una nueva droga es la benzylpiperazina, o BZP. Desarrollada por Wellcome Laboratories en el Reino Unido en 1944 como un antihelmíntico para combatir gusanos parásitos en el intestino, fue investigada luego como antidepresivo. Entró a la escena de las fiestas y las rumbas hace una década más o menos, recuerda Cole, como alternativa al éxtasis (MDMA), produciendo efectos similares pero no siendo ilegal en ese momento. Hoy, las tabletas de éxtasis compradas en las calles de Londres o San Francisco contienen probablemente BZP como MDMA.

BZP ejemplifica los problemas que las nuevas y legales drogas suponen para los legisladores: unas son prohibidas en unos países pero no en otros.

El trabajo en el laboratorio de Cole ha demostrado que BZP no es una droga segura. Todos los químicos y añadidos que fueron hallados son tóxicos para el hígado y los riñones, lo que explica fallas en esos órganos de personas que las usan.

La toxicidad depende de la composición y la concentración de las mezclas y los efectos son difíciles de predecir.

El control es un problema, porque se puede elaborar a partir de ciertos compuestos que la hacen más peligrosa por las impurezas.

No es fácil. No es un misterio que, en general, la legislación y su apoyo científico corren detrás de los productores de las nuevas drogas con las que no pocos pretenden alegrar sus fiestas. Así terminen mal.

Hace 2.000 años había las mismas preocupaciones

A veces la vida parece siempre igual. O tal vez es que está dominada desde sus comienzos por sistemas invariables.

Créase o no, pero análisis de distintos papiros griegos y romanos reflejan preocupaciones propias de Wall Street o de los científicos tratando de curar una enfermedad.

En la edición de hoy del journal Bulletin of the American Society of Papirologists, asentada en la Universidad de Cincinnati se aprecia que entonces andaban preocupados por la cura para un mal, las finanzas y una habitual confusión religiosa.

En la edición de este reporte anual, hay cinco tópicos que llaman la atención.

1. Alguien solicitaba en Grecia un préstamo con intereses, que pagaría en repollos, con lo cual se protegía el prestamista de la inflación, que crecía en el año 275 después de Cristo.

2. Un Thoeris, sacerdote de la divinidad egipcia del hipopótamo (que protegía los embarazos), solicita la transferencia de un dinero.

3. Una carta griega en la que el autor detalla su visita a Alejandría en el año 300, cuando el emperador Dioclesiano estaba de visita. El autor, un joven atleta, participaría en el pankration, una lucha greco-romana con pocas reglas. Al parecer, fue el ganador.

4. Texto greco-romano de Egipto con términos técnicos para fiebres, heridas, incluyendo picaduras de escorpión y epilepsia. La receta es tan difícil de leeer como las de los médicos de hoy. La traducción de un amuleto contra la epilepsia, escrito en una hoja de oro dice:

“Dios de Abraham, dios de Isaac, dios de Jacob, nuestro dios, protege a Aurelia de todo espíritu maligno y de todo ataque de epilepsia, te lo pido…”

5. Cristo y Cristiano están deletreados en un papiro griego, Chrestos, pronunciado como Cristos, era un nombre común apra esclavos significando bueno o útil. Estas palabras se confundían entre lso representantes del gobierno romano, que llamaban Chresto a Cristo y Chrestianos a los Cristianos, una confusión que también tenían los primeros cristianos.

Tal como hoy: dinero, religión y salud…