Primer cometa que en 246 años se acerca tanto a la Tierra

Otro cometa que nos visitó hace ya varias décadas, cometa Hyakutake. Foto Nasa

Hacía 246 años que un cometa no pasaba tan cerca de la Tierra. Será el 21 de marzo cuando el recién descubierto cometa P/2016 BA14, miembro de un extraño par, pase a 3,5 millones de kilómetros, cerca de 9 distancias lunares.

Desde hace poco más se conocía otro cometa, el 252P/Linear 12 que pasaría por acá esa misma fecha, pero a una distancia mayor, de 5,5 millones de kilómetros, 14 distancias lunares.

Fue el 22 de enero cuando el observatorio PanStarrss en Hawai detectó un objeto que fue clasificado como asteroide, siendo designado 2016 BA14, pero luego comenzó a verse que tenía cola y no era un asteroide.

Al seguir la misma órbita que el 252P los astrónomos especulan que podría ser que este se fragmentó, lo que se sabrá en las próximas semanas.

Lo que se sabe es que ese pedazo o cometa, pasará más cerca de nosotros que cualquier otro cometa en los últimos 246 años. De hecho será el tercer cometa que haya pasado más

cercano al planeta según los registros.

El cometa que más cerca pasó fue el Lexell en julio de 1770, a solo 2,3 millones de kilómetros, tan cerca que el astrónomo Charles Messier observó que el coma tenía 4 veces el tamaño aparente de la Luna llena.

Los cálculos revelaron que el Temple-Tuttle pasó en octubre de 1366 a 8,9 distancias lunares.

La tercera marca la tenía el C/1983 que en 1983 pasó a 12,2 distancias lunares.

Pese a la cercanía del nuevo cometa, no será fácil observarlo. A simple vista al menos no, dado que no estará muy cerca del Sol.

Algunos astrónomos consideran que hay una reducida posibilidad de que el cometa genere algunos meteoros o una pequeña lluvia de meteoros alrededor del 20 de marzo.

Hallan enorme halo en la galaxia Andrómeda

Estructura del halo. Cortesía Nasa

Era gigante, pero no tanto. Mediciones basadas en el telescopio espacial Hubble revelaron la existencia de un enorme halo de gas que envuelve la vecina galaxia Andrómeda, lo que hace que en verdad sea unas 6 veces más grande y 1.000 veces más masiva de lo que se había medido antes.

El halo casi invisible se estira cerca de 1 millón de años luz de la galaxia hospedera, la mitad del camino hacia nuestra galaxia, la Vía Láctea.

Un hallazgo que revelará a los astrofísicos más información sobre la evolución de las galaxias espirales, uno de los tipos más comunes.

“Los halos son las atmósferas gaseosas de las galaxias. Sus propiedades controlan la tasa a la cual nacen estrellas según los modelos de la formación galáctica”, explicó Nicolas Lehner de la Universidad de Notre Dame, en Indiana, autor del estudio.

Se calcula que el gigantesco halo contenga la mitad de la masa de las estrellas de Andrómeda en la forma de gas caliente y difuso. Si pudiera ser visto con el ojo desnudo sería 100 veces el diámetro de la Luna llena en el cielo. Eso equivale al parche de cielo que cubrirían dos bolas de baloncesto en el brazo extendido.

Andrómeda se encuentra a 2,5 millones de años luz de nosotros y luce tenue, como 6 veces el diámetro de la Luna llena. Es la melliza de nuestra galaxia, contra la que colisionará en unos 4.000 millones de años.

El halo es oscuro, por lo que los investigadores miraron objetos brillantes en el fondo y observaron cómo cambiaba la luz. Las luces ideales de fondo son los cuásares, lejanos núcleos de galaxias activas accionados por agujeros negros.

Habrá superluna este sábado 19

Este sábado, el mundo apreciará algo que no todos conocen, que asusta a muchos pero que casi nadie notará: Será noche de superluna. Sí, como se lee, superluna o Superluna, si quiere en mayúsculas.

Y alrededor de este acontecimiento, que se vive de tanto en tanto, se ha tejido toda suerte de leyendas.

El sábado habrá Luna llena. Y el satélite natural de la Tierra estará en su perigeo, el punto más cercano a nosotros. El caso es que se juntan varias coincidencias: Luna llena, perigeo y además, el perigeo más extremo en 18 años, si puede llamarse así. “Ocurre cada 18 años o algo así”, según Geoff Chester, del Observatorio Naval de Estados Unidos en Washington.

Las Lunas llenas varían en tamaño debido a la forma oval de la órbita lunar. Es una elipse, con un lado cerca de 50.000 kilómetros más cerca de la Tierra. En el perigeo, la Luna luce un 14 por ciento mayor y un 30 por ciento más brillante que aquellas que se dan durante el apogeo.

“La Luna llena del 19 se presenta a menos de una hora del máximo punto del perigeo”, dijo Chester. Y eso no se da todos los días.

Esta situación, como otras relacionadas con astros, se presta para toda suerte de conjeturas y para difundir historias poco ciertas.

Se dice, por ejemplo, que el sábado habrá grandes mareas y que la personalidad de las personas se trastornará. Puras tonterías. ¿Notó algo durante la superluna de marzo de 1983 y la casi superluna de 2008? ¿Cierto que no? Entonces, sólo busque mirar la Luna el sábado hacia als 6 de la tarde, en todo el horizonte.