Cuando ellas sienten ganas de…

¿Ganas de…? Científicos lograron establecer el vínculo entre las hormonas y el deseo sexual en las mujeres, de acuerdo con un artículo en Hormones and Behavior.

Cuando hay mayor deseo puede deberse a los niveles de estrógeno en su pico más alto del mes. Si no siente ganas se debe a la progesterona y el nivel más bajo de fertilidad del mes.

Aunque ya se sabía de la correlación entre los niveles de hormona y la libido, ahora James Roney y colegas de la Universidad de California en Santa Bárbara determinaron una manera de predecir el deseo sexual.

“Hallamos dos señales hormonales que tienen efectos opuestos en la motivación sexual”, dijo Roney citado por LiveScience.

“El estrógeno tiene un efecto positivo con un bache de 2 días. La progesterona tiene un efecto negativo persistente. Tanto para el día del nivel máximo, el anterior y hasta dos días antes.”. Cuando los niveles de hormona y deseo sexual se midieron contra los ciclos menstruales en estudiantes de pregrado, los investigadores advirtieron un incremento medible en los niveles de progesterona al mismo tiempo que las personas sentían una disminución el la motivación sexual. Esa hormona, indicaron los científicos, media en esa caída en el deseo de la fase fértil a la luteal, la segunda mitad del periodo.

El hallazgo puede tener implicaciones para el tratamiento de la falta de apetito sexual y para la manera como se hace la terapia de remplazo hormonal.

Cuando ovulan los prefieren machos machos

Ovulación: La preferencia de las mujeres por hombres bien masculinos cambian a través del ciclo menstrual, según distintos estudios. Cuando ellas están cerca de la ovulación, responden más ante rostros bien masculinos de hombres, que frente a los que son algo femeninos.
Sí, investigadores del Instituto Kinsey de la Universidad de Indiana parecen ser los primeros en demostrar diferencias en la actividad cerebral mientras mujeres miraban caras masculinas de hombres o rostros más femeninos de hombres y si esa persona era un potencial compañero sexual.
Los investigadores identificaron regiones del cerebro que respondían con más fuerza a las caras masculinas y demostraron que las diferencias entre los rostros masculinizados o femeninos eran más notorias cuando las mujeres estaban cerca de la ovulación.
El estudio fue publicado en la edición online de Evolution and Human Behavior y aporta luces sobre el vínculo entre los niveles de hormona en las hembras humanas y sus respuestas cerebrales ante rostros muy masculinos de hombres o rostros femeninos de hombres.
Estudios previos han demostrado que la preferencia de las mujeres por los rasgos faciales de los hombres varían dependiendo de la fase menstrual.
La nueva investigación mostró una activación, en la fase luteal, de la corteza anterior undulada, una región del cerebro relacionada con la toma de decisiones y la evaluación de una potencial recompensa o de un posible riesgo.
En la foto de la U de Indiana se observa el área del cerebro activada en las mujeres.