Descubren galaxia de comienzos del universo: es el objeto más remoto jamás hallado

El hecho no tiene precedentes y se logró con el Very Large Telescope en el norte de Chile.

A través de un análisis metódico del débil brillo de la galaxia, descubrieron que esa luz fue emitida cuando el universo tenía sólo 600 millones de años.

Son las primeras observaciones confirmadas de una galaxia cuya luz despeja la opaca niebla de hidrógeno que llenaba el cosmos en esa época, de acuerdo con un reporte del European Southern Observatory que opera el VLT.

El hallazgo será presentado este jueves 21 en la revista Nature.

Mediante el VLT se confirmó, dijo Matt Lehnert, del Observatorio de París, que la galaxia detectada previamente por el Hubble es el objeto más remoto identificado hasta ahora. Lehnert fue el autor principal del artículo.

No es fácil detectar y estudiar esas galaxias. Cuando nos llega a la Tierra la débil luz, que inicialmente fue muy brillante, se ve muy tenue y pequeña. Esa luz se sitúa en la parte infrarroja del espectro porque su longitud de onda se ha estirado producto de la expansió del universo, un efecto conocido como corrimiento al rojo.

Es más difícil aún si se considera que en esa temprana época, apenas 600 millones de años después del Big Bang, el universo no era completamente transparente y gran parte estaba lleno de una niebla de hidrógeno que absorbía la intensa luz utlravioleta de las galaxias jóvenes.

Ese periodo de niebla es conocido como la era de reionización.

Pese a esto, el Hubble con una poderosa cámara descubrió en 2009 varios candidatos que podían ser galaxias de esa era. Para la confirmación fue necesario usar espectrógrafos en telescopios muy grandes en tierra, capaces de medir el corrmiento al rojo de la luz de la galaxia, que fue lo que se logró ahora.

Un hecho sorpresivo sobre el descubrimiento es que el brillo de la galaxia, UDFy-38135539 no parece ser lo suficientemente fuerte para despejar por sí solo la niebla de hidrógeno. „Tiene que haber otras galaxias, probablemente más débiles y menos masivas, compañeras cercanas, que también ayudaron a hacer transparente el espacio alrededor d ela galaxia. Sin esta ayuda adicional, la luz de la galaxia, sin improtar cuán brillante sea, habría quedado atrapado en la niebla de hidrógeno y no habríamos podido detectarla“, dijo Mark Swinbank, coautor.

La foto es del Hubble.

De todo un poco, como en farmacia

Veamos un poco de curiosidades científicas de las últimas semanas:

Nudistas: ¿hace cuánto comenzó el hombre a usar vestidos? Mediante exámenes de ADN, científicos rastrearon la divergencia evolutiva entre los piojos de cabeza y de zonas púbicas y concluyeron que el piojo púbico o corporal apareció primero hace cerca de 190.000 años, unos 10.000 a 15.000 después de lo que se considera el surgimiento del hombre moderno. ¿Qué india esto? Que aproximadamente en la misma época, nuestros ancestros dejaron de andar desnudos y comenzaron a vestirse como manera de protegerse, reveló Andrew Kitchen, de Penn University en el encuentro de la American Association of Physical Anthropologists. El estimativo anterior indicaba que el vestido comenzó a usarse en algún momento entre hace un millón de años y hace 40.000 años. ¡Cómo les suena?

Cuidado lo toca una mujer, porque puede arrojar por la borda toda su fortuna.
Un estudio publicado en Psychological Science encontró que cuando una mujer toca intencionalmente la espalda de un hombre que hace inversiones, este es más proclive a arriesgar más que si no recibiera ese contacto.
La posible explicación radica en que de niños recibimos mucho contacto físico de nuestra madre, lo que nos inyecta seguridad. Parece que en adultos funciona lo mismo, según la investigación de Jonathan Levav de Columbia University y Jennifer Argo de la Universidad de Alberta.

Abre los ojos y ve: científicos de Buffalo, Cleveland y Oklahoma dieron un paso hacia lograr que los ciegos vean y lo hicieron mediante una terapia genética que no involucra el uso de virus modificados, reportaron en el Journal Faseb.
Lo hicieron mediante un una nanopartícula sintética no viral que mejoró y salvó la vista de ratones con retinitis pigmentosa, una enfermedad hereditaria caracterizada por la pérdida progresiva de la visión y una eventual ceguera.

Aporte espacial: Los ácidos grasos omega-3 que se encuentran en el aceite de pescado pueden jugar un rol en la mitigación de la fractura de huesos por la osteoporosis, según una investigación espacial de la Nasa publicada en el Journal of Bone and Mineral Research. El estudio reportó datos a bordo del trasbordador, de la estación espacial y en tierra.
La pérdida de densidad ósea es uno de los problemas a los que se enfrentan los astronautas durante su permanencia en el espacio.

Insomnio: No se duerma frente a su televisor o la pantalla encendida del computador. Un estudio en Translational Science, reveló que la exposición a la tenue luz de las luces ordinarias de una habitación, monitores de computadora y otros aparatos electrónicos tarde en la noche puede estar interfiriendo con nuestros ritmos circadianos – haciendo aún más difícil el levantarnos en la mañana. Este es uno de los hallazgos de un nuevo estudio que muestra que, contrario a lo que pensábamos, las células en nuestros ojos que nos ayudan a ver las cosas también pueden estar involucradas en la regulación de nuestros ritmos circadianos; y podrían marcar la diferencia en cómo diseñamos la terapia de luz para tratar trastornos del sueño o depresión estacional.

Resumen científico de la semana

Lunes: somos demasiado previsibles

Contrario a lo que se puede pensar, los humanos somos demasiado previsibles. Sí, un estudio que utilizó teléfonos celulares para rastrear la gente revela que los patrones de nuestros movimientos y dónde podemos ser encontrados, de día o de noche, son predecibles el 93 por ciento del tiempo, sin importar qué tan lejos viajemos.
Utilizando datos de celulares de 50.000 personas anónimas durante un lapso de tres meses, Chaoming Song, estudiante de doctorado en Física en Northeastern University y sus colegas fueron capaces de rastrear el movimiento de esas personas cada que recibían una llamada o un mensaje de texto, explicó a LiveScience.
“The most surprising thing to us is the lack of variability in predictability across the population, meaning that most all the users have same degree of predictability,” regardless of their gender, age, or language spoken, lead researcher Chaoming Song, a physics doctoral student at Northeastern University, told LiveScience.
“Para nosotros eran como unas partículas en un gas que se mueven e
interactúan unas con otras”, dijo.
Los investigadores encontraron que la mayoría de la gente permanecía en un área de 10 kilómetros de radio, mientras que unos pocos viajaban unos cientos de kilómetros de sus sitios de residencia.
La probabilidad de que los individuos estuvieran en su celular más usado era del 70 por ciento a cualquier momento del día.
Durante los fines de semana, las personas eran menos predecibles. También cuando se desplazaban al trabajo o la casa o durante el almuerzo.

Martes: viene una invasión de mini naves

Hay algunas operando en Afganistán y Pakistán, pero lo que se viene es una verdadera invasión de pequeñísimos robots voladores, de acuerdo con los desarrollos en diferentes laboratorios, unas naves que podrán ser empleadas para la guerra o para asuntos humanitarios.
En la Universidad de Waterloo en Canadá, el micro robotista Behrad Khamesee ha desarrollado un robot volador del tamaño de un borrador de lápiz. Un par de agarraderas del tamaño de un dedo operadas por láser le permiten coger o soltar pequeños objetos. Es inalámbrico, accionado pro un campo magnético.
Su idea: que algún día pueda desplazarse dentro del cuerpo humano para llevar medicinas al sitio exacto que las requiere.
El ingeniero mecánico Haibo Dong, de Wright State University en Ohio (E. U.) trabaja en un robot de cuatro alas, que semejará una libélula. El diseño es más complicado que un dispositivo de dos alas pero promete gran velocidad y alta maniobrabilidad. Podrá ser usado en asuntos ambientales, así como en misiones de búsqueda y rescate.
Otro mini robot inspirado en insectos se desarrolla en Harvard, donde el robotista Robert Wood busca crear una colonia de abejas-robot. El enjambre incorporará sensores ópticos y químicos así como sistemas de comunicación para que tome decisiones de vuelo autónomas y coordine con los miembros de la colonia en tareas tales como la búsqueda de objetos o personas.
Foto cortesía

Miércoles: cuánto dinero se gana importa

La vieja pregunta, ¿compra el dinero la felicidad?, ha sido retomada por los investigadores Christopher J. Boyce y colegas, que publicaron sus resultados en Psychological Science.
¿Qué encontraron? La felicidad de una persona puede estar basada en cómo se ubican al compararse con otros dentro de la distribución de ingresos (por ejemplo si es el segundo mejor pagado entre ocho), y no tanto en sus ingresos absolutos o cómo sus ingresos se comparan con la norma dentro de un grupo.
Aquellos ranqueados más altos que uno tienen más impacto en la evaluación de un individuo sobre sus propios ingresos que aquellos ranqueados por debajo. Estos hallazgos sugieren que a menos que la percepción del individuo sobre su rango cambie, incrementar sus ingresos no necesariamente conduce a una mayor satisfacción.
Es decir, la felicidad viene de la comparación con lo que ganan otros. ¿Será?

Jueves: lo opaco dejó de existir

Materiales como el papel, la pintura y el tejido biológico son opacos porque la luz que pasa a través de ellos es filtrada de un modo complicado. Un experimento de investigadores del City of Paris Industrial Physics and Chemistry Higher Educational Institution (ESPCI) demostró que es posible enfocar la luz a través de materiales opacos y detectar objetos ocultos detrás de ellos, se reportó en Physical Review Letters.
Para demostrar su idea para caracterizar sustancias opacas, pasaron luz a través de una capa de óxido de zinc, un componente común de las pinturas blancas. Estudiando el modo como el rayo de luz cambió al encontrarse con el material, produjeron un modelo numérico, una matriz de transmisión, que incluía 65.000 números describiendo la forma como esa capa afectaba la luz.
Usaron la matriz para dirigir un rayo de luz para pasar específicamente a través de la capa y enfocarse en el otro lado. Alternativamente, midieron la luz que emergía por el material opaco y emplearon la matriz para ensamblar la imagen de un objeto detrás.
En efecto, el experimento mostró que un material opaco podía servir como un elemento óptico de alta calidad comparable con los lentes convencionales, una vez se construye una matriz de transmisión muy detallada.
Foto cortesía.

Viernes: no hay excusa para no ejercitarse

No va más la acostumbrada excusa para no hacer ejercicio: no tengo tiempo. Una investigación publicada en The Journal of Physiology la deja sin piso.
El estudio, de científicos de la Universidad McMaster en Canadá, aporta a la creciente evidencia de los beneficios de un entrenamiento de intervalos de cortos periodos de alta intensidad como un sistema eficiente en tiempo y una alternativa segura a los tradicionales tipos de ejercicio moderado de larga duración.
¿Cómo así? Sí, para sorpresa, es posible ganar más haciendo menos. “Mostramos que el entrenamiento de intervalos no tiene que ser todo de una vez para ser efectivo”, dijo el profesor Martin Gibala. “Hacer 10 sprints de un minuto en una bicicleta estática con un minuto de descanso entre cada uno, tres veces a la semana, funciona tan bien en mejorar los músculos como varias horas de ejercicio convencional de larga duración en bicicleta”.
Se trata de hacer un número de cortas explosiones de ejercicio intenso con cortos periodos de descanso entre ellos. Los autores probaron en estudiantes que esto produce el mismo beneficio físico que el entrenamiento convencional de larga duración, y toma mucho menos tiempo. Además, increíblemente haciendo en realidad menos ejercicio.
Se ha sabido que el ejercicio mejora la manera como los músculos usan el oxígeno para quemar el combustible de la mitocondria, la microscópica fábrica de energía de las células, de modo que la persona puede realizar sus actividades diarias con mayor efectividad y sin fatiga.
Con el nuevo método, también se logra, siendo útil para personas cuyos médicos temen que hagan ejercicio prolongado y duro.

La increíble autofertilización

Dentro de sus pequeñas flores blancas, Arabidopsis thaliana presenta lo que la mayoría de las plantas evita: la autofertilización.
Haiti Paves, de Tallinn University of Technology en Estonia tomó esta foto, cedida por la National Science Foundation de Estados Unidos, de la flor con sus granos de polen y ovarios teñidos de azul para mostrar el proceso que ocurre. De las seis cabezas de polen, los granos desarrollan delgados tubos hacia los ovarios con forma de fríjol en el estigma de la flor para fertilizarlo.
Dada la técnica de microscopio empleada, la luz polarizada convierta en amarilla la usualmente blanca flor y el fondo azul.
Los científicos han utilizado la A. thaliana en muchos estudios genéticos dado que su auto fertilización hace sus experimentos más claros. Como indica Paves, Gregor Mendel empleó una auto fertilizadora, el guisante, para construir sus teorías genéticas.

El sitio más frío del Sistema Solar

No es fácil afirmar que debe ser el sitio más retirado del Sol. ¿Qué diría si le preguntaran cuál es el lugar más frío del Sistema Solar? Plutón o quizás los otros planetas menores por el cinturón de Kuiper, o la Nube de Oort, donde se forman no pocos cometas.
Pues acá cerca de nosotros hay un sitio con temperaturas más frías que las de Plutón: la Luna.
Sí, la Luna, quién lo creyera, pese a que está como nosotros a unos 150 millones de kilómetros del Sol.
En los cráteres oscuros donde nunca entra la luz solar, las temperaturas son de -240 grados centígrados, mientras que el lado iluminado de Plutón fue medido en 2006 en -230 grados.
Obvio, explica Randy Gladstone, científico planetario del Southwest Research Institute en Colorado, citado por New Scientist, hay otras regiones que son muy frías en el Sistema Solar, que no reciben la luz directa del Sol, pero no han sido medidos todavía.
La medición provino de la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter y su sensor de temperatura, Diviner. Foto cortesía Nasa, del polo sur lunar.

La ventana ahorradora

La ventana apropiada, el vidrio indicado. Parece fácil, pero no lo es. Las luces eléctricas responden por un 25 a 40 por ciento del consumo de electricidad en edificios con aire acondicionado. En regiones tropicales, durante el día aumenta la temperatura y para mantenerlas frescas se requiere el 80 por ciento de la energía que se usa en las edificaciones.
Lerdlekha Tanachaikhan y colegas del Asian Institute of Technology en Pathumtani (Tailandia) desarrollaron un sistema que podría cortar en un 99 por ciento las necesidades de energía eléctrica en el trópico.
Diferentes estudios sugieren que el diseño de las ventanas y sus posiciones son tan diversos como los edificios mismos y no se comportan bien cuando de ahorrar energía se trata.
El grupo desarrolló una fórmula para las condiciones climáticas del cielo tropical que permite diferentes configuraciones en las ventanas para la iluminación durante el día. Incluye el tipo de vidrio, la transmisión y refracción de la luz solar y de la luz visible, coeficiente de sombras y aislamiento térmico, con lo cual logran un ahorro de más del 95 por ciento durante la ocupación del edificio en el día.
El estudio fue publicado en The International Journal of Engineering Systems Modelling and Simulation.

La amenaza más pequeña

A la Luna. Ahora que se habla de que a finales de la próxima década el hombre volverá al satélite natural, hay temas que cobran vigencia. Uno de ellos es el del polvo lunar. ¿Cómo así?
Ese polvo se adhiere a todas las superficies y es una de las mayores amenazas para los astronautas.
Las partículas son muy pequeñas, de unos 70 micrometros, es decir el groso de un cabello humano. Son partículas que se cargan positivamente por la poderosa radiación ultravioleta que llega a la superficie lunar, que no alcanza a filtrar la débil atmósfera lunar, lo que genera fuerzas electrostáticas fuertes y fuerzas adhesivas, que se pegan a los instrumentos científicos y al traje de los astronautas.
Cuando están de vuelta en la nave, ese polvo queda flotando en el ambiente sin gravedad dentro del vehículo espacial, convirtiéndose en una seria amenaza para los tripulantes.
Daña los aparatos, fuera de que la superficie polvorienta absorbe más luz solar y hace que se recalienten los equipos y crea nubes enceguecedoras que dificultan el alunizaje.
Brian O’Brien, autor de un estudio que analiza el polvo lunar y que publicará Geophysical Research Letters, dice que para manejar ese polvo primero hay que entender porqué es tan pegajoso. Y eso es lo que trata de hacer en su artículo.
Las fuerzas adhesivas cambian durante el día lunar, que es de 170 horas y difieren en superficies verticales y horizontales.

Algunas plantas nos enfrían

Enfriamiento. Existe una manera casi insospechada de disminuir la temperatura del planeta: escogiendo muy bien los productos que se van a cultivar. Sí, aunque parezca de película.
La selección cuidadosa de las grandes plantaciones podría refrescar el verano en cerca de 1 grado centígrado, según investigadores de la Universidad de Bristol en el Reino Unido. Esa cifra equivale a un enfriamiento global de más de 0,1 grado centígrado, casi el 20 por ciento del aumento de la temperatura mundial desde el advenimiento de la Revolución Industrial.
Esto se logra sembrando plantas cuyas hojas reflejen más luz solar de vuelta al espacio. En general, los cultivos reflejan más que la vegetación natural.
El estudio fue presentado hoy jueves en Current Biology por Andy Ridgwell y colegas de esa universidad.
La idea no es dejar de sembrar un producto, sino de seleccionar la variedad que más refleje la luz para que el efecto sea mayor.
La reducción de 1 grado se evaluó considerando solo las tierras cultivadas de Norteamérica y la latitud media de Eurasia.
Las plantas difieren en el albedo (cantidad de luz reflejada) por las diferentes propiedades de la superficie de sus hojas y por la forma como están dispuestas en la planta.
En la imagen se aprecia, a la izquierda, el aumento proyectado en la temperatura a finales de este siglo al doblarse la emisión de CO2, mientras que a la derecha se muestran los posibles efectos refrescantes al sembrar cultivos más reflectantes. La escala de colores es: blanco, 2 grados de calentamiento, y negro 8 grados.