Hormonas influirían en escogencia de carrera

Si usted es piloto, enfermera, profesor o ingeniero podría deberse a sus hormonas, que influyen en los intereses de las personas de acuerdo con un nuevo estudio.

“Nuestros resultados entregan apoyo fuerte sobre las influencias hormonales en el interés en las ocupaciones caracterizadas por el trabajo con cosas versus la gente”, dijo Adriene M. Beltz, estudiante graduado de psicología que trabaja con Sheri Berenhaum, profesora de Psicología en Penn State University.

Los investigadores analizaron los intereses de las personas en ocupaciones que exhiben diferencias entre los sexos y la población general y que son relevantes para las carreras de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas. Estudiaron jóvenes y adultos jóvenes con hiperplasia adrenal congénita –una condición genética- y sus mellizos que no tenían HAC.

Las personas con esa condición están expuestas a más andrógenos –una clase de hormona masculina- de lo que es normal mientras están en el útero. Las hembras sin HAC son genéticamente mujeres y tratadas como tales, pero sus intereses tienden a ser más similares a los estereotipados para hombres.

Los investigadores reportaron en Homones and Behavior que las mujeres con HAC estaban más interesadas que las hembras sin HAC en carreras relacionadas con cosas en comparación con carreras relacionadas con la gente. También encontraron que los intereses en las carreras correspondían directamente a la cantidad de andrógeno a las que estaban expuestas aquellas con HAC, así que aquellas expuestas a más cantidad en el útero mostraban más interés en cosas que en las personas.

Las hembras sin HAC tenían menos intereses que los machos en ocupaciones relacionadas con cosas, tales como ingeniería o cirugía, y más interesadas en carreras enfocadas con las personas, como trabajadora social o profesora. No hubo diferencia significativa entre hombres con HAC y aquellos sin esa condición.

“Encontramos una influencia biológica en el interés biológico hacia cosas, así que quizás las mujeres no escogen esas carreras por lo que están interesadas en las personas no es consistente con un interés en carreras técnicas, según Beltz.

Mamás pájaros favorecen hijos machos

Favorecer a los hijos sobre las hijas no sería una actitud exclusiva de las madres humanas, de acuerdo con una nueva investigación.

Científicos descubrieron que las mamás de los Taeniopygia guttata o diamantes mandarines, también favorecen a sus hijos sobre las hijas, por lo que aquellos terminan recibiendo más alimento, aunque los papás no parecen tener esa preferencia.

Ian Hartley, de Lancaster University, coautor del estudio, explicó que si la hembra se ha emparejado con un macho particularmente sexy, su gran interés es asegurar que sus hijos están bien cuidados porque la probabilidad es que crezcan para ser tan exitosos como sus padre y es más probable que sus genes sean pasados a la próxima generación.

El hallazgo sugiere que los pájaros reconocen cuál polluelo es macho y cuál hembra. Esto es sorprendente, según los autores, porque hasta ahora se había pensado que los padres no distinguían machos de hembras.

“No sabemos cómo lo logran, pero podría ser que como pueden ver la luz ultravioleta, verían cosas en sus polluelos que nosotros no podemos. O quizás machos y hembras emiten sonidos diferentes cuando piden alimento”.

A la par que es una sorpresa encontrar tal favorecimiento, también lo es que no se hubiera notado antes, dado que el área de conflicto sobre cuánto cuidado pone cada padre para criar sus hijos es un tópico caliente en biología evolutiva, en la que la teoría predice que cada padre invierte distinto.

Las hembras ponen mucha energía en producir e incubar los huevos; los machos no. Pero ellos ponen sus energías en atraer o defender las hembras. Estos costos reproductivos distintos –y la necesidad de ahorrar alguna energía para futuros intentos de reproducción- tienen efectos inevitables en cómo madre y padre invierten en sus descendientes.

Esto, advirtiendo la siempre presente tensión padres-hijos. Cuando aquellos llegan al nido con alimento, las crías emplean unos llamados elaborados para tratar de manipular la decisión de sus padres de quién obtiene la comida. Pero los padres son sabios en esto: como es dura labor buscar y traer la comida al nido, los papás aplican reglas de alimentación para evitar que uno solo monopolice sus esfuerzos.

Algunos estudios sugieren que los papás tienden a alimentar los hijos más grandes y aquellos que piden en tono más alto. Y aunque investigadores han demostrado que tanto madre como padre prefieren alimentar distintos tipos de crías, dejar de preferir alguno no es fácil de evitar.

En el nuevo estudio, se encontró que mientras más chillen las crías, más probable es que sean alimentadas por sus padres. pero a medida que el chillido se hace más alto e intenso, se encontró que el sexo de los polluelos y padres determina quién recibe más: las hembras dan más alimento a los machos cuando sus llamados se intensifican, pero los papás alimentan hijos e hijas con cantidades iguales de comida.

El estudio fue publicado en Behavioral Ecology and Sociobiology.

Foro de T. guttata, cortesía

Ciencia curiosa

Nos inundamos nosotros mismos. Extraer agua subterránea para beber, irrigación y otros usos nos beneficia por un lado pero afecta por el otro: ha contribuido con un 6 por ciento del aumento del nivel del mar ocurrido desde 1900. Leonard Konikow, del U.S. Geological Survey en Reston, empleó datos de todo el planeta para mostrar cómo en ese lapso la extracción ha transferido cerca de 4.500 kilómetros cúbicos a los océanos. La tasa ha subido desde 1950 y en especial desde 2000, a partir del cual la extracción de agua subterránea ha contribuido con 0,40 milímetros de aumento del nivel del mar por año, según el estudio publicado en Geophysical Research Letters. Curioso.

Todo por la Luna. Uno de los mosquitos transmisores de la malaria, Anopheles funestus, prefiere picar en noches iluminadas por la Luna según estudio. Durante 35 noches consecutivas, investigadores en Mozambique atraparon mosquitos, en especial A. funestus y compararon las tasas de captura con la conducta del bicho. Fue así como hallaron que la actividad creció con la intensidad de la luz de la Luna, tanto dentro de las casas como en el exterior. Esto fue cierto en particular durante la fase creciente, informaron los científicos en Medical and Veterinary Entomology. Aunque el efecto no incidió en la eficiencia del apareamiento de los machos, sí motivó a las hembras (que son las que transmiten la malaria) a regresar por más alimento (sangre). Bien curioso.

Por un pelito. Los niños serán niños, pero solo… si tienen un gen que evita que se conviertan en niñas. ¿Cómo así? Un estudio en ratones encontró que el gen DMRT1 previene que las células de los testículos se reprogramen como células de ovario, dijeron científicos de la Universidad de Minnesota y la Universidad del Estado de Washington en Pullman en un informe en Nature. Al remover el gen en machos, hizo que las células en los testículos se transformaran en células productoras de estrógeno, incluso en ratones adultos. Curioso.

Machos paranoicos se aparean más de la cuenta

Machos paranoicos. Qué será lo que les pasa a los moscos. Algo les sucede. Científicos de la Universidad de Liverpool encontraron que machos de las moscas de las frutas experimentan una especie de paranoia en presencia de otro macho, lo que duplica el tiempo que duran apareándose con una hembra, aunque… la hembra de esta especie sólo se aparea una vez.

Las hembras de muchas especies tienen varios machos. Estos por tanto han desarrollado características reproductivas particulares para asegurar que sus espermatozoides tengan éxito y sean los que fecunden la hembra en la llamada competencia del esperma. Esas adaptaciones incluyen rasgos físicos como un mayor conteo de esperma, así como de comportamiento, apareándose hasta un 21% más del tiempo. Algunas mariposas, por ejemplo, tienen testículos más grandes para producir más esperma.

En algunas frutas de la mosca, en las que la hembra sólo se aparea una vez, gastar tiempo extra parece un desperdicio de esfuerzos. Científicos de Liverpool detectaron y publicaron en Biology letters que cuando el macho entra en contacto con otro macho, incrementa 93% el tiempo que pasa con la hembra.

El estudio sugiere algunas explicaciones para esta paranoia. Una posible: las hembras a veces se aparean con más de un macho, por lo que el macho cambia su conducta reproductiva. Otra: la presencia de un competidor trae el temor de no poder obtener otra oportunidad de aparearse, por lo que hace un gran esfuerzo para mantener la hembra fértil durante toda su vida con una buena disposición de esperma.

El gen de la infidelidad

Hasta en las sociedades humanas se presenta: el macho tiene menos objeciones cuando de promiscuidad se trata, aunque hay hembras que revolotean por acá y por allá.

Bueno, en el caso de las aves parece ser similar por razones que no se sospechaban: Sí científicos habrían hallado un gen de la infidelidad.

Algunos pájaros cantan para mostrar felicidad, pero cuando un macho del diamante mandarín (zebra finch, Taeniopygia guttata) le canta a una hembra que no ha visto antes está buscando una aventura. Si ella responde, es que también lo desea.

En distintas especies de aves se presenta una relación de monogamia, aunque cierta parte de la descendencia se debe a relaciones por fuera de la pareja.

Cuando un macho se aparea con una hembra que no es la usual, está pasando sus genes más allá, pero las hembras adúlteras no a sabiendas de que el padre no le ayudará a criar los hijos.

Entonces, ¿por qué lo hacen? Un nuevo análisis del cortejo de miles de encuentros entre estos pájaros paserinos comunes en Australia e introducidos a otros países, así como el estudio genético de la paternidad reveló que las hembras que son hijas de machos más promiscuos son más dadas a aparearse con varias parejas.

¿La razón? Investigadores reportaron en Proceedings of the National Academy of Sciences que los machos portarían un gen de la promiscuidad que transmiten a sus descendientes, tanto machos como hembras.

Los científicos encabezados por Wolfgang Forstmeier y colegas del Max Planck Institute for Ornithology, demostraron que en esos pájaros monógamos las diferencias individuales en el apareamiento por fuera de la pareja tienen un componente hereditario que extrañamente es compartido entre los sexos, así que una selección positiva en machos para procrear fuera del nido conducirá a un mayor apareamiento extra pareja por las hembras, como respuesta evolutiva correlacionada.

Esa conducta se da solo por los genes respectivos, independiente de que ella no obtenga beneficio alguno con ese apareamiento adicional.

Demuestran el efecto Axe en pájaros

Un poco de desodorante aquí y, oh, bellas mujeres caerán rendidas a mis pies. Bueno: mujeres tal vez, sino pájaras, y tampoco pies, sino… a mis alas.

Científicos acaban de demostrar el efecto Axe en pájaros canoros.

Un investigador de Michigan State University reveló el proceso por el cual los machos llaman la atención mediante comunicación química, reveló en el último número de Behavioral Ecology.

Las esencias son usadas por muchos organismos con distintos fines, como atraer y evaluar parejas, pero esta es la primera vez, según un informe de prensa, que se demuestra que sucede entre pájaros canoros, dijo Danielle Whittaker, del Beacon Center for the Study of Evolution in Action.

Tal como en los comerciales: un hombre se baña en fragancia y hordas de chicas caen rendidas. Bueno, los machos de algunas aves usan la misma táctica al segregar su propia colonia de una glándula en la base de su cola. No solo atrae hembras, sino que tiene el efecto no buscado de llamar la atención de machos también.

“Es una clase de efecto Axe, en el que las hembras eran atraídas por la esencia y no parecía importarles de dónde provenía, si de su propia población o de otra, aún aunque miembros de esas poblaciones se comportan distinto”, dijo Whittaker. “Y pienso que los machos eran atraídos también en respuesta agresiva a la esencia de otro macho”.

Esta clase de aves canoras no han sido investigadas mucho por su sentido del olfato dado que poseen pequeños bulbos olfativos en relación con el tamaño del cerebro entre todas las aves. Pero recientemente investigadores descubrieron que poseen un alto número de receptores olfativos y han probado que son capaces de usar los olores para ayudarles a encontrar su camino.

Foto cortesía

Un químico que hace perder la masculinidad

Si su hijo actúa como raro… bueno, quién sabe.

Un estudio de la Universidad de Missouri encontró que el polémico químico bisfenol A hace que una especie de ratones actúan de manera poco masculina y se comporten como hembras en sus habilidades de navegación espacial.

Para estos investigadores, la exposición al BPA (como se le conoce) durante el desarrollo humano podría ser nocivo para los rasgos cognoscitivos y conductuales únicos de cada sexo e importantes en la reproducción.

En Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Drogas sólo ha expresado hasta ahora algo de preocupación por ese químico y otros países como Japón y Canadá han considerado prohibirlo, pero los científicos no se ponen de acuerdo sobre sus efectos.

“Los ratones expuestos en el estudio parecían normales; no se nota nada malo con ellos. Pero en realidad son muy diferentes”, expresó Cheryl Rosenfeld, del College of Veterinary Medicine en esa universidad.

“Las hembras no se quieren aparear con los ratones expuestos al BPA, que se comportan peor en tareas de navegación espacial que responden por su capacidad para hallar pareja femenina en su medio natural”.

El estudio pone las bases para que se examine cómo el BPA podría actuar diferencialmente en los patrones cognitivos y de comportamiento de los chicos versus las chicas.

En la investigación hembras fueron alimentadas con dietas suplementadas con BPA dos semanas antes de parir y durante la lactancia. A las madres se les suministró una dosis que la Administración de Drogas considera no tóxica y segura para que tomen las madres. A los 25 días los ratoncitos fueron puestos en una dieta sin BPA y se examinó su conducta cuando se convirtieron en adultos.

Ya sexualmente maduros se les examinó la capacidad de moverse en un laberinto hasta estar seguros. Esta capacidad es importante para ellos porque les permite hallar parejas dispersas en su medio natural.

Las hembras no tienen que buscar machos, por lo que su habilidad para navegar en su medio no fue reforzada por la evolución.

Ratones machos que fueron expuestos al BPA temprano en su desarrollo, no hallaron nunca la salida, mientras los no expuestos siempre la hallaron.

Los no tratados aprendieron pronto la aproximación más directa, mientras que los expuestos parecían emplear una estrategia de ensayo y error.

El estudio fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

El BPA es usado principalmente en la fabricación de plásticos y es un monómero clave en la producción de la resina epoxi.

En cuestión de parejas, la diversidad es bienvenida

En la variedad está el placer. Y eso, precisamente, es lo que aplican los animales en materia de apareamiento. Noe s cuestión de infidelidad, que tal vez no exista en su mundo, es asunto de supervivencia.

Lo practican las aves, las abejas también. Súmeles las langostas, las ranas y los lagartos. Y la lista crece. Un grupo de científicos de Simon Fraser University. Concordia University y Dalhousie University encontraron que la flexibilidad en rituales de apareamiento es la clave en el éxito reproductivo cuando los machos sobrepasan en número las hembras.

El equipo analizó cientos de investigaciones sobre las tendencias en apareamiento de mamíferos, insectos, peces, crustáceos, anfibios y reptiles. “Hallamos que hay una gran flexibilidad en el comportamiento y las costumbres a través de las especies”, dijo James W. Grant, profesor del Departamento de Biología en Concordia.

En las épocas de apareamiento, cuando los machos compiten por las hembras, el cortejo puede ir desde la pelea al desespero cuando los machos sobrepasan en número al otro género.

“Tendemos a pensar que más machos significan más pelea, pero luego de cierto punto, pelear con todos los machos alrededor es extenuante y riesgoso por las chances de lesión. Lo que es más: la ocasión puede ser aprovechada por un macho que se robe la hembra”, explicó Laura Weir, de la Simon Fraser.

En la batalla por la reproducción, se encontró que el elemento sorpresa es un arma elegida por machos rodeados de otros dominantes. “Machos pueden olvidarse del cortejo y tratar de obtener éxito reproductivo de distintas maneras”, indicó Jeffrey Hutchings, de Dalhousie.

Los machos también optan por ser guardianes de las hembras en vez de los rituales tradicionales de cortejo durante la escasez de machos, una mala noticia para las hembras que esperan ser servidas por múltiples parejas.

“Las vigilan hasta que están listas para aparearse para asegurar cierto grado de éxito reproductivo al prevenir la competencia del esperma de machos subsecuentes”, dijo Grant, advirtiendo que ellos establecen la cantidad de esperma de acuerdo con cuántos competidores enfrentan.

Cuando las parejas escasean, es común que los machos merodeen independiente del interés que muestren las hembras. “Sin embargo, si las hembras abundan y los encuentros son frecuentes, ellos pueden alejarse de las que no sean receptivas para buscar una que esté lsita para aparearse”, explicó Grant.

Ellos y ellas: diferencias que marcan diferencia

¿Qué ventajas o desventajas tiene que hombres y mujeres juzguen distinto?

Las mujeres parecen jugar con un mayor abanico de posibilidades a la hora de hacer juicios, mientras que para los hombres o es blanco o es negro.

Esto según un estudio que aparecerá en Archives of Sexual Behavior y que fue hecho por Vickie Paterski, Karolina Zwierzynska y Zachary Este, de la Universidad de Warnick.

Se les pidió a 113 personas si determinados objetos cabían parcial, completamente o no cabían dentro de ciertas categorías. Los 50 objetos buscaban estimular el debate o el desacuerdo sobre a cuál categoría pertenecían, como por ejemplo ¿es el tomate una fruta? o ¿es la pintura una herramienta?

Se encontró que los hombres eran más datos a hacer juicios absolutos: el tomate es o no es una fruta, mientras las mujeres no eran tan radicales: el tomate puede caber en la categoría de fruta. Las mujeres encuestadas tendían a suavizar sus respuestas y fueron un 23 por ciento más dadas a asignar a un objeto la categoría ‘parcial’.

El estudio confirma lo que el saber popular ha intuido: esas diferencias entre machos y hembras en la categorización.

Pero lo que parece tan simple, no lo es. Zachary Estes lo explica: “un médico puede ser más dado a diagnosticar con mayor rapidez un conjunto de síntomas de una enfermedad. Es una ventaja al comenzar a tratar la enfermedad pronto, pero no si se mira desde otro punto de vista: ¿qué pasa si está equivocado? Un grado más abierto de categorizar o diagnosticar sería más efectivo?

Oiga, ¿y eso de abajo sí se puede alargar?

Una pregunta que se formulan muchos: ¿puedo agrandar mi pene? Un tema analizado por lo general bajo la mirada superficial y charlatana, pero que puede tener respaldo científico detrás.

¿Se puede? Y: ¿cómo?

Hay hombres insatisfechos con el tamaño de su miembro viril, un pene dismorfofóbico (la dismorfofobia es una afección en la que hay un defecto imaginario en la apariencia física). Hombres con un tamaño normal, pero que no se sienten seguros.

Científicos analizaron la literatura científica para ver los métodos más seguros de alargamiento del pene y revisaron cinco estudios quirúrgicos basados en evidencias de 121 hombres y seis estudios no quirúrgicos de 109 hombres publicados entre 2000 y 2009.

Para la doctora Elizabeth Cavaler, uróloga del Lenox Hill en Nueva York, citada por Health Day News, los hombres juegan con fuego si manipulan el tamaño sólo por vanidad.

Paolo Gontero, coautor del estudio, reveló que los urólogos reciben con frecuencia consultas de hombres preocupados por el tamaño, a pesar de que la mayoría son de tamaño promedio: 2,5 a 10 centímetros en estado de flacidez.

En la revista British Journal of Urology International, Gontero y colegas encontraron que los extensores de pene funcionan mejor que los dispositivos al vacío, los ejercitadores y las inyecciones de botox, y que la satisfacción psicológica es igual de importante que cualquier cambio físico.

Una revisión de las técnicas quirúrgicas mostró que aumentaban el tamaño del falo en promedio alrededor de 1,27 a 2,5 centímetros, aunque la cirugía más segura que corta el ligamento suspensorio del pene para alargarlo, a menudo falla.

Los procedimientos de alargamiento más complejos se consideran experimentales y pueden entrañar peligros.

En un estudio, más de 70 machos usaron extensores de pene y alcanzaron un aumento de 0,5 a 2,5 centímetros. Los tratamientos al vacío no ofrecen resultados tras seis meses, mientras que los ejercicios de alargamiento carecen de evidencia científica.

Para el urólogo E. Douglas Whitehead, la cirugía de ligamentos suspensorios junto a técnicas de estiramiento suele ser más eficaz.

En el cuerpo, incluso los huesos pueden estirarse, de modo que si se estira el pene por el tiempo suficiente, puede funcionar.

Otra opción es la terapia cognitivo conductual para mejorar la confianza de algunos hombres que se sienten mal con su pene, pese a tener un tamaño promedio.

De todas maneras: consulte siempre con el urólogo. No vaya a ser que se meta en líos.