Café reduce riesgo de diabetes tipo 2

Tres o cuatro tazas de café al día ayudarían a prevenir la diabetes tipo 2, según una investigación presentada por el Instituto para la Información Científica del Café (Isic), una organización sin ánimo de lucro dedicada a estudiar y presentar la ciencia relacionada con café y salud.

Evidencia científica reciente había establecido esa relación. La actualización de los estudios y unos hallazgos claves presentados en el World Congress on Prevention of Diabetes and Its Complications fueron resumidos en el nuevo reporte.

Este subraya la evidencia epidemiológica que liga el consumo de café con la prevención de la diabetes, resaltando investigación que muestra que aquella cantidad diaria de café por día está asociada con un 25% de menos riesgo de desarrollar la diabetes tipo 2, en comparación con el consumo de ninguna o menos de 2 tazas al día. Otro estudio halló también una respuesta con cada taza adicional reduciendo el riesgo relativo por 7-8%.

Pilar Riobó Serván, de Endocrinología y Nutrición en el Hospital Jiménez Díaz-Capio en Madrid y vocera del Congreso comentó sobre el reporte que aunque se necesitan más investigaciones, la información actual sugiere que el café no es tan malo como se consideraba antes.

De 6 a.m. a 12 m.: hora mortal para el corazón

Téngales miedo a las mañanas. Las personas que sufren un ataque cardiaco en la mañana resultan más afectadas, revela un estudio que aparecerá en el journal Heart.

Los ataques que ocurren entre las 6 a.m. y mediodía es más probable que dejen un 20 por ciento más de área de tejido del corazón muerta, que aquellos que se presentan a otra hora.

Está bien establecido que el reloj personal de 24 horas influencia varios procesos cardiovasculares fisiológicos incluyendo la incidencia de ataques, que tienen a presentarse más alrededor de la hora cuando la persona se está despertando, pero lo que no es tan conocido es la extensión del daño que esto provoca.

Esto fue medido por científicos en Madrid. De 811 pacientes, el mayor número, 269 tuvieron el ataque de 6 a.m. a mediodía, seguidos por 240 que lo tuvieron de 6 p.m. a medianoche y 140entre medianoche y las 6 a.m.

Los que presentaban el mayor daño fueron aquellos que lo padecieron en la transición del periodo de oscuridad al de la luz del día.

El estudio debe ser corroborado por otros, pero sus revelaciones pueden derivar en medidas médicas para cierto tipo de pacientes.