Rayas y tiburones viven días difíciles

Tal como sucede en tierra firme, en los mares las grandes criaturas no escapan a la presión del hombre.

De 1.041 especies de quimeras, rayas y tiburones, peces cartilaginosos, 249 están en la categoría de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Se cree que en unas décadas podrían enfrentar la extinción de acuerdo con un artículo aparecido en eLife.

Algunos estudios habían mirado la situación desde el punto de vista de la sobrepesca local, pero este análisis incluyó la situación fuera de las costas.

En todas las zonas de libre pesca en los mares el tiburón enfrenta la extinción. Hoy no existen santuarios reales, efectivos, donde puedan estar a salvo de la sobrepesca.

Al estudiar la información existente los autores hallaron que los tiburones y las rayas tenían un riesgo mayor de desaparición que muchos otros animales y tienen el menor número de especies consideradas seguras.

Con la lista UICN los autores clasificaron 107 especies de rayas y 74 de tiburones que están amenazadas. Solo 23 especies estaban catalogadas como de baja preocupación.

Los sitios donde es mayor la amenaza son el Indo-pacífico, en particular el golfo de Tailandia, el Mar Rojo y el Mediterráneo.

Las aguas menos profundas ofrecen el mayor peligro para esas especies.

La sobreexplotación -en especial por el lucrativo mercado de las aletas de tiburón- y la degradación del hábitat son más severas para las 90 especies en agua dulce.

La situación es peor para la carismática mantarraya y las rayas del demonio.

Si se extinguen se perderán capítulos importantes de nuestra historia evolutiva.

Para el ambiente sería problemático, pues las especies más grandes juegan un rol de primera magnitud como depredadores, lo que afectaría todos los ecosistemas.