El oro ayuda contra tumores cerebrales

Conscientes de que una cirugía de cerebro para extirpar un tumor podría desencadenar en serios problemas para el paciente, científicos se idearon una manera de marcarlos: con nanopartículas de oro.

Tanto es el peligro que entre médicos no es raro escuchar “no es una cirugía de cerebro” cuando se quiere restarle importancia a una intervención.

Para ayudar a los cirujanos en situaciones en las que requieren extrema precisión, investigadores del grupo del profesor Adam Wax en el Instituto de Fotónica Fitzpatrick y del Departamento de Ingeniería Biomédica de Duke University propusieron una manera de explotar las propiedades ópticas únicas de esas nanopartículas para distinguir un tumor cerebral del tejido sano que lo rodea, tejido por demás vital para el paciente.

Los hallazgos serán presentados la próxima semana en el encuentro anual de la Sociedad Óptica en California.

Las técnicas actuales para marcar los tumores del cerebro varían, pero todas cuentan con sus limitaciones, como la imposibilidad de poseer imágenes en tiempo real sin equipos grandes y costosos o la toxicidad y reducido ciclo de vida a ciertos marcadores.

Las nanopartículas de oro –tan pequeñas que 500 de ellas unidas cabrían en un cabello humano- podrían aportar una mejor forma de marcar el tejido tumoral dado que no son tóxicas y su producción es relativamente barata.

¿Cómo funciona? Los científicos sintetizaron nanopartículas de oro con forma de bastones o palos con distinta relación longitud-ancho. Las partículas de distinto tamaño presentan propiedades ópticas diferentes, de modo que al controlar el crecimiento de los nanobastones el equipo pudo ajustar las partículas para reflejar una frecuencia específica de luz.

Luego unieron esas partículas a anticuerpos que se unen a ciertas proteínas del factor receptor del crecimiento que se hallan en altas concentraciones fuera de las células cancerosas. Cuando los anticuerpos se adhieren a las células con cáncer, las nanopartículas de oro marcan su presencia.

El desarrollo fue probado en pedazos de tumores con tejido cerebral de ratón.

En la imagen se aprecian soluciones con las nanopartículas y las correspondientes imágenes fantasma. Cortesía Kevin Seekell.

Con ADN se predice color del pelo

Cabellos se encuentran por todo lugar: en el piso, sobre los muebles y camas, en el cuarto de baño. Obvio que debe haber en la calle. La pregunta que podría hacerse uno cuando encuentra alguno es, ¿a quién pertenece?

Parece de una película de James Bond o del Superagente 86, pero en una escena de crimen en adelante podría saberse de qué color es el cabello del agresor, con base en rastros que deje.

Científicos de Erasmus MC con colegas polacos descubrieron que el ADN puede ser empleado para predecir el color probable del cabello de una persona. El hallazgo fue publicado en Human Genetics.

Con base en la información del ADN es posible determinar con una exactitud del 90 por ciento si una persona tiene cabello negro o rojo, y con una confiabilidad del 80 predecir si posee cabello rubio o castaño.

Esta nueva técnica permite diferenciar colores de cabello que son similares, por ejemplo entre rojo y rubio-rojizo, o entre rubio y rubio oscuro. El ADN puede ser tomado de una muestra de sangre, esperma, salía u otros materiales relevantes desde lo forense.

Los científicos han publicado artículos previos sobre la predicción del color de los ojos o la edad estimada de la persona con base en el ADN.

Manfred Kayser, de Erasmus MC indicó que “identificaos 13 marcadores de ADN de 11 genes que proporciona información para predecir el color del cabello de una persona”.

En un futuro se estudiará la manera de predecir el color del pelo en el cuerpo.

Se estrecha el cerco.

El cáncer a un paso

¡Qué avance! ¿Ha oído hablar de los miRNA serosos? No aparecen todos los días en las revistas de las estrellas de televisión. Pero Chen-Yu Zhang y colegas acaban de hacer un importante descubrimiento:
Pueden ser marcadores en la sangre para detectar el cáncer y la diabetes con solo un examen sanguíneo, sin necesidad de procedimientos invasivos. De confirmarse, será todo un hito en la medicina. El informe fue presentado en Cell Research.
Esos elementos son una clase de pequeños trozos naturales de ARN que no codifican, que han sido ligados con el desarrollo del cáncer. Estudios recientes que reportaban la presencia de esos miRNA (por su sigla en inglés-microRNA) como marcadores biológicos del cáncer, no pudieron ser corroborados por la contaminación presente en las pruebas.
Ahora se logró.