Mis 10 noticias científicas de la semana (15-21)

1. Más listas que todos

En los últimos años más de 125 grupos de investigación en más de 35 países han tratado de desarrollar hongos y bacterias que ataquen las termitas, que cada año generan daños por más de 40.000 millones de dólares en todo el planeta. Hasta ahora no lo han logrado. ¿Qué pasa? Científicos, tras largo estudio, encontraron que las termitas mezclan sus excrementos con la madera creando un material para el cultivo de hongos y bacterias que les protegen. El estudio apareció en Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences. Más listas que todos. Foto T. Chouvenc, Universidad de Florida

2. Un faro hacia el Alzheimer

Muy adentro del cerebro, un faro puede ayudar a encontrar la formación de sustancias bloqueadoras en el cerebro de personas con Alzheimer. Masahiro Maruyama y colegas reportaron en Neuron una clase de molécula que puede unirse a los cúmulos de la proteína tau, que ayuda a la proteína beta amiloide a formar obstrucciones que impiden la comunicación cerebral. Al ser ligadas a carbono radioactivo, esas moléculas iluminan la presencia de la tau en imágenes cerebrales, lo que permitiría no solo detectar antes su presencia sino desarrollar formas de control.

3. Póngale una X

Nuestra galaxia tiene su parte central, el bulbo, con forma de X, revelaron científicos del Max Planck Institute que utilizaron sondeos del programa Vista de la ESO. La región central de la Vía Láctea no se ve bien desde nuestro punto de observación a 27.000 años luz por la existencia de mucho polvo y gas en el camino. Por eso se debe mirar en otras longitudes de onda. El análisis tomó el movimiento de 400 estrellas en esa región. Nos vamos conociendo de a poco.

4. Felinos al descubierto

Hasta ahora solo se había secuenciado el genoma del gato doméstico en la familia de los felinos. En Nature Communications científicos reportaron la secuenciación del tigre siberiano o Amur, así como de otros felinos como el león africano, con lo cual se comienza a saber más las características de estos animales: cómo logran su gran fuerza muscular y digerir cantidades altas de carne, así como su gran sentido del olfato.

5. Olvidémonos de ellos

La Nasa informó que el robot Curiosity no ha encontrado señales de metano en la atmósfera marciana. Este gas es emitido, entre otras fuentes, por procesos biológicos, lo que indicaría que no existe vida en el planeta rojo, aunque hay en la Tierra microbios que no lo emiten. 6 veces de octubre a junio pasados, el robot tomó muestras de la atmósfera y no encontró nada, lo que indica que ese gas estaría presente en condiciones mínimas, mucho menos de lo que se creía hasta ahora. O sea: no hay marcianitos.

6. 25 años del IPCC

No es un descubrimiento en sí, pero su trabajo ha permitido que todo el mundo conozca lo que está sucediendo con el planeta: se está calentando de una manera casi que aterradora. El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático cumple 25 años, tiempo durante el cual ha producido 4 informes sobre la situación, uno cada 6 años en promedio (hoy se presentan cada 7). El próximo será en 2014 y será el documento más esperado por todas las dolorosas verdades que seguro presentará dado que la situación en vez de mejorar empeora.

7. 9 metas y un cerebro

En 2014 el proyecto Brain que desarrollan los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos por mandato del presidente Barack Obama, tendrá 9 metas para cumplir, de acuerdo con el reporte liberado esta semana: desde generar un censo de los tipos de células, a crear mapas estructurales del cerebro, pasando por vincular la actividad de las neuronas con el comportamiento y otras. Un esfuerzo nunca intentado en su campo.

8. Nos queda mucha vida por delante

Un nuevo estudio de científicos de la Universidad de East Anglia publicado en Astrobiology reveló que el tiempo de vida que le queda a la Tierra es de al menos 1.750 millones de años. En un momento entre 1.750 millones de años y 3.250 millones dejará de ser habitable pues se encontrará entonces en la zona caliente del Sol, con temperaturas tan elevadas que los océanos se extinguirán y no será posible ninguna forma de vida. El Sol entrará en su fase de gigante roja y acabará con el planeta.

9. Elefantes cazados

Investigadores de la Universidad de Southampton en el Reino Unido descubrieron restos del antiguo elefante europeo, un enorme animal, que murió posiblemente cazado por primitivos humanos hace decenas de miles de años, lo que indicaría que pese a su rudimentaria cultura podían cazar en grupos. En el sitio se encontraron artefactos que sugieren manipulación del animal hace unos 420.000 años, después de la glaciación angliana.

10. Una superaglomeración

Un grupo de astrónomos descubrió los enormes brazos del cúmulo de galaxias Coma gracias al telescopio espacial Chandra. Esas estructuras se extienden medio millón de años luz ayudan a entender cómo ha crecido gracias a la fusión con galaxias y otros cúmulos, conformado hoy una de las estructuras más enormes del universo mantenidas por gravedad. Coma es inusual porque contiene no una sino dos galaxias elípticas gigantes cerca al centro. El hallazgo fue publicado en Science.

Qué falla: ¡no hay marcianos!

Medición con el espectrómetro de Curiosity. Foto Nasa

No hay marcianos y si los hubo, los perdimos. Los últimos datos del robot Curiosity revelados ayer por la Nasa indican que en Marte no hay metano, toda una sorpresa para los investigadores pues datos previos obtenidos por los científicos decían lo contrario.

El laboratorio del robot realizó varias pruebas en busca de rastros de metano, un compuesto gaseoso de gran interés porque podría ser una señal de vida, así pueda ser producido por medios no biológicos.

“Este resultado nos ayudará a dirigir los esfuerzos para examinar la posibilidad de vida en Marte”, según Michael Meyer, jefe científico de la Nasa para la exploración del planeta rojo. “Reduce la posibilidad de microbios que estén produciendo metano hoy, pero se refiere solo a un tipo de metabolismo microbiano. Sabemos que existen varios tipos de microbios terrestres que no generan metano”.

Curiosity analizó muestras de la atmósfera marciana en busca de metano 6 veces desde octubre pasado hasta junio y no halló nada. Por la sensibilidad de los instrumentos usados y no haber hallado trazas, se calcula que la cantidad de metano en la atmósfera marciana no debe ser de más de 1,3 partes por mil millones, 1/6 de lo que se creía.

Los datos aparecieron en Science Express.

“Habría sido excitante hallar metano, pero tenemos mucha confianza en nuestras mediciones, y el progreso al expandir el conocimiento es lo que importa en verdad”, expresó Chris Webster, del JPL de la Nasa.

El metano es el hidrocarburo más abundante en el Sistema Solar, tiene un átomo de carbono unido a 4 de hidrógeno en cada molécula. Las estimaciones previas hablaban de 45 partes por mil millones, basadas en observaciones desde la Tierra y en órbita marciana.

Como el metano no se puede desaparecer tan rápido de la atmósfera, pues dura cientos de años, quiere decir que las mediciones estaban erradas. Los datos del Curiosity sugieren que no más de 10 a 20 toneladas de metano entran a la atmósfera marciana cada año, 50 millones de veces menos que lo que llega a la Tierra.

Si hay vida en Marte, está bajo el suelo

Si existiera vida en Marte, estaría bajo la superficie, de acuerdo con un nuevo análisis de los datos enviados por distintas naves reveló la Nasa.

La nueva interpretación de años de datos de mapeo mineral, de más de 350 sitios examinados por los orbitadores de la Nasa y los europeos, sugieren que ambientes marcianos con agua expuesta sobre la superficie solo se presentaron durante cortos episodios que ocurrieron hacia el final de cientos de millones de años durante los cuales el agua interactuó con las rocas del subsuelo. La conclusión tiene implicaciones sobre si la vida existió en Marte y sobre cómo ha cambiado la atmósfera.

El descubrimiento de minerales arcillosos en 2005 reveló que alguna vez el planeta rojo tuvo condiciones húmedas. Si existieron sobre la superficie durante una era larga, el planeta habría necesitado una atmósfera más densa que la actual para evitar que el agua se evaporara o congelara.

“El tipo de minerales arcillosos formados en el subsuelo está por todas partes”, dijo John Mustard, de Brown University, coautor del estudio aparecido en Nature.

Este estudio apoya una nueva hipótesis, que el agua líquida estaba confinada en el subsuelo y varios rasgos erosivos fueron cavados durante períodos breves cuando el agua era estable en la superficie.

Por eso, si se quiere buscar vida en Marte, habría que mirar el subsuelo, según se desprende de lo dicho por Bethany Ehlmann, del California Institute of Technology.

En la foto de la Nasa, material arcilloso en diferentes sitios en Marte.

Casos curiosos de la ciencia

Embarazos más cortos. Cerca de 150 genes humanos que están evolucionando más rápido pueden estar involucrados en el nacimiento más rápido de los bebés, según se desprende de estudio publicado en Plos Genetics. El cerebro más grande y las pelvis más estrechas han hecho que los humanos nazcan antes que otros mamíferos, propusieron los científicos liderados por Louis Muglia de Vanderbilt University. Los genes ayudarían a que pese a un embarazo más reducido con respecto a otros mamíferos, madre e hijo sobrevivan. Uno de los genes, el receptor de la hormona estimulante del folículo contiene variantes asociadas con los partos prematuros en mujeres danesas y áfrico-americanas. Bien curioso.

Semen bactericida. Los patos salvajes de plumaje más colorido no sólo son de mejor calidad sino que podrían albergar otra característica muy útil a las hembras: un semen antimicrobiano. Al analizar el semen de ciertos patos machos, Anas platyrhynchos, encontraron en ensayos de laboratorio que combatían la E. coli y otras bacterias. Las hembras patas prefieren machos coloridos, por lo que la evolución habría favorecido la preferencia por ellos para reducir el riesgo de enfermedades transmitidas sexualmente. El estudio aparecerá en Biology letters. Curioso.

Marcianos miedosos. ¿Por qué no habremos hecho contacto con seres de otras civilizaciones planetarias? Explicaciones hay de toda clase. Adrian Kent, del Perimeter Institute for Theoretical Physics en Waterloo (Canadá) sugiere que les da miedo dar señales de vida, indicando que las especies inteligentes podrían estar preocupadas, con razón, en autopromocionarse ante los peligros a los que podrían exponerse. La selección evolutiva, dijo, tiende a extinguir especies que muestran sin preocupación su hábitat. El estudio lo puso en arXiv.org. Bien curioso.

A discreción… ¡marchen! Científicos identificaron la señal que ordena a los animales moverse. Con electrodos colocados en langostas espinosas de agua salada, los llamados crayfish, detectaron la activación de células justo cuando los animales comenzaban a caminar. Instantes antes, ciertas células cerebrales recibían una secuencia de mensajes. En el reporte en Science indican que esas señales pueden preparar los cuerpos para distintas clases de movimientos voluntarios. Curioso.

Mercurio benéfico. El contenido de mercurio en algunos peces asusta a los comensales, pero un nuevo estudio de científicos de Harvard publicado en The New England Journal of Medicine sugiere que ingerir ciertos niveles de ese elemento sería benéfico para el corazón: no provoca, como se creía, infartos ni derrames, pero los nutrientes en el pez sí podrían reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular. El mercurio se mide en las uñas de los pies, donde se acumula tras ser absorbido por el cuerpo durante años. ¿Será? Curioso.