Tres ejemplos de que el ejercicio es esencial

No coma cuento, porque no alimenta. Eso de las dietas tiene sus bemoles. Pero bueno, si la hace o no, ¡haga ejercicio! En ello está la salud.

Si no, veamos tres ejemplos de estudios aparecidos en los últimos días, que dan para pensar.

Caso 1.

Las personas que hacen ejercicio hacia los 70 años protegen mejor su cerebro de los cambios relacionados con la edad que aquellos que no se ejercitan, según sicólogos y expertos en neuroimágenes de la Universidad de Edimburgo, que no hallaron beneficio para la salud mental por la participación en actividades sociales o involucrarse en actividades estimulantes.

El encogimiento cerebral está ligado a problemas de memoria y pensamiento y los científicos dicen sus hallazgos sugieren que el ejercicio es potencialmente un camino importante para mantener un cerebro sano en cuanto a tamaño y para reducir daños.

También examinaron la materia blanca cerebral, esa conexión que transmite mensajes por todo el cerebro. Las personas de más de 70 años que eran más activas físicamente tenían menos áreas afectadas que aquellos que no lo hacían. Además los primeros tenían más materia gris.

Caso 2

El pobre desempeño físico en actividades como caminar se asoció con mayores posibilidades de demencia en un estudio con personas de 90 años y mayores, según un reporte en Archives of Neurology.

El estudio conducido por Szofia S. Bullain y colegas de la Universidad de California en Irvine involucró 629 participantes. El promedio de edad era 94 años y la mayoría eran mujeres.

“Nuestro estudio halló una fuerte asociación de dependencia entre el pobre desempeño físico y la demencia en los más ancianos”, dijeron los autores. “Los resultados sugieren que incluso modestas reducciones en el desempeño físico están vinculadas con mayores posibilidades de demencia”.

Caso 3

Tener estilos sanos como no fumar, consumir alcohol moderadamente y ejercitarse, así como comer frutas y verduras a diario lleva a que las personas tengan una mejor salud mientras envejecen, según un estudio en CMAJ.

“Nuestro estudio muestra el impacto acumulativo de las conductas saludables en un envejecimiento exitoso, con mayor beneficio mientras más conductas saludables se tengan”, escribió Séverine Sabia, del Department of Epidemiology and Public Health, UCL (University College London), junto a los coautores.

El envejecimiento exitoso es definido como mantener la habilidad de desempeñarse bien, con buena movilidad, capacidades cognitivas, función respiratoria, salud mental y sin enfermedades crónicas como diabetes, cáncer, insuficiencias cardiacas, derrame ni discapacidad a la edad de 60 o más años.