Las 10 noticias científicas de la semana

Foto cortesía A. Loveridge

1. El destino del león

Perseguido sin desmayo, emblema casi mundial, icono de su región. El león africano se extingue sin compasión humana. Un estudio aparecido en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) en el que se evaluaron 47 poblaciones de leones estimó que África Oriental perderá al menos 37% de sus leones en las próximas dos décadas y África Occidental perderá la mitad, mientras que en el sur, donde la mayoría vive en áreas protegidas, tiende a crecer el número de individuos, mostrando la importancia de crear esas zonas. El estudio sugiere declararlo como críticamente amenazado en África del oeste y regionalmente amenazado en la del este.

2. ¡Cánteme mejor!

Cuando al bebé se le habla para calmarlo no se logran tan buenos resultados. Es mejor cantarle, según un nuevo estudio publicado en Infancy. En el estudio el canto tuvo el doble de efectividad que hablarle para que se calmara. Aunque no hay una razón clara, los investigadores creen que el canto ayuda a los bebés a aprender el autocontrol emocional.

3. La tentación de la carne

El instituto de investigación del cáncer de la Organización Mundial de la Salud concluyó que el consumo continuo de carnes procesadas es cancerígeno, mientras que las carnes rojas de distintos animales probablemente lo sean pero no hay suficientes evidencias. El organismo no llamó a evitar su consumo sino a hacerlo de manera moderada, de todas maneras la carne contiene elementos nutritivos de alto valor.

4. El fósil de los pequeños simios

Científicos reportaron el hallazgo de un fósil de hominoideo Pilobates cataloniae que vivió hace 11,6 millones de años y que ayuda a resolver el misterio sobre la divergencia de los simios, ofreciendo pistas firmes sobre el origen de los actuales gibones. El estudio fue publicado en Science. Aunque se extinguió, no se habían hallado hominoides de ese tamaño, y tenía rasgos parecidos a algunos de los actuales primates, heredados tal vez de un ancestro común que vivió antes que él.

5. Oxígeno, por favor

Una de las sorpresas mayores en el análisis del cometa Churyumov-Gerasimenko hecho por los instrumentos de la sonda Rosetta que aún va detrás de él, fue encontrar tan elevada proporción de moléculas de oxígeno en su atmósfera. Toda una sorpresa considerando que se descartaba su presencia en esos viajeros del espacio. El oxígeno es el cuarto gas más común en el cometa según el estudio en Nature.

6. El golfo será un horno

Sobrevivir seis horas expuesto a temperaturas de 35°C es casi imposible según estudios recientes. Pues bien, esa será la temperatura media del Golfo Pérsico en unas décadas de acuerdo con estudio publicado en Nature Climate Change. Ese límite casi lo alcanza este verano Bandahr Mashrahr en Irán, con 34,6°C. Los modelos sugieren que ciudades grandes como Doha, Qatar, Abu Dhabi y Dubai en los Emiratos Árabes Unidos, así como Bandar Abbas en Irán podrán alcanzar esas temperaturas varias veces en un periodo de 30 años.

7. Pica que pica

Cuando un zancudo se posa en los vellos de la piel, surge la necesidad de rascarse. Científicos revelaron en Science un hallazgo sorprendente: las neuronas involucradas en esa sensación son distintas a las relacionadas con el dolor y a la picazón que produce un elemento químico. Es decir, hay una red neuronal exclusiva para esta sensación en la médula espinal. Un mecanismo muy complejo.

8. Se creció la casa

Astrónomos descubrieron un componente no observado antes de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Al hacer un mapa de ubicación de las estrellas variables Cefeidas encontraron un disco de estrellas jóvenes detrás de una densa capa de polvo en el bulbo central. Hallaron 655 Cefeidas, estrellas que varían de brillo al contraerse y expandirse, de las cuales 35 son más jóvenes de lo que se pensaba, de menos de 100 millones de años, un hallazgo que sugiere que en esa región sí se están formando nuevas estrellas. El estudio fue publicado en Astrophysical Journal Letters.

9. Evolución de afán

La evolución a veces no tarda tanto. Al estudiar un grupo de gallinas de pedigrí, científicos encontraron mutaciones en el genoma de la mitocondria, dos de las cuales se formaron en solo 50 años. Se estimaba que esos cambios eran menos de 2% por millón de años. También encontraron un ejemplo de ADN mitocondrial transmitido por el padre, cuando siempre han sido las hembras las que lo transmiten. El estudio apareció en Biology letters.

10. Aire en la oficina

Las personas que trabajan en oficinas bien ventiladas e índices bajos de CO2 y otros contaminantes en el interior tienen resultados cognitivos más altos reveló una investigación publicada en Environmental Health Perspectives, un hallazgo significativo dada la cantidad de horas que por lo general pasan los empleados en el lugar de trabajo y que da pautas para mantener ambientes óptimos de trabajo y bienestar.

Otro avance para personas tetrapléjicas

Un poco de movimiento, solo un poco hace la diferencia cuando una persona está tetrapléjica.

En una cirugía única médicos restauraron parte del movimiento de mano y brazo de pacientes inmovilizados por lesiones de la médula, reportó un estudio.

Como en los cambiavías del ferrocarril, la técnica se basó en redirigir los nervios periféricos conectando los sanos a los lesionados. En resumen, la nueva red reintroduce la conversación entre el cerebro y los músculos que permiten que de nuevo los pacientes puedan desarrollar algunas tareas que les brindan más independencia, como alimentarse por sí mismos o escribir.

Los investigadores evaluaron los resultados de las cirugías de esa transferencia de nervios en 9 pacientes cuadripléjicos. Cada uno de ellos reportó mejoría en la función de la mano y el brazo.

El estudio apareció en Plastic and Reconstructive Surgery.

Para Ida Fox, cabeza del estudio, “físicamente la transferencia de nervios ofrece mejoría en la función de mano y brazo, pero psicológicamente esos pequeños pasos son grandes para la calidad de vida paciente. Uno de los pacientes me dijo que había sido capaz de coger un espagueti que cayó sobre su pecho. Antes de la cirugía no podía mover sus dedos. Eso es mucho para él”.

Un grupo de nervios forman la médula que es la torre de control del cuerpo comunicando al cerebro las actividades físicas, grandes y pequeñas. La médula cervical en el cuello se compone de 7 vértebras, de la C1 a la C7.

La meta de muchos médicos es restaurar el movimiento completo de personas cuadripléjicas, la mitad de ellas con lesiones de médula en el cuello, pero hasta que se halle una cura, el proceso de volver a ganar independencia en tareas rutinarias es importante.

Cómo ratas paralizadas volvieron a caminar

Mantener el cerebro y activo y la estimulación nerviosa parecen funcionar juntas para ayudar a ratas paralizadas a caminar de nuevo. Sí, comprometerlas en tareas específicas, como obtener una recompensa mientras se estimula la médula espinal y forzando los animales a imitar movimientos como los que se hacen al caminar, fue como científicos suizos y colegas de otros países lograron restaurar el movimiento voluntario, según un estudio publicado en Science.

El desarrollo permite una mirada sobre cómo el sistema nervioso se reorganiza para compensar las lesiones serias de la médica y señala futuras estrategias para tratar pacientes con extremidades paralizadas.

“El punto central del estudio es que si usted rehabilita correctamente, puede restaurar el control voluntario mediante nuevos circuitos nerviosos”, explicó Michael Beattie, neurocientífico del Brain and Spinal Injury Center en Universidad de California, San Francisco, citado por The Scientist, quien no participó en la investigación.

La combinación de entrenamiento y estimulación nerviosa ha sido demostrada útil apra restaurar funciones luego de una parálisis, según Reggie Edgerton, fisiólogo de la Universidad de California en Los Ángeles. Sus estudios en humanos demostraron que tal compromiso cerebral y la estimulación nerviosa actuaban sinérgicamente para permitirle al paciente obtener de nuevo cierto control en el movimiento de la pierna luego de una lesión paralizante.

Los resultados muestran que una sección afectada de la médula puede volver a actuar cuando su propia inteligencia innata y la capacidad regenerativa, que el investigador líder del estudio Grégoire Courtine del EPFL llama ‘el cerebro espinal’, son despertadas.

El estudio comenzó hace cinco años en la Universidad de Zurich y significa un cambio profundo en nuestro entendimiento del sistema nervioso central.

No se sabe sin embargo si técnicas similares funcionarían en humanos, pero el crecimiento de nervios observado sugiere nuevos métodos para tratar la parálisis.

“Tras un par de semanas de neurorrehabilitación con una combinación de un arnés robótico y estimulación electro-química, nuestras ratas no solo comenzaron voluntariamente a tratar de caminar, sino que pronto estaban corriendo, trepando escalas y evitando obstáculos”, dijo Courtine, quien dirige el International Paraplegic Foundation (IRP) Chair in Spinal Cord Repair en el EPFL.

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Qué logro: transplantan neuronas para curar el dolor

¿Un transplante contra el dolor? Sí. Eso es lo que hicieron científicos de la Universidad de California en San Francisco, que aliviaron el dolor crónico en ratones transplantándoles neuronas en su médula espinal, un avance que podría derivar en mejores tratamientos para el dolor neuropático, una condición persistente provocada por lesiones nerviosas, en las que el dolor se da espontáneamente al menor contacto. El estudio fue publicado en Neuron.

Las células transplantadas liberaron una señal química, el ácido gamma aminobutírico, que aplaca las neuronas escitables. Esta inhibición se pierde con frecuencia en enfermedades neurales como la epilepsia y el dolor crónico, conduciendo a una actividad neural incontrolable.

Varias drogas para el dolor crónico incrementan también la señal del ácido, “pero eso alivia los síntomas sin actuar sobre la causa”, explicó Allan Basbaum, quien condujo el estudio, citado en The Scientist. “En contraste, nuestro desarrollo restaura el control inhibitorio que el tejido lesionado pierde. Así, podemos esperar efectos más largos y quizás permanentes”.

“Este estudio es un hito”, dijo a The Scientist Hanns Zeilhofer, de la Universidad de Zurich, quien no participó en la investigación. “Demuestra un alivio impresionante del dolor. A largo plazo puede allanar el camino para una terapia celular para el dolor intratable de otra manera”.

Algunos grupos han reducido los problemas epilépticos en ratones al implantar neuronas fetales que liberan el ácido en sus cerebros. Basbaum quería ver si las mismas neuronas podían ser transplantadas con éxito en la espina para tratar el dolor crónico.

Joao Baz, postdoctor en el laboratorio de Basbaum, extrajo precursores inmaduros de neuronas liberadoras de ácido del cerebro de fetos de ratones y los inyectaron en adultos con lesiones de los nervios de la espina, cuyas garras eran muy sensibles al dolor. Las neuronas se inyectaron en una estructura de la espina que recibe la información sensorial de todo el cuerpo. La pérdida de las señales del ácido en esa región, se cree, es la base de ciertas condiciones dolorosas muy difíciles de tratar.

Las neuronas transplantadas sobrevivieron y dieron origen a células maduras liberadoras del ácido, que formaron conexiones con los circuitos locales de la espina. Al mes, la sensibilidad en los ratones había desaparecido.

Los transplantes no aliviaron los síntomas del dolor inflamatorio, causado por las lesiones en tejidos antes que en los nervios. Esto sugiere que en vez de proveer alivio general al dolor, las nuevas neuronas atacaron la causa del dolor neuropático: la carencia del ácido.

Un increíble avance.