Crean medusa mitad animal, mitad robot

No mide ni 2 centímetros, pero nada como todas las demás por los océanos del mundo. Ah, pero no es igual. Se trata de la primera medusa hecha por el hombre. Sí, tal como se lee.

“Es un robot bio-híbrido. Es parte animal, parte material sintético”, según Kevin Kit Parker, bioingeniero de Harvard University, quien condujo este desarrollo.

¿Para qué tal medusa? La idea no es construir o producir animales sintéticos, sino… ¡corazones artificiales! Corazones que puedan ser usados con seguridad en transplantes.

La medusa servirá de modelo para aprender los fundamentos del bombeo biológico. “La medusa es el primer paso hacia una bomba que funcione”.

Este animal marino artificial está hecho de una combinación de silicona, de esa usada en implantes de seno, y de células de corazón recogidas de ratas no nacidas.

Parker y colegas de Harvard y el California Institute of Technology analizaron una medusa real para aprender cómo se alinean las proteínas en el cuerpo, para luego reproducir tales alineaciones en el diseño artificial. Y un programa de computador les ayudó a medir cuantitativamente cuánto el diseño artificial igualaba al natural.

En el camino aprendieron que aquella alineación es esencial para el correcto funcionamiento y hallaron que la proteína muscular del corazón y la red muscular de la medusa son similares. “No creo que sea un accidente. Es el modo como la naturaleza construye bombas musculares”, dijo Parker.

Para que la medusa artificial se moviera, los investigadores aplicaron electricidad a un tanque de agua con el ejemplar adentro. Las células del corazón de las ratas se contraen simultáneamente en respuesta a la señal eléctrica, tal como las células musculares de la medusa lo hacen cuando esta bombea para nadar.

El movimiento resultante es muy parecido al de una medusa real en su etapa juvenil.

Foto de la medusa artificial. Cortesía.