La semana científica en 10 noticias

1. Ojo: el daño en la piel prosigue

No se trata de que al dejar de tomar el Sol el peligro de cáncer de piel desaparezca. Un estudio publicado en Science reveló que aún horas después de exponerse a la radiación ultravioleta, estando ya en un sitio a la sombra u oscuro, uno de los causantes de las mutaciones en el ADN puede formarse en el ADN, un componente que requiere de la melanina y los superóxidos para su formación. El estudio sugiere que la melanina tiene tanto efectos benéficos como nocivos.

2. Para frenar el VIH

En lo que podría ser un avance contra el virus que causa el sida, científicos de The Scripps Research Institute anunciaron la creación de un candidato de droga universalmente efectiva para bloquear todas las cepas del VIH 1, VIH2 y el VIS incluidas las variantes más fuertes que han sido aisladas de humanos y macacos. En el desarrollo de la investigación publicada en Nature participaron investigadores de 18 instituciones. Es el inhibidor más potente hasta la fecha.

3. Descifrando la relación ADN-enfermedad

Científicos lograron el mapa del epigenoma de 111 tipos de células y tejidos, un paso más hacia el entendimiento de los complejos vínculos entre ADN y enfermedad. Hoy se sabe que no somos solo lo que está escrito en nuestros genes, sino también las pequeñas modificaciones químicas que pueden regular la expresión o no de los genes. El estudio revelado en Nature es un paso para entender cómo 3 millones de letras de un libro de instrucciones del ADN son capaces de instruir diferentes actividades moleculares según el contexto celular.

4. Cáncer y bebidas gaseosas

Un estudio publicado en Plos One sugiere una relación entre componentes de bebidas gaseosas y el cáncer, el 4-MEI, un posible carcinógeno formado durante la manufactura de ciertos tipos de color caramelo. Ese ingrediente es agregado a las bebidas solo con fines estéticos, lo que supone un riesgo innecesario al que se somete el individuo según los autores del estudio.

5. Una onda sorprendente

Pillada en el acto: por primera vez un satélite captó la onda de choque de una poderosa explosión solar al llegar a la Tierra y golpear el campo magnético terrestre, luego de haber pasado por Venus, Mercurio y la Luna, enviando un pulso magnético alrededor del planeta. Fue captada por las sondas de Van Allen que orbitan alrededor de los cinturones de radiación que rodean la Tierra. La onda aceleró partículas a energías ultraaltas. El estudio fue publicado en el journal of Geophysical Research. Esas ondas golpean la Tierra con relativa frecuencia.

6. Variantes del cáncer

Tanto que se ha hablado de mujeres que se extirpan los senos al ser portadoras de variantes genéticas que aumentan el riesgo de cáncer de ese tejido. Un estudio publicado en Human Molecular Genetics anunció el hallazgo de dos nuevas variantes que incrementan ese riesgo, luego de un análisis del ADN de más de 100.000 mujeres. Al momento se han detectado más de 80 variantes relacionadas con ese cáncer.

7. La estrella que vino a casa

Hace 70.000 años más o menos una estrella, la estrella de Scholz, cruzó nuestro Sistema Solar hacia la nube de Oort, que se encuentra al entre medio año luz y un año luz, provocando quizás una variación en la órbita de infinidad de cometas que habitan la zona. La estrella se encuentra hoy a 20 años luz y tiene una compañera, una enana marrón. El estudio fue publicado en The Astrophysical Journal.

8. Señales marcianas

Como una fumarola que se alza sobre la atmósfera, una mancha extraña, astrónomos no saben a qué se debe la presencia de una especie de nube en Marte vista en dos ocasiones por astrónomos aficionados, fumarolas que han subido hasta 250 kilómetros sobre la superficie. El hallazgo fue publicado en Nature.

9. Materia exterminadora

En un provocativo estudio aparecido en Montly Notices of the Royal Astronomial Society, Michael Rampino sugiere que el cruce del Sistema Solar a través del disco de la galaxia perturba las órbitas de cometas y calienta el núcleo de nuestro planeta, lo que podría estar conectado con extinciones masivas en distintas épocas. El Sistema Solar se mueve a través del disco cada 30 millones de años aproximadamente y esos pasos se correlacionarían con impactos como el que produjo la extinción de los dinosaurios por citar un caso. Esto se debería a la presencia de la materia oscura, que provoca disturbios en las órbitas de los cometas.

10. Metástasis

Investigadores de la Escuela de Medicina de Virginia identificaron en el cáncer de pulmón una sustancia segregada por esas células que les permite hacer metástasis, comenzando un mortal viaje a otros sitios del cuerpo. El hallazgo fue presentado en Cancer Research y abre la posibilidad de encontrar un bloqueador de la Activina A, causante del esparcimiento, debido a que los actuales bloquean otras proteínas benéficas.

La piel tiene ojos

Aunque resulte difícil de creer, la piel humana puede ver y prepararse para los efectos de la radiación ultravioleta de acuerdo con un estudio de científicos de Brown University.

Broncearse, para cualquier persona, es solo una disposición a recibir los rayos del Sol. Una persona bronceada de esta manera, natural, pasa horas bajo el Sol y termina como una estrella de cine.

Para los científicos es diferente y la reacción de la piel a la luz ultravioleta había sido un misterio. Ahora un nuevo estudio demuestra que la piel detecta la radiación UVA mediante un receptor sensible a la luz que solo se había detectado en el ojo y esto inicia la producción de melanina en un par de horas. Hasta hoy, se sabía que esa producción ocurría días después de que la radiación de UVB había comenzado a dañar el ADN.

“Tan pronto como usted se coloca al sol, su piel sabe que está expuesta a la radiación UV”, dijo Elena Oancea, autora y profesora del Brown. “Es un proceso rápido, más rápido de lo que se sabía”.

Los científicos creen que la melanina protege el ADN en las células de la piel contra el daño de los rayos UVB absorbiendo la radiación incidente. Esta protección no es completa, por lo que la gente debe ayudarse con bloqueadores solares. Pero el nuevo estudio en Current Biology muestra que el cuerpo monta su defensa mucho más rápido, antes de que aparezca en forma de bronceado.

En el estudio se encontró que la piel contiene la rodopsina, un receptor fotosensitivo usado por el ojo para detectar la luz y se rastrearon los pasos que hacen que la rodopsina libera señales del ión de calcio que instiga la producción de melanina.

Los autores determinaron además que la luz de onda larga UVA, antes que la de onda corta UVB, es la que estimula la rodopsina en los melanocitos, célula que se encarga de producir la melanina.

El pingüino no era como lo pintan

Olvídese. No siempre lo que fue seguirá siendo. Y lo que es, quizás dejará de serlo al evocar el pasado.

¿En qué piensa cuando le mencionan un pingüino? En ese gracioso animal que camina como tambaleándose, vestido con un elegante frac de blanco y negro.

El pingüino no era así. No al menos hace 36 millones de años. En ese entonces tenía el doble del tamaño del, pongamos un ejemplo, el pingüino emperador. Y nada de blanco y negro. Sus plumas eran como granate y grises.

Esto se desprende de un fósil encontrado en Perú, ancestro de los pingüinos, el Inkayacu paracasensis, que medía como 1,5 metros.

“Antes de este fósil, no existía evidencia de las plumas, colores y sus patas. Teníamos preguntas y esta es una manera de comenzar a responderlas”, expresó Julia Clarke, paleontóloga de The University of Texas en Austin en la Jackson School of Geosciences y cabeza de un artículo que apareció hoy viernes en la revista Science.

El fósil revela que la forma de las plumas y aletas que han hecho de estos simpáticos animales unos expertos nadadores, evolucionaron muy temprano, mientras el color de los actuales es de reciente adquisición.

Las plumas están modificadas en su forma, densamente empaquetadas y dispuestas una encima de la otra.

Los científicos hallaron que los melanosomas (orgánulos que contienen melanina, el pigmento absorbente de la luz en los animales) eran más parecidos a las de otras aves, permitiéndoles deducir la coloración de aquellos antiguos habitantes del planeta.

Determinar el color de los animales extinguidos ayuda a conocer su ecología y conducta, expresó Jacob Vinther, de Yale University, co autor.

Este fósil fue descubierto por el estudiante peruano Ali Altamirano en la Reserva Nacional de Paracas.

Dibujo cortesía The University of Texas At Austin