Una galaxia muy estiradaaaaa

Una galaxia de brazos asimétricos, como distorsionada. Eso es lo que es Messier 66 o NGC3628 (las dos clasificaciones de objetos estelares), una galaxia espiral, la más grande de la tripleta de Leo, con una anatomía que le debe a las otras dos integrantes del grupo.
A cerca de 35 millones de años luz en Leo, junto a Messier 65 y NGC3628, M66 conforma un trío de galaxias espirales que interactúan. Es mucho mayor que sus compañeras: 100.000 años luz de longitud.
Esta galaxia posee brazos asimétricos que parecen por encima del disco principal y un núcleo aparentemente desplazado. Una asimetría anormal.
El telescopio Hubble tomó nuevas imágenes de las líneas de polvo y nubes de brillantes estrellas a lo largo de los brazos.
Messier 66, además, tiene el récord de explosiones de supernova: 3 desde 1989, la última el año pasado.
Otra maravilla universal.
Foto cortesía Hubble

Una nebulosa bien particular

La nebulosa trifida. No es la más conocida popularmente, pero sí apreciada por astrónomos aficionados y profesionales.
Esta enorme fábrica estelar es llamada así por las bandas oscuras de polvo que dividen en tres su palpitante corazón, siendo a la vez una rara combinación de tres tipos de nebulosas que revelan la violencia de las estrellas formadas y que presagian más nacimientos de estrellas.
La nebulosa, situada a varios miles de años luz en la constelación Sagitario, ofrece un retrato retador de las primeras etapas en la vida de una estrella, desde la gestación hasta su primera luz. El calor y los vientos de las recientemente iniciadas estrellas volátiles revuelven el gas y el polvo que llenan la convulsionada región. Con el tiempo, los hilos oscuros de materia se diseminarán por toda el área y colapsarán para formar nuevas estrellas.
Esta nebulosa fue vista en junio de 1764 por el astrónomo francés Charles Messier, que la clasificó como el objeto 20 de su reconocida lista.
John Herschel, 60 años después, la bautizó como trifida, por las divisiones, que se ven en la fotografía que divulgó la semana pasada la Organización Europea para la Investigación Astronómica en el Hemisferio Sur (ESO).