10 noticias científicas de la semana

Burbuja dejada por explosiones estelares en la Gran Nube de Magallanes. Foto Telescopio Gemini del Sur

Burbuja dejada por explosiones estelares en la Gran Nube de Magallanes. Foto Telescopio Gemini del Sur

1. Visitantes de la lejanía

La mayoría de los rayos cósmicos que están llegando a la Tierra provienen de cercanos cúmulos estelares de estrellas masivas según mediciones durante 17 años de un espectrómetro de Nasa en el espacio. Ha detectado cerca de 300.000 rayos cósmicos de núcleos de hierro ordinario y solo 15 del hierro radiactivo 60Fe: este es que proviene de una explosión de supernova, que debió ocurrir hace pocos millones de años. Entre los grupos que han estado ‘enviándonos’ rayos figuran Upper Scorpius y Lower Centaurus. El estudio apareció en Science.

2. El bebé

Quién creyera: un bebé con 3,4 kilos al nacer. ¿Mucho? Bueno eso tenían posiblemente los titanosaurios R. krausel cuando eclosionaban. De adultos medían 15 metros más o menos. Científicos analizaron los restos de un individuo que murió entre 39 y 77 días tras su nacimiento, tal vez de… hambre. En ese momento pesaba 40 kilos y medía 35 centímetros hasta la cadera. El estudio fue publicado en Science.

3. Dibujo, luego recuerdo

Al hacer dibujos de la información que se necesita recordar se refuerza la memoria y es mucho más fácil recordar después. En el artículo publicado en The Quarterly Journal of Experimental Psychology se analizaron varios métodos de recordación y hacer dibujos fue el que mejor funcionó, tal vez porque ayuda a formar una memoria más cohesionada que integra información visual, motriz y semántica.

4. Bacterias en acción

La conjunción de ciertas bacterias en el intestino produce sustancias que afectan el contenido de mielina en las neuronas lo que hace los ratones proclives a evitar el contacto social según el estudio publicado en eLife. Esas sustancias pasan la barrera del cerebro y reducen la mielina, que ha sido asociada a enfermedades como al esclerosis múltiple y a problemas psiquiátricos como la depresión.

5. Ciudades microbio

Cada ciudad tiene sus propias comunidades de microbios, diferentes a otras urbes, de acuerdo con un estudio en mSystems, comunidades que no varían mucho entre las oficinas situadas en la ciudad. El hallazgo provino del análisis del contenido microbiano en 9 oficias en 3 ciudades norteamericanas. La piel humana es gran contribuyente a esas comunidades, que se encuentran principalmente en el suelo.

6. El hombre tiburón

Análisis recientes sugieren que las extremidades de los humanos surgieron de un modo particular al encontrarse que comparten el programa genético con las agallas de los tiburones y otros peces cartilaginosos, una hipótesis lanzada hace más de 130 años que había sido rechazada por ‘loca’. Las nuevas técnicas genéticas permitieron establecer esa relación que suma al enigma del origen de nuestras extremidades. El estudio apareció en Development.

7. Yo voy acá

En una llamativa investigación científicos descubrieron que en especies de hormigas que se agrupan en cúmulos para actuar como una balsa y salvarse en inundaciones, cada hormiga ocupa siempre el mismo lugar, lo que sugiere que como los humanos actúan juntas para responder a emergencias con cada uno de los miembros del grupo cumpliendo distintas tareas. El estudio apareció en The Science of Nature.

8. Trasplante benéfico

Ensayos clínicos revelaron que el trasplante de células islote pancreáticas (grupos de células que contienen células productoras de insulina) previene caídas severas potencialmente mortales en el azúcar en la sangre en personas con diabetes tipo 1. Fue muy útil el tratamiento en aquellos con hipoglucemia severa según el estudio en Diabetes Care.

9. El mal sueño de hotel

No es fácil dormir en un lugar nuevo, distinto al habitual, como en la cama de un hotel. Y tiene una razón, acaban de determinar científicos: se debe a que un hemisferio del cerebro permanece más activo que el otro, en un episodio que se denomina el efecto de la primera noche. Por eso la persona se duerme más tarde y duerme mal, y amanece más cansada. El artículo lo publicó Current Biology.

10. Orina energética

Científicos desarrollaron una minicelda eléctrica que puede generar electricidad a partir de la orina, una forma de generación carbono neutro. Un dispositivo que algún día podría usarse en zonas alejadas donde no llega la energía eléctrica, pues además es barato según los investigadores de la Universidad de Bath. El estudio apareció en Electrochimica Acta.

Bacterias intestinales afectarían nuestra conducta

El cerebro: un mundo sorprendente. Foto Wikipedia Commons

El cerebro: un mundo sorprendente. Foto Wikipedia Commons

¿Pueden las bacterias en los intestinos modificar nuestra conducta? Podría ser. Esto, por extraño que parezca, tiene su razón de ser según estudios con ratones. Podrían incidir en problemas psiquiátricos.

Una investigación publicada en eLife sugiere que unas combinaciones específicas de bacterias en el intestino producen sustancias que afectan el contenido de mielina y provocan conductas de evasión social en los ratones.

O sea que enfocándose en el contenido bacteriano intestinal o sus metabolitos podría ser una forma de enfrentar desórdenes psiquiátricos y enfermedades relacionadas con la mielina, como la esclerosis múltiples.

Esta es una enfermedad autoinmune caracterizada por el daño en la mielina, esa capa aislante alrededor de los axones de las neuronas que permiten la rapidez en la conducción de los impulsos eléctricos.

La ‘mielinación’ es vital en el desempeño diario del cerebro. Un daño en la mielina deriva en la transmisión sináptica defectuosa y en síntomas clínicos. Por ejemplo, estudios previos han mostrado en modelos clínicos de depresión un adelgazamiento de la mielina y una reducción en las fibras ‘mielinadas’.

En el nuevo estudio se identificaron metabolitos producidos por bacterias intestinales que afectan el contenido de mielina en el cerebro de ratones inducidos a mostrar síntomas tipo depresión.

Los científicos transfirieron bacterias fecales del intestino de los ratones deprimidos a otros modificados para no experimentar esa condición. Esa sola transferencia de microbiota fue suficiente para producir conductas antisociales en cambios en la expresión de los genes de la mielina y en el contenido de la sustancia en los cerebros de los ratones que recibieron las bacterias.

En un paso adelante, los científicos identificaron comunidades bacterianas asociadas con niveles más altos de cresol, sustancia que puede pasar la barrera de sangre del cerebro y que en ensayos en laboratorio ha mostrado su capacidad de impedir la formación de mielina en células.

Sí, nuestras bacterias nos modifican.

Las 10 noticias científicas de la semana (12-17)

1. Tomate uno grande

El típico tomate rojo actual es cien veces más grande que su ancestro salvaje, que originalmente surgió en Los Andes de Suramérica revela un estudio aparecido en Nature Genetics. Para esa concusión se secuenciaron 360 variedades de tomate con lo que se pudo rastrear el, origen de la apetitosa fruta. El estudio mostró que la masa del tomate, por la cual es seleccionado, surgió en dos procesos, del pequeño tomate salvaje al tomate cherry y luego a la gran fruta actual. Cerca del 14% de su genoma ha sido seleccionado en durante esas dos fases. Entre las últimas modificaciones figura la integración de genes para la resistencia a enfermedades.

2. Una de las primeras galaxias

En los orígenes de todo. Gracias al telescopio espacial Hubble y el poder de aumento brindado por el cúmulo de galaxias Abell 2744, astrónomos lograron medir la distancia a un objeto que se formó al comienzo del universo. Sí, una galaxia a más de 13.000 millones de años. Es una de las galaxias más lejanas, tenues y pequeñas jamás observadas, lo que muestra la capacidad de detección lograda. El estudio apareció en The Astrophysical Journal.

3. La gran inundación

Científicos del Instituto Nies Bohr calcularon qué podría suceder en el peor escenario de cambio climático en cuanto a la elevación del nivel del mar. Encontraron según sus cálculos que subiría 1,8 metros, pero esa es apenas el 5% de las probabilidades. El más probable aumento sería 80 centímetros. Y un aumento de 2 metros parece improbable. La investigación apareció en Enviromental Research Letters. En cualquier escenario muchas ciudades e infraestructura en zonas costeras resultarían afectadas.

4. Las grandes avenidas matan el corazón

Vivir cerca de grandes vías puede aumentar en las mujeres el riesgo de muerte cardíaca súbita. Residir a menos de 50 metros de esas grandes vías aumenta el riesgo 38%, comparado con quienes vive a 500 metros. Cada 100 metros de cercanía el riesgo aumenta 6%. Para los autores del estudio publicado en Circulation es claro que los riesgos medioambientales están subestimados.

5. Era un canguro perezoso

Hace 30.000 años en Australia hubo un canguro particular, de la familia sthenurine, que tenía una diferencia marcada con los actuales: no saltaba, caminaba. Así era este animal con cara de conejo según un estudio publicado en Plos One. No saltaban porque su anatomía no les daba debido a su peso de unas 550 libras. Los canguros de hoy se mueven a toda velocidad y necesitan sus cinco extremidades para frenar: patas y cola.

6. Otro océano escondido

Análisis de imágenes de la nave Cassini que orbita Saturno y su sistema lunar, reveló que la pequeña luna Mimas tiene un núcleo con forma de balón de fútbol americano o posee en su interior un océano de agua líquida. Algo no funciona en Mimas, dijeron los investigadores, por lo que optan por una de aquellas dos posibilidades para que la información cuadre. El estudio apareció en Science.

7. Bebidas que enferman

Las bebidas gaseosas azucaradas, más allá de su contribución a la obesidad, promueven la aparición de enfermedades sugiere un estudio de la Universidad de California en San Francisco. Los telómeros de las células blancas eran más cortos en quienes consumían las bebidas, según el artículo en American Journal of Public Health. El acortamiento de los telómeros (envolturas al final de los cromosomas) está relacionado con el envejecimiento y la aparición de enfermedades.

8. Hielo contra el calor

¿Se derretiría el hielo cerca del Sol? No. Aunque ya se conocía que en los cráteres del polo norte de Mercurio había hielo, la nave Messenger lo fotografió junto con otros volátiles congelados. Esos cráteres permanecen en la sombra. Mercurio es el planeta más cercano a Sol. Los depósitos habían sido revelados por imágenes de radar tomadas desde la Tierra. El hielo en ciertas zonas está cubierto por una capa de compuestos ricos en orgánicos. El artículo fue publicado en Geology.

9. Aprender a punta de mielina

Para aprender cómo mover una rueda con espacios estructura más amplia, los ratones deben producir nueva mielina, esa capa grasosa que aísla los axones de las neuronas según un estudio en Science. La mielina es producida por las células gliales no neuronales, los oligodendrocitos, sugiriendo que las neuronas no son las únicas células importantes cuando se trata de aprender. Un cambio en el paradigma de cómo creemos que cambia el cerebro para adquirir información.

10. Una verdad gaseosa

El crecimiento en el gas natural debido a las nuevas técnicas de extracción (fracking) y por ende a un mayor uso no tendrá efectos positivos en la reducción del cambio climático. Es sugiere un nuevo estudio publicado en Nature. El uso del gas no reducirá los gases de efecto invernadero responsables del calentamiento global, pese a que estudios anteriores sugerían que ayudaría. Las emisiones de metano por el gas superarían las de dióxido de carbono del carbón.

La soledad es mala para el cerebro

La soledad no es buena para los seres humanos, reveló un estudio publicado ayer en Science: modifica el cerebro afectando el normal desarrollo.

En el artículo se demuestra que los cambios en los cerebros de ratones que fueron aislados cuando eran muy pequeños podrían ayudar a explicar los serios problemas de comportamiento de niños abandonados. Los experimentos con los roedores sugieren que el abandono durante una ventana específica del desarrollo deja secuelas irreversibles en el desarrollo cerebral.

Durante la última década, los científicos han identificado déficits cerebrales y problemas de conducta en huérfanos rumanos que crecieron en ambientes de soledad con mínima estimulación social. Muchos de ellos presentan hiperactividad, impulsividad y conducta compulsiva como movimiento de los brazos. Aunque superficialmente amistosos, les es muy difícil establecer relaciones más fuertes.

Estudiando ratones que han sido aislados temprano en su vida, investigadores liderados por Gabriel Corfas, del Children’s Hospital Boston y Harvard Medical School, esperaban descubrir cómo la privación social peude afectar el desarrollo del cerebro.

Una vez acostumbrados, los ratones fueron puestos en uno de tres ambientes: uno fue una caja de lujo, con juguetes que se les cambiaban y habitada por amigos de similar edad, una jaula estándar de laboratorio con 4 ratones y la otra una celda en total aislamiento.

Tras dos semanas, los ratones en la suite de lujo y la jaula normal no presentaban anormalidades en su comportamiento ni en sus cerebros. Los ratones aislados eran retraídos socialmente, exploraban menos y poseían menor memoria de trabajo. Es más, se descubrió que tenían menor desarrollo en la materia blanca del cerebro, que ayuda a la comunicación entre las neuronas.

En una región llamada la corteza prefrontal, los ratones aislados tenían menos mielina, una sustancia grasosa aislante que se envuelve alrededor de las neuronas y les ayuda a transmitir sus mensajes. Se cree que esta parte del cerebro es crucial para actividades de alto nivel como las interacciones sociales.

Las células oligodendrocitos que producen la mielina también eran menos activas. Normalmente, ellas poseen una gran red de complejas ramificaciones, pero en los ratones aislados eran más pequeñas y menos elaboradas, con menos brazos.

El resultado muestra cuán sensible es el desarrollo de la mielina a la experiencia, según Corfas.

El periodo de dos semanas tras la separación de la madre fueron críticos. Si el aislamiento se daba tres semanas tras esa separación, los ratones no mostraban los déficit ni podrían revertirse los efectos luego colocando al ratón en una situación mejor.

El cerebro se protege a sí mismo

Estudios presentados hoy mostraron la increíble capacidad del cerebro para repararse a sí mismo. Los estudios en animales, con el propósito de prevenir o limitar el daño causado por la falta de oxígeno o sangre y coágulos de sangre. se presentaron en el encuentro anual de la Sociedad de Neurociencias de E. U.

El derrame es la causa número uno de discapacidad de largo plazo y la tercera causa de muerte en el mundo desarrollado. Limitar el daño mejoraría la prognosis de los pacientes.

Entre los hallazgos reportados figuran:

-La estimulación sensorial protege contra el daño si se administra dentro de las dos primeras horas tras el derrame, estuvieran despiertos o anestesiados los animales.

-Un estudio sugiere que la estimulación auditiva pronto tras el derrame, protege contra el daño.

-Otro estudio, también con animales, identificó un mecanismo celular que los vasos sanguíneos usan para limpiar sus propios coágulos.

-La falta de oxígeno en niños prematuros nacidos antes de que sus pulmones estuvieran bien desarrollados puede interferir con la mielina, esa estructura protectora de las células nerviosas.

-Un estudio en personas identificó que la proteína AXIN2 es afectada por las lesiones de materia blanca en niños. Estudios adicionales en ratones mostraron que suministrándoles una droga previniendo la destrucción de esa proteína repararon la mielina más rápido.

“El cerebro es muy fuerte”, dijo Mark Paul Goldberg, neurólogo de University of Texas Southwestern Medical Center, experto en lesiones cerebrales. “Muchos de los sistemas cerebrales tienen mecanismos que les permiten protegerse o repararse. Con futuras investigaciones podremos entender mejor esos mecanismos y hallar nuevas aplicaciones para tratar las lesiones cerebrales”.