Tras un derrame, videojuegos son útiles

No es que haya perdido la cabeza. Tampoco son problemas de la edad. ¿Se imagina al abuelo entusiasmado con la consola de videojuegos?

La próxima generación de jugadores serán aquellos que requieran recuperarse de un derrame. Sí, los videojuegos no son solo apra los niños y jóvenes.

Un estudio publicado en el journal Neuroengineering and Rehabilitation, publicación de acceso público de BioMed Central, muestra que los juegos pueden acelerar la velocidad de recuperación de la parálisis luego de un derrame.

No es sencillo para esa clase de víctimas recuperar el movimiento de brazo y mano y 80-90% de quienes los sufren aún tienen problemas seis meses después del accidente.

Científicos analizaron un grupo de personas que tenían limitaciones en el uso de un brazo tras un derrame y encontraron que las simulaciones de computador y las técnicas avanzadas de la industria fílmica para producir acciones en computador, podrían restaurar la función perdida.

Parece claro: las rutinas actuales de entrenamiento se concentran en ganar el movimiento del brazo y la mano por separado, mientras que los juegos computarizados y el entrenamiento robótico usados en el ensayo intentaban mejorar la función de ambos al mismo tiempo. Para mejorar la coordinación mano-brazo, la precisión y la velocidad se emplearon los juegos Plasma Pong y Hammer Task; las simulaciones de Piano Virtual y Hummingbird Hunt ayudaron a devolver la precisión de agarre y el movimiento individual de los dedos.

Luego de un entrenamiento de dos a tres horas diarias por ocho días, todos los pacientes presentaron mayor control de mano y brazo. Tenían además mayor estabilidad del miembro afectado y mayor suavidad y eficiencia en el movimiento.

El análisis kinemático mostró que también habían mejorado el control sobre sus dedos y eran más rápidos en todas las pruebas de control.

En contraste, el brazo no afectado y los brazos de jugadores de control que tenían funcionamiento normal de la extremidad, no mostraron mejoría alguna.

“Los pacientes que jugaron estos juegos mostraron un mejoramiento promedio de sus marcadores clínicos de 20-22% en ocho días”, dijo Alma Merians, miembro del equipo investigador.

A jugar se dijo.