Otra señal de agua en Marte

El explorador marciano Opportunity halló rastros de brillantes venas de mineral, presumiblemente gypsum, depositado por el agua en el lugar.

“Esto habla es de una historia del agua fluyendo a través de las fracturas subterráneas”, según Steve Squyres, de Cornell University, principal investigador de Opportunity.

Para él, ese material es un puro depósito químico que se formó en el sitio donde fue visto por el explorador marciano y se puede afirmarlo por otros rastros de gypsum hallado y por otros minerales relacionados con el agua.

Este nuevo aporte se suma a la serie creciente de evidencias que hablan de un pasado mojado en Marte.

La vena examinada de cerca por Opportunity es del ancho de un dedo, 1 a 2 centímetros y de 40 a 50 centímetros de longitud y sobresale en el terreno.

Nada de esto se ha visto en los 33 kilómetros recorridos por el explorador de la Nasa durante los 90 meses que lleva de exploración, dijo un comunicado de la Nasa.

Foto cortesía Nasa en la que se aprecia el mineral que debió ser arrastrado por el agua.

2011: Odisea en Mercurio

Este jueves la sonda Messenger se insertará en la órbita del cercano y pequeño Mercurio, un planeta que nunca había contado con un visitante terrestre tan cercano. Messenger lo estudiara durante un año.

Mercurio es un misterio entre los planetas rocosos. Es el más pequeño de los planetas del Sistema Solar, con una de las superficies más antiguas y una variación extrema de temperatura, pese a su cercanía al Sol. Es también uno de los menos explorados, pues naves sólo ha habido de paso, como la Mariner 10.

Entender Mercurio es vital para quienes estudian cómo se formó y evolucionó el Sistema Solar.

“Esperamos encontrar la composición mineral de la superficie con la identificación de las bandas espectrales y la modelación de los resultados”, expresó Ann Sprague, investigadora de la Universidad de Arizona.

Uno de los misterios que se espera resolver es el campo magnético del planeta. Con apenas un diámetro algo más grande que el de la Luna (cerca de 4.800 kilómetros) debería tener un núcleo sólido. Sin embargo, la presencia de un campo magnético sugiere que el interior permanece parcialmente derretido.

Al carecer de atmósfera, Mercurio está rodeado por una exosfera: una región delgada e invisible que contiene átomos e iones, que es generada por los vientos solares cargados de partículas que llueven sobre la superficie.

Messenger llegó a Mercurio hace dos años, pero lo sobrevoló varias veces en las maniobras de disminución de velocidad para la inserción. La nave ha viajado 7.879 millones de kilómetros desde su lanzamiento en agosto de 2004.

Mercurio: la aventura comienza.

Foto cortesía Nasa.