Ahora sí llega la minería espacial

Afiche de la misión

Afiche de la misión

Parece un hecho: Deep Space Industries anunció ayer sus planes de enviar una nave, Prospector-1 a un asteroide cercano para determinar su valor como fuente de recursos espaciales, un paso en los planes de recolectar y suministrar recursos en la creciente economía espacial.

“Hemos trabajado con diligencia para llegar a este punto y ahora podemos decir con confianza que tenemos la tecnología, el equipo y el plan adecuados para ejecutar la histórica misión”, expresó Rick Tumlinson, cofundador. El próximo paso será construir la nave.

En 2017 la DSI y su socio, el gobierno de Luxemburgo, enviarán una nave experimental en órbita baja para examinar la tecnología. Será en 2017.

Y antes de finalizar la década Prospector-1 irá un poco más allá a explorar el asteroide.

Será un programa de bajo costo, dijo uno de los ingenieros, Grant Bonin. Para él la misión costará solo una fracción de lo que cuestan las actuales naves espaciales.

Será una nave pequeña, de 50 kilos con combustible que usará un sistema de propulsión con agua marca Comet, que expele vapor de agua supercaliente para generar el impulso. Y agua será el primer producto que se buscará en la era de la minería espacial pues con ella se podrían retanquear en el espacio las futuras naves de DPI.

En la próxima década comenzaremos a recoger nuestros recursos espaciales en asteroides”, según Daniel Faber, CEO. “Estamos cambiando el paradigma de las operaciones de negocios en el espacio, de uno en el que los usuarios llevan todo con ellos, a uno en los que los suministros que necesitan están esperando pro ellos cuando lleguen”.

¿A cuál asteroide visitarán primero? No se ha escogido aún. Está en selección. Y cuando la nave llegue, mapeará la superficie y subsuelo del asteroide con imágenes visuales y de infrarrojo para establecer el contenido de agua hasta 1 metro de profundidad. Luego la nave intentará aterrizar para medir las características geofísicas y geotécnicas.

La primera misión interplanetaria comercial. ¿Inicio de una disputa por los minerales espaciales?

Lo mejor de la semana en ciencia

Piquero patirrojo en la Isla Navidad. Foto Csiro

1. Era una ave plástica

Cerca del 60% de todas las aves marinas tienen plástico en su estómago reveló el estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, que recogió 50 años de información. En 1960 se encontraba en menos del 5% de individuos, mientras en 2010 era casi el 80%, lo que sugiere que a 2050 cerca del 99% de todas las especies tendrán plástico en su organismo. El estudio sugiere además que 90% de todas las aves vivas hoy han comido alguna clase de plástico en algún momento

2. Un panorama gris

No, no es que esté viendo mal: el mundo parece un poco más gris de lo normal cuando estamos bajitos de ánimo, “feeling blue”, sugiere una investigación publicada en Psychological Science. En el estudio, los participantes que fueron inducidos a sentirse tristes eran menos precisos para identificar colores en el eje azul-amarillo que aquellos que tenían emociones neutras. Es decir: nuestro estado de ánimo y las emociones pueden afectar cómo vemos el mundo alrededor.

3. Ejercicio que satisface

El gozo de trotar, ejercicio que se disfruta. Ese sentimiento de bienestar, de libertas y energía extra que los corredores experimentan a veces no solo es asunto de endorfinas. Un nuevo estudio publicado en Cell Metabolism encontró al parecer otro responsable de esa sensación: la dopamina, un neurotransmisor para la motivación. Los efectos gratificantes del ejercicio son modulados por la leptina, que inhibe la actividad física a través de neuronas de dopamina en el cerebro. A menos leptina, más dopamina y mayor disfrute.

4. Así surgimos

Por primera vez científicos trazaron un mapa de todos los genes activados en los primeros días de un óvulo fertilizado, suministrando una comprensión más profunda del desarrollo inicial del embrión. Poseemos cerca de 23.00 genes, pero a los 2 días de la fecundación solo hay 32 activos y a los 3 días ya son 129. 7 de los genes hallados y caracterizados no habían sido descubiertos. Son aquellos genes los necesarios para iniciar el desarrollo embriónico humano. El estudio apareció en Nature Communications.

5. Resecos

Las sequías y las olas de calor se dan hoy con mucho mayor frecuencia, reveló un análisis de 50 años de información. El estudio publicado en Proceeding of the National Academy of Sciences, definió las olas de calor como 3 a 7 días consecutivos calientes, con temperaturas en el percentil 90 del registro histórico, mientras que las sequías fueron descritas como periodos durante los cuales la precipitación fue 20% o menos con respecto a lo normal.

6. Planeta poco frondoso

Un estudio publicado en Nature sugiere que en el planeta hay 3,04 billones de árboles, mucho más de lo que se estimaba hace pocos años, pero 46% menos que los que había al comienzo de la civilización humana. A cada persona le ‘corresponderían’ 422 árboles. En Colombia son cerca de 51.000 millones, algo más de 1.000 por habitante. El estudio permitirá afinar modelos sobre cobertura vegetal, deforestación y cambio climático.

7. Solo era un escorpioncito

Como para salir corriendo: un escorpión marino gigante de 1,8 metros que, por fortuna, vivió hace 467 millones de años y que es el pariente más lejano de las actuales arañas y garrapatas. Es el pentecopterus, un gran depredador. Su hallazgo fue descrito en BMC Evolutionary Biology, demostrando que los eurypteridos vivieron unos 10 millones de años antes de lo que se estimaba y que debieron ser muy diversos aunque escasean en el registro fósil.

8. No nació para matemático

Los niños prematuros pueden tener una inteligencia algo menor que puede influir en una menor capacidad para las matemáticas y un efecto para el aprendizaje en la edad adulta según artículo publicado en Psychological Science. Un hallazgo que podría ayudar a quienes tienen esa condición, para ser considerados en las aulas de clase. Aunque esta clase de estudios no aplican, lógico, a todas las personas, deben ser replicados por futuras investigaciones.

9. La risa atrae

Si una mujer conoce un hombre. Este trata de ser gracioso y ella se ríe mucho. Posiblemente ella quede interesada en tener una cita con él. Y hay una señal más que podría indicar una posible atracción romántica: si los dos ríen juntos más tiempo, hay una mayor conexión. Eso sugiere al menos un estudio publicado en Evolutionary Psychology.

10. Nuestra mezcla es exclusiva

La Tierra tendría alrededor de 1.500 minerales no descubiertos aún sugiere un nuevo que estudio, que además va más allá: dice que la diversidad mineral de nuestro planeta es única y no tendría par en el cosmos. Los minerales se forman por mezclas novedosas de elementos, combinaciones facilitadas por la actividad geológica y la interacción del agua con las rocas, así como por la actividad biológica como las reacciones químicas con el oxígeno y el material orgánico. El estudio apareció en Earth and Planetary Science Letters.

Hoy es el Día de la Biodiversidad…¿y?

El Día Internacional de la Biodiversidad se celebra hoy sin mucha pompa. pese a la riqueza biológica de Colombia, el asunto está fuera de la agenda de administradores y gobernantes. Solo algunos entusiastas se acuerdan de la diversidad de vida que abunda acá.

Aunque todos, quizás para lucirse, dicen que se deben explorar para conocer y luego aprovechar esa variedad tan amplia de vida, a la hora del té prefieren entregarles el territorio a empresas nacionales y transnacionales para actividades que de una u otra manera acaban con esa vida.

Una de las ramas del progreso en este Siglo XXI es la biotecnología, abundamos en esas posibilidades, pero no apoyamos la investigación ni los desarrollos.

Hoy, Día Internacional de la Diversidad Biológica, el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt lo aprovecha para recordar la importancia de nuestros páramos, ecosistema único, reservorios de agua en los que la temperatura va de los 2 a los 30 grados centígrados de la noche al día.

En nuestros páramos se encuentra cerca del 10% de la biodiversidad del país: 4.700 especies de plantas, 70 de mamíferos, 87 de anfibios, 154 de aves, 11 de lagartos y 130 especies de mariposas.

Abastecen un buen número de acueductos de ciudades grandes y pequeñas. como Bogotá, Medellín y Bucaramanga. Estiman que 70% del agua para consumo humano, riego y generación de electricidad proviene de estos ecosistemas.

Almacenan unas 1.000 toneladas de carbono por hectárea, siendo importantes en la regulación climática.

Pese a ello no están seguros. En el páramo de Santurbán en Santander se iban a adelantar actividades mineras (oro), amenaza que según algunos aún no desaparece, y hasta en el de Belmira, uno de los dos que posee Antioquia (con el de Frontino), se analiza la existencia de minerales como el coltan.

Tan apetecidos son, que se encargó al von Humboldt de delimitar los páramos: definir qué son, para ver hasta dónde se puede llegar en el afán extractivista.

Los páramos se encuentran por lo general a alturas superiores a 3.000 metros sobre el nivel del mar.

En este link se puede leer el libro de los páramos del Instituto, para conocer más de cerca qué son, cómo funcionan y cuál es su importancia:

http://www.humboldt.org.co/paramos/gran_libro_paramos/

Somos lo que somos gracias a las plantas

No se puede pensar más en ellas como convidadas de piedra en un mundo que hoy parece subestimarlas. La evidencia de que las plantas vasculares fueron la fuerza inicial que moldeó la superficie de la Tierra fue presentada en una edición especial de Nature Geoscience.

Timothy Lenton, investigador de University of Exeter mostró que la evolución de estas plantas hace unos 450 millones de años comenzó a limpiar la atmósfera del dióxido de carbono (CO2), mucho más que los organismos marinos. Como resultado, las temperaturas bajaron iniciando un ciclo de glaciación y derretimiento que durante millones de años le dio forma a la superficie de la Tierra.

Estas plantas, también, ayudaron a formar los ríos como los vemos hoy, según otro artículo, de Martin Gibling de Dalhousie University en Nova Scotia y Neil Davies de University of Ghent en Bélgica.

Los dos analizaron la deposición de sedimentos de hace cientos de millones de años. Antes de la era de las plantas, el agua corría sobre las masas terrestres sin un curso definido. Solo cuando hubo suficiente vegetación para descomponer las rocas en minerales y pantano, y mantener este en su lugar, los bancos ribereños comenzaron a formarse y a canalizar el agua.

Esta canalización derivó en inundaciones periódicas que depositaron sedimentos en grandes áreas, construyendo la riqueza del suelo, que permitió que los árboles formaran raíces. La madera cayó a los ríos creando barreras que dieron curso a más canales y otras inundaciones, ayudando a formar planicies fértiles con árboles.

“Las rocas sedimentarias antes de las plantas no contenían casi pantano”, dijo Gibling citado por Scientific American. “Pero luego de que las plantas se desarrollaron, el contenido de lodo creció mucho. Los paisajes pantanosos se expandieron. Una nueva clase de eco-espacio, que no existía fue creada”.

Esto nos trajo consecuencias cósmicas. Las plantas no son entonces pasajeras pasivas de la superficie del planeta, recordó Gibling. “Crearon el sistema superficial. Los organismos equipan el medio ambiente: la atmósfera, los paisajes, los océanos, todos desarrollaron una complejidad increíble una vez aparecieron estas plantas”.

Si hay vida en Marte, está bajo el suelo

Si existiera vida en Marte, estaría bajo la superficie, de acuerdo con un nuevo análisis de los datos enviados por distintas naves reveló la Nasa.

La nueva interpretación de años de datos de mapeo mineral, de más de 350 sitios examinados por los orbitadores de la Nasa y los europeos, sugieren que ambientes marcianos con agua expuesta sobre la superficie solo se presentaron durante cortos episodios que ocurrieron hacia el final de cientos de millones de años durante los cuales el agua interactuó con las rocas del subsuelo. La conclusión tiene implicaciones sobre si la vida existió en Marte y sobre cómo ha cambiado la atmósfera.

El descubrimiento de minerales arcillosos en 2005 reveló que alguna vez el planeta rojo tuvo condiciones húmedas. Si existieron sobre la superficie durante una era larga, el planeta habría necesitado una atmósfera más densa que la actual para evitar que el agua se evaporara o congelara.

“El tipo de minerales arcillosos formados en el subsuelo está por todas partes”, dijo John Mustard, de Brown University, coautor del estudio aparecido en Nature.

Este estudio apoya una nueva hipótesis, que el agua líquida estaba confinada en el subsuelo y varios rasgos erosivos fueron cavados durante períodos breves cuando el agua era estable en la superficie.

Por eso, si se quiere buscar vida en Marte, habría que mirar el subsuelo, según se desprende de lo dicho por Bethany Ehlmann, del California Institute of Technology.

En la foto de la Nasa, material arcilloso en diferentes sitios en Marte.

Por su salud, aligere el peso de ciertos metales

Que no lo dobleguen ni el hierro ni el cobre. Un tema que por lo general se ignora: Altos niveles de estos metales están ligados a la enfermedad de Alzheimer, problemas del corazón y otros desórdenes relacionados con la edad, recordó un informe en el Chemical Research in Toxicology.
Por eso, se debería evitar la acumulación, que se ha convertido en un asunto de salud pública de acuerdo con el investigador George Brewer.
El cobre y el hierro son nutrientes esenciales para la vida y los niveles altos son benéficos para la salud reproductiva de los jóvenes, pero al llegar a los 50, el asunto cambia y las concentraciones altas de esos metales pueden dañar las células y provocar la aparición de diferentes enfermedades.
Algunas de las medidas sugeridas, incluyen:
Evitar el consumo de pastillas de minerales y vitaminas que contengan hierro y cobre; reducir el consumo de carne, no consumir agua de llaves de cobre, donar sangre regularmente para reducir el hierro y consumir suplementos de zinc para reducir el cobre.