Funcionan células madre en pacientes con infarto

Las células madre autólogas podrían ser una buena alternativa para la regeneración cardiaca de personas que han sufrido un infarto.

Es lo que por ahora se desprende de los resultados de fase I de un estudio de científicos de University of Louisville y el Brigham and Women’s Hospital

El avance fue reportado en la reunión de la American heart Association por Roberto Bolli y Piero Anversa.

Luego de dos años, todos los pacientes que recibieron sus propias células madre mostraron una mejoría en su función cardiaca, con un 12,9 unidades de incremento en la medida que muestra la cantidad de sangre impulsada por el ventrículo izquierdo durante el latido.

No se observan efectos adversos. Es más: imágenes por resonancia en 9 pacientes mostraron evidencia de regeneración del miocardio, con nuevo tejido remplazando el tejido muerto por el infarto.

“El ensayo muestra la posibilidad de aislar y expandir células madre autólogas virtualmente de todo paciente”, dijo Bolli.

“Los resultados sugieren que esta terapia tiene un efecto benéfico potente sobre el funcionamiento cardiaco que garantiza más estudios”.

“En todos los pacientes, se obtuvieron células con alta reserva regenerativa y fueron empleadas terapéuticamente”, dijo Anversa.

“Nuestros esfuerzos para caracterizar el fenotipo y las propiedades de crecimiento de las células madre cardiacas pudieron haber contribuido al los resultados iniciales positivos”.

El estudio clínico se hizo en pacientes luego de infarto del miocardio, que tenían una función del ventrículo izquierdo de apenas 40.

Las células fueron recogidas de 33 pacientes durante cirugía de bypass de arteria coronaria, luego fueron purificadas, multiplicadas hasta tener cerca de 1 millón por cada paciente y reintroducidas en la región del corazón que había sido afectada por el infarto.

Una inyección contra infartos y derrames

Qué tal: usted sufre un infarto o un derrame y, táquete, le ponen una inyección y… se recupera.

Esta historia podría ser verdad un día. Un nuevo estudio revela que una simple inyección podría limitar las devastadoras consecuencias de un ataque al corazón o un derrame.

El desarrollo comenzó a ser trasladado a novedosas terapias clínicas.

El logro fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, luego de un trabajo internacional liderado por la Universidad de Leicester (Reino Unido).

El profesor Wilhelm Schwaeble y colaboradores identificaron una enzima, llamada Mannan Binding Lectin-Associated Serine Proteasa-2 (Masp-2) se encuentra en la sangre y es un componente clave de la conexión de la lectina, un componente del sistema inmune innato.

Esa conexión es responsable de la respuesta inflamatoria del tejido potencialmente desastrosa que puede presentarse cuando un tejido corporal u órgano es reconectado al suministro de sangre tras una isquemia (una pérdida temporal del suministro de sangre y del oxígeno que transporta). Esa respuesta inflamatoria excesiva es responsable por la morbilidad y mortalidad asociada con el infarto del miocardio y los accidentes cerebrovasculares.

El estudio halló una manera de neutralizar la enzima incrementando los anticuerpos terapéuticos contra ella. Una simple inyección de esos anticuerpos en animales ha demostrado ser suficiente para interrumpir el proceso molecular que deriva en la destrucción de órganos y tejidos tras un evento isquémico, lo que deja menores daños y mejores perspectivas de recuperación.

“Es un logro fascinante en la búsqueda de tratamientos novedosos para reducir significativamente el daño de tejidos y la afectación en el funcionamiento de órganos que ocurre tras una isquemia en muchas situaciones serias como infartos y derrames”, dijo el profesor Schwaeble.

Los estudios en pacientes serán conducidos en el hospital de la universidad.