Respire… ufff, qué infección

Sí, abra la boca, exhale… Sí, tiene una infección. Aunque resulte sorprendente, el análisis de la respiración puede ser un método preciso, no invasivo y rápido para determinar la severidad de infecciones bacterianas y otras, según un estudio publicado en Plos One.

Mediante un análisis químico desarrollado para examinar la polución del aire, microbiólogos de la Universidad de California en Irvine lograron correlacionar los niveles de inflamación en ratones de laboratorio con la cantidad de monóxido de carbono producido naturalmente y otros gases en muestras de aire exhalado por ellos.

Esto podría llevar a usos en personas para aplicaciones en áreas de emergencia y unidades de cuidado intensivo, quizás hasta remplazando los exámenes de sangre.

“El análisis de la respiración se ha mostrado promisorio como herramienta de diagnóstico en varias enfermedades crónicas”, explicó el profesor Alan Barbour.

“Este estudio provee la primera evidencia de que puede ser usado para una evaluación rápida de infecciones para instaurar tratamientos rápidos y efectivos”.

Barbour y Donald Blake hallaron que un aumento en la infección genera mayores cantidades de monóxido de carbono en muestras de aire, haciendo que este sea un marcado confiable sobre la presencia e intensidad de la infección. El monóxido retornaba a su nivel normal luego de que se suministraban antibióticos al ratón.

El próximo paso será investigar en humanos y piensan patentar el método.