Un mago en el fondo del mar

Magia. Magia marina. Magia en el fondo del mar. Sí, el mago aparece y mueve sus brazos. Hipnotismo. Cuidado, es un truco.

Científicos asociados al Monterey Aquarium Research Institute reportaron el caso de un calamar de aguas profundas que parece empelar un método distinto para encantar sus presas y darles el golpe final.

El calamar extiende uno de sus tentáculos, que comienza a moverse, parece nadando solo. El movimiento parece atraer a camarones y otros animales.

La mayoría de los calamares poseen 8 brazos y dos grandes tentáculos para alimentarse. Las puntas de estos, que a menudo poseen ganchos o succionadores, se conocen como clubs o puntas. Cazan entonces extendiendo con rapidez los tentáculos y agarrando la presa con los clubs. También los utilizan para agarrar las presas y llevarlas a la boca.

Pero el calamar Grimalditeuthis bonplandi parece tener otra estrategia. De nadado suave y con cuerpo gelatinoso débil, sus tentáculos son largos y no tienen ganchos ni succionadores ni fotóforos (puntos luminiscentes).

Henk-Jan Hoving y colegas examinaron un video de G. bonplandi tomado en el golfo de México y estudiaron unas dos docenas de calamares de distintas colecciones.

Cuando el robot se acercó, la mayoría de estos calamares colgaba sin moverse en el agua con los brazos abiertos y los tentáculos moviéndose abajo de ellos. No parecían tener movimiento propio sino que eran accionados por unas membranas en los clubs, que parecían nadar aparte, con los tentáculos siguiendo detrás.

Cuando se sentían amenazados, en vez de retraer los tentáculos como los demás calamares, G. bonplandi nadaba hacia los clubs, rodeaba tentáculos y puntas y los escondía dentro de sus brazos antes de alejarse.

Parece que los clubs pueden atraer pequeñas presas, que se pondrían así al alcance de los brazos.

En la foto, un calamar, los tentáculos y las puntas que atraen las presas. Cortesía MARI