10 noticias científicas

Así debió lucir el enorme cazador de Carolina. Cortesía S. Reports

1. El rey de la tierra

El carnicero de Carolina. Así se bautiza ahora un enorme cocodrilo, de unos 3 metros de largo, que caminaba en sus patas traseras y que debió ser el terror de su tiempo, antes de la aparición de los dinosaurios. Vivió hace unos 231 millones de años al comienzo del triásico tardío según el estudio en Scientific Reports, cuando existía el gran continente Pangea. Carolina del Norte era entonces una cálida región comenzando a separarse del supercontinente.

2. Así se crea gente caritativa

Con solo una pastilla la gente podría volverse más caritativa y compasiva con los menos afortunados, según un estudio de científicos de la Universidad de California en Berkeley y San Francisco. Esa droga altera el balance neuroquímico en la corteza prefrontal que genera una gran voluntad de involucrarse en causas sociales. A los participantes en el estudio publicado en Current Biology se les dio placebo o la droga aprobada tolcapone usada para el párkinson. Las personas que la recibieron se mostraron más sensibles y menos tolerantes con la injusticia.

3. La selva en emergencia

La selva amazónica captura hoy solo la mitad del carbono que recogía en los años 80 debido a la alta tasa de mortalidad de sus árboles debido a dos prolongadas sequías y aun efecto del mismo dióxido de carbono que hace crecer más rápido los árboles, que mueren más jóvenes. El estudio, con implicaciones serias en materia de cambio climático, fue publicado en Nature y sugiere que se deben redoblar esfuerzos para controlar las emisiones antropogénicas.

4. Molécula en el cometa

La sonda Rosetta descubrió nitrógeno molecular en el cometa 67P, la molécula más grande en la atmósfera terrestre también presente en Plutón y Tritón, luna de Neptuno. Debió ser la molécula predominante en la nebulosa a partir de la cual se formó el Sistema Solar. No se había detectado antes en un cometa. El hallazgo sugiere que el cometa se formó en una región fría. El estudio apareció en Science.

5. Cautivos por un bicho

El Toxoplasma gondii, que completa su ciclo sexual en gatos y que llega a animales y humanos por diferentes medios y produce cambios en ellos. Por ejemplo, los ratones dejan de sentir miedo hacia esos felinos. Investigadores encontraron el mecanismo por el cual hace cambios en células cerebrales esenciales, algo que logran antes de entrar en estado inactivo para evadir al sistema inmunitario del cuerpo. El estudio aparece en Plos One.

6. Mucha, mucha vida

Al analizar los cientos de sistemas planetarios encontrados por el satélite Kepler, científicos calcularon la probabilidad de la existencia de planetas en zona habitable alrededor de sus estrellas, concluyendo que cientos de millones de estrellas deben tener entre 1 y 3 planetas en esa zona, en donde se posibilita la presencia de agua líquida. El estudio apareció en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society y permite vislumbrar mejor la posible existencia de vida en nuestra galaxia.

7. Ojos y moral

Nuestras decisiones morales pueden ser afectadas por lo que estemos mirando al momento de tomar la decisión, reveló un estudio en Proceedings of the National Academy of Sciences. Los investigadores lograron influenciar las decisiones de personas sobre preguntas como si el asesinato tiene defensa, con solo rastrear el movimiento de los ojos. las reflexiones que llevan a un juicio moral están reflejadas en nuestra mirada, siendo influidas por lo que estemos mirando en el momento de decidir.

8. Leche materna a inteligencia

Recibir alimento materno tiene muchos beneficios reiteró un estudio en The Lancet Global Health: una mayor duración en la alimentación vía seno está ligada a una mayor inteligencia en la edad adulta, , mayor escolaridad y mayores ganancias en la adultez. Es decir, los efectos no solo se reflejan en la niñez sino que persiste en el tiempo de acuerdo con la investigación.

9. Más anillos a la cuenta

Solo cinco cuerpos del Sistema Solar poseen anillos. Obvio, Saturno, pero además Júpiter, Urano y Neptuno. Y Charikko, un cuerpo menor, de la categoría de los centauros, pequeñas rocas que poseen características de asteroides y cometas. Astrónomos hallaron uno más: Chiron, al cual le fueron detectados cuando pasó frente a una estrella en 2011. El Sistema Solar puede ser toda una joyería. El estudio fue publicado en Icarus.

10. Cazando en el paleolítico

El análisis de restos de elefante de hace 500.000 años reveló marcas óseas que debieron haber sido hechas por herramientas rudimentarias de los pobladores de entonces, en este caso el sitio Revadim en Israel. El estudio publicado en Plos One sugiere que en la necesidad de copar con nuevas exigencias cerebrales, los homos de entonces desarrollaron herramientas para proveerse la necesaria carne.

Una hormona de la doble moral

Si existiera una hormona de la doble moral sería la oxitocina. Sí. Conocida por su asociación con rasgos positivos como la confianza, la cooperación y la empatía también puede hacer que las personas sean más deshonestas cuando se trata de servir los intereses de su grupo.

“Es la mejor evidencia hasta ahora de que no es la molécula moral”, dijo Carsten de Dreu, de la Universidad de Amsterdam, quien codirigió el estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences. “No hace a la gente más moral o inmoral, cambia el foco de las personas de sí mismas a su grupo”.

Décadas de estudios con animales han mostrado que la oxitocina está relacionada con la conducta social, la fijación del lazo entre los monógamos topos y entre otros animales. Y experimentos con humanos la han vinculado con la sensibilidad emocional, siendo llamada la hormona del amor.

Estudios recientes han mostrado que tiene un lado oscuro. Según el contexto, puede disminuir la confianza, reducir la cooperación o activar sentimientos negativos como envidia. En 2011 de Dreu halló que podía hacer que las personas sintieran discriminación hacia otros miembros de su grupo étnico o cultural.

En el último estudio, con Shaul Shalvi de Ben-Gurion University of the Negev en Israel, añade rasgos a este retrato de la hormona gracias a una investigación con 60 voluntarios que jugaron un simple juego tras inhalar bien un placebo o la oxitocina.

Los resultados sugieren que la hormona puede incentivar la conducta deshonesta, pero solo cuando servía al grupo y, además, refuerzan la idea de que la oxitocina es un químico social general que puede generar influencias extremas en la conducta humana en distintos contextos.

Cuando Dios me deja hacer trampas

Si Dios castiga o si Dios es permisivo, he ahí la diferencia. La diferencia en materia de trampas.

La idea que se tenga de Dios influye en cuán honesta es una persona, se desprende de un estudio en el Journal for the Psychology of Religion.

Parece que creer en Dios no detiene a un estudiante de hacer trampa, a menos que crea que ese Dios castiga. Eso revela el estudio conducido por Azim F. Shariff, de la Universidad de Oregon, y Ara Norenzayan de la Universidad de British Columbia.

Los investigadores encontraron que cuando los estudiantes creían en un Dios que perdona y olvida eran más dados a hacer trampa en un examen.

El estudio forma parte de una serie destinada a entender el desarrollo cultural en cuanto a la religión como alentadora –o incluso obligante- de la conducta moral.

“En conjunto, nuestros hallazgos demuestran, al menos de manera preliminar, que las creencias religiosas tienen efecto en la conducta moral y que más que si se cree en un Dios importa es en qué clase de Dios se cree”, dijo Shariff.

En el estudio no hubo diferencias al hacer trampa entre quienes no creían en Dios y entre quienes sí, pero sí las hubo con quienes creían en un Dios castigador.

Los humanos pecamos más por omisión

Curioso: Es mejor pecar por omisión que por comisión. A eso, parece, somos más dados los humanos.

La gente se siente mejor dejando que las cosas sucedan antes que provocar algo malo, según un estudio publicado por Psychological Science. Esto se debería a que creemos que las personas pensarán peor de nosotros si hacemos algo que no se debe a que si dejamos que simplemente pase.

“La omisión y la comisión aparecen con relativa frecuencia en la vida diaria y a veces son un rompecabezas”, afirma al psicólogo de moral, Peter DeScioli, de Brandeis University, quien condujo el estudio con John Christner y Robert Kurzban, de la Universidad de Pennsylvania.

“Si un cajero le entrega a usted 20 dólares extras, algunos pensarán que está bien quedarse con el dinero, pero muchos de ellos nunca sustraerían el billete si el cajero no estuviese mirando”.

Los psicólogos han creído que esto se da porque el cerebro comete un error; trabaja diferente a través de cálculos morales cuando pensamos en un pecado por omisión –no devolver el billete- contra el pecado de comisión –robárselo. Pero DeScioli y colegas pensaban distinto: que la gente estaba en verdad haciendo una decisión estratégica acerca de cómo actuar basados en cómo alguien más podría juzgarla.

Para resolverlo, idearon un experimento con personas reclutadas a través de un sitio web que paga a las personas pequeñas cantidades de dinero por hacer unas tareas. Y pudieron comprobar que las personas son más dadas a hacer algo malo por omisión si sabían que podían ser castigadas por su acción.

El estudio ayudará a los psicólogos a sortear la relación entre conciencia –las decisiones morales que usted hace por su cuenta- y condena, los juicios negativos hechos por personas que lo ven actuar.

Pecar tiene su color

Los pecados tienen colores. Así de simple. O de complicado. Tres estudios examinaron las asociaciones automáticas entre palabras con significados morales e inmorales y los colores negro y blanco. La velocidad de nombrar un color fue mucho más rápida en un experimento cuando las palabras en negro implicaban inmoralidad antes que moralidad, de acuerdo con el reporte de Gary D. Sherman y colegas de la Universidad de Virginia publicado en Psychological Science. Además, privilegiando la inmoralidad al tener los participantes copias a mano de una afirmación antiética, aceleraba la identificación de las palabras en fuente negra.
Aunque la metáfora de la pureza moral está bien documentada, esta es la primera demostración de que negro y blanco, como representaciones de un contagio negativo (negro contamina blanco) son partes centrales de esta metáfora. El pecado no sólo es sucio, sino negro. Y la virtud moral no sólo es limpia, sino también blanca.
Los hallazgos tendrían implicaciones en el entendimiento de los prejuicios raciales.