Un trago al día también puede afectar

En asuntos de alcohol, el corazón tiene la razón. Claro que nos confunde un poco.

Un metaanálisis del Centre for Adiction and Mental Health sobre la relación entre el consumo de alcohol y la enfermedad de corazón profundizó en el viejo dicho de que una copa de vino tinto al día podría proteger contra las afecciones cardiacas.

“Es complicado”, dijo Juergen Rehm, de ese centro y coautor del estudio aparecido en Adiction.

“Si bien existe una asociación cardioprotectora entre alcohol y enfermedad isquémica del corazón, no se puede asumir para todos los bebedores, incluso en niveles bajos de ingestión”.

Esa condición es una causa común de enfermedad y muerte en el mundo Occidental. Los síntomas son angina, dolor de pecho e insuficiencia cardiaca.

Basados en 44 estudios analizaron 38.627 eventos isquémicos del corazón entre 957.684 personas y “vemos una variación sustancial en los estudios. La asociación protectora puede variar por género, patrones de consumo y los efectos de interés en la salud. Se observaron curvas de riesgo diferenciales pro sexo, con un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad en las mujeres.

Es más: para un individuo en particular, la relación alcohol-enfermedad isquémica no debería aislarse de otras enfermedades provocadas. Incluso en niveles bajos de consumo, el alcohol puede tener efecto nocivo sobre otras enfermedades, como cáncer.

“Incluso un trago al día aumenta el riesgo de cáncer de seno, por ejemplo”, dijo. “Sin embargo, con esa cantidad el efecto neto sobre la mortalidad es aún benéfico. Luego de eso, el riesgo aumenta con cada trago”.

“Si alguien abusa de las bebidas una vez al mes, los beneficios en la salud de la ingestión suave a moderada desaparecen”.

El consumo alto de alcohol es definido como más de 4 bebidas en una ocasión para mujeres y más de 5 en hombres.

Los médicos deberían tener en cuenta al aconsejar a sus pacientes, la constelación de riesgos individuales, como la predisposición familiar a ciertas enfermedades.