10 noticias científicas de la semana (11-17)

Erasmocorpius brucensis. Cortesía ROM

1. Los escorpiones nadaban

Fósiles bien preservados hallados en Ontario sugieren que los escorpiones tuvieron origen en el mar y luego caminaron hacia tierra firme mucho antes de lo que se creía: hace 433 a 438 millones de años según el análisis presentado en Proceedings of the Royal Society B. Los 11 ejemplares hallados muestran patas planas, cortas, que les permitieron asentarse en tierra, dando un gran salto evolutivo para sobrevivir de los depredadores marinos de entonces.

2. La mosca Matusalén

Al activar un gen que destruye las células dañadas, científicos lograron aumentar un 60% la vida de moscas de las frutas según estudio publicado en Cell y que sugiere al menos un camino nuevo para trabajar en la longevidad humana. El gen, azot, se encuentra en humanos y eso hace más interesante el trabajo. Las células del cuerpo, a medida que envejecemos, se llenan de errores, no todos al tiempo ni con igual intensidad, afectando al final de cuentas la salud.

3. Veredicto: ¡culpable!

En un estudio, adultos inocentes pudieron ser convencidos en el curso de unas pocas horas de que cometieron un crimen con arma en su adolescencia, mostrando que internalizaron la historia que se les dijo, que en verdad era ficticia, revelaron los investigadores en Psychological Science. El hallazgo sugiere que acusados pueden quedar convencidos de que sí cometieron un delito según la forma en que son preguntados.

4. Gansos montan en montaña rusa

¿Cómo hacen los gansos para superar las alturas de los Himalayas? Un estudio aparecido da pistas al revelar que vuelan con el efecto de montaña rusa aprovechando los elevamientos que permiten las montañas, lo que les facilita optimizar el gasto de energía. Por eso vuelan bajo, aprovechan el levantamiento de la montaña y logran alturas de 8.000 metros con menos latidos del corazón y eficiencia metabólica.. El hallazgo se hizo con dispositivos implantados en estas tremendas aves.

5. Clic, así soy yo

Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences reveló que los computadores conocen mejor la personalidad de uno que los amigos y hasta la propia familia. El estudio se basó con los Me Gusta dados en Facebook. Con solo 10 predecía mejor la personalidad que lo que podía hacer un compañero. Y con 300, mejor que… la propia esposa o pareja.

6. Sube y sube y… glu, glu, glu

El aumento del nivel del mar se sitúa hoy en 3 milímetros por año, más del doble de lo que se tuvo durante casi todo el siglo pasado, reveló una investigación publicada en Nature. Entre las causas están el calentamiento global y la consiguiente expansión térmica de las aguas. El hallazgo se hizo con nueva metodología y fue una sorpresa para los científicos.

7. Planetas perdidos

Nuevos cálculos de astrónomos de la Complutense y Cambridge sugieren que más allá de Plutón habría al menos dos planetas enanos que no han sido descubiertos aún y que responderían dudas sobre la distribución de objetos más allá de la órbita de Neptuno. Aunque el modelo publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society tiene algunas debilidades, reciente hallazgo en lejana estrella posibilita que sea verdad.

8. 11 años perdida

Tras una paciente búsqueda, apareció. La sonda europea Beagle 2 fue transportada por la nave Mars Express y el 19 de diciembre de 2003 se separó para aterrizar en Marte, pero nunca se pudo establecer comunicación, por lo que en febrero de 2004 fue declarada como desaparecida. La nave no está estrellada, está bien, pero muerta. El hallazgo lo hizo otra nave, de la Nasa, Mars Reconnaissance Orbiter. Beagle 2 era del tamaño de una caneca d ella basura. La nave pudo aterrizar, como estaba previsto, el 25 de diciembre de 2003, a solo 5 kilómetros del sitio escogido. El hallazgo fue revelado esta semana.

9. Olfato… magnético

Cuando las tortugas marinas eclosionan, queda marcada la huella magnética única de la playa donde nacieron y a ella regresan en su edad adulta a desovar, sugiere un estudio publicado en Current Biology que podría revelar de manera precisa un misterio aún no aclarado. Se sabía hace tiempo que se guían por el campo magnético de la Tierra, pero ahora se añade el detalle de la firma única del sitio donde nacieron.

10. Un corazón dilatado

Una investigación publicada en Science Translational Medicine detectó mutaciones asociadas con la cardiopatatía dilatada, lo que allana el camino a futuros tratamientos y, interesante, permitirá algún día ver quiénes están en posibilidad de desarrollar esa afección cardíaca. En el trabajo secuenciaron el gen que codifica por la proteína muscular titina en 5.000 personas, lo que ayudó a identificar esas mutaciones.

¿Por qué estas moscas se comen el semen?

Parece una conducta bien extraña para ser una mosca, pero muestra la ‘sabiduría’ del mundo animal. Las hembras de las moscas Ulidiid, luego de aparearse, expulsan el semen y se lo comen.

¿Para qué? Parece que podría ayudarles a elegir cuál macho será el padre de sus hijos, según un estudio aparecido en el journal Behavioral Ecology and Sociobiology.

Al estudiar moscas de la especie Euxesta bilimeki llamadas moscas de alas pintadas, los investigadores encontraron que 100% de las 74 parejas que estudiaron eyacularon el esperma tras aparearse. Un análisis más profundo encontró que 25% de las hembras no quedaron con nada de esperma, lo que sugiere que son capaces de controlar cuánto esperma expulsar para seleccionar cuáles machos fertilizan los huevos.

Se trata de insectos poco románticos: largos periodos de cortejo antes de aparearse aumentan la probabilidad de que la hembra expulse el esperma. Parece que ellas les permiten a algunos machos aparearse, pero evitan futuros avances y expulsan su esperma antes de que puedan fertilizar los huevos.

Otra posibilidad sería que el esperma les represente alimento cuando la comida escasea, lo que se probó con un ensayo. Aquellas que fueron sometidas a escasez de comida y se alimentaron el esperma vivieron esas a las que se les impidió comer el esperma, lo que sugiere que el eyaculado es una fuente requerida de fluidos.

Estudios con otras especies han demostrado que no existe un beneficio nutricional en el esperma, lo que pone en duda esta explicación.

Por ahora la pregunta no está resuelta, lo cierto es que estas hembras aprovechan por alguna razón el semen de los machos.

Una mosca se apodera de las abejas

Si le sorprende una abeja que parece borracha, anda en círculos como un zombie y permanece cerca a una luz, no se extrañe: ha sido invadida, no por un mal espíritu sino por un parásito volador.

Desde hace unos años preocupa la crisis de las abejas en Norteamérica. Mueren a ritmo acelerado. Se han encontrado virus y hongos asociados a esa letalidad, pero ahora se ve que tienen otro enemigo de cuidado.

En estudios previos, científicos han visto que la mosca parásita Apocephalus borealis infecta y mata los abejorros y las avispas de papel, mientras que la mosca decapitadora, un insecto del mismo género, implanta sus huevos en las hormigas, cuyas cabezas estallan luego de que la larva devora el cerebro de la hormiga y disuelve sus tejidos conectivos.

Ahora se ha encontrado que A. borealis parasita también las abejas, lo que se detectó en 24 de 31 sitios a lo largo de la bahía de San Francisco, así como en panales comerciales en California y Dakota del Sur.

Los tests genéticos revelaron que algunas moscas y abejas eran infectadas con el virus que deforma las alas y el hongo Nosema ceranae, implicados en el desorden de colapso de la colonia (CCD).

La hembra A. borealis inyecta sus huevos en el abdomen de la abeja poco después de entrar en contacto con ella, se vio en laboratorio. Unos 7 días después, unas 25 larvas maduras emergen del área entre la cabeza y el tórax de la abeja. En el medio natural, no se observaron más de 13.

Se detectó que en su medio natural, las abejas parasitadas abandonan el panal y se congregan cerca a fuentes de luz, donde comienzan a comportarse de manera extraña.

Cuando está cerca de morir, la abeja se pone en un sitio y se encorva, pero las parasitadas caminan en círculos, parecen desorientadas y con poco equilibrio y a menudo no son capaces de levantarse.

“Se mantienen estirando las patas y luego caen sobre el lomo”, dijo Andrew Core, coautor del estudio, de San Francisco State University.

“Parecen un zombie”.

En la iamgen aparecen:

a. Mosca A. borealis.

b. Abeja siendo parasitada por la mosca.

c. Larva emergiendo entre tórax y cabeza de la abeja.

Cortesía Plos One

Qué arañas tan tramposas

Como en época de Navidad se acostumbran los regalos, qué tal esta nota de ciertas arañas muy dadivosas.

En una especie de arañas de telaraña, los machos a menudo cautivan a sus potenciales amigas hembras con regalos envueltos en seda. El apareamiento parece asegurado y durante el la hembra desenvuelve el regalo en busca de una apetitosa presa. Pero algunos machos, como entre humanos, son inescrupulosos: algunos les ofrecen semillas o el exoesqueleto ya hueco de un insecto.

Frente a tal abuso, ¿cómo escapar de la ira de ellas?

En un experimento, científicos les daban a los machos potenciales regalos, bien una mosca o algo no comestible, como una motita de algodón. A otros se les entregó regalo alguno.

Los que nada llevaron a su pretendida hembra, no tuvieron acceso a lo que deseaban: el apareamiento. Aquellos que sí llevaron el presente, pudieron copular. Pero si el regalo no tenía valor alguno, las hembras pronto se daban cuenta del engaño y desmontaban al macho, lo que no les daba tiempo de transferir el esperma.

El estudio apareció en el journal BMC Evolutionary Biology y fue de María J. Albo et al.

Las hembras preferían machos que les presentaban regalos comestibles. Unos machos saben que no tienen mucho espacio para la acción sin gastar la energía en un regalo real, mientras que ellas ponían la misma cantidad de huevos de machos que les daban regalos reales o de los que entregaban presentes falsos.

Como ambas estrategias parecen ser efectivas, esa conducta tramposa no ha desaparecido y la especie mantiene una buena reserva de padres irresponsables.

El extraño mundo del apareamiento (1)

De todo se ve en la viña del Señor. Y en materia de apareamiento y competencias sexuales, el mundo animal está lleno de variedad y de, para nosotros, situaciones curiosas y llamativas.

De un informe aparecido en New Scientist, miremos esos casos tan extraños e interesantes.

Reparte dardos: los caracoles romanos (Helix pomatia) comienzan su cortejo elevando sus cabezas y colocando en contacto la planta de su única pata. Se acarician con sus tentáculos y en ocasiones expelen dardos de amor a su compañero. El caracol chuzado se excita más y puede retornar el favor con otros dardos, los que al parecer ayudan en la fertilización

Eterno protector: el macho gorgojo, Una vez encuentra una hembra receptiva, la monta. Le estimula rozando ojos y abdomen. Luego del sexo, el macho permanece montado para evitar que otros rivales tengan alguna oportunidad. Pueden permanecer un mes así.

Oportunistas: El ciervo rojo pasa la mayor parte del año en manadas de un solo sexo. En la estación de apareamiento, las hembras se reúnen a la espera del macho que las sirva. Y la pelea comienza. Los machos se enfrentan. Aparecen entonces jóvenes oportunistas, que evitan ser heridos y mientras los otros pelean se hacen a una o dos hembras.

Rapidito: los conejos son conocidos por su actividad sexual. Cuando el macho ha seducido a la hembra, la monta y muerde en la espalda. Menos mal el acto no dura más que 20 segundos.

Selectiva: La mosca carroñera (Scatopsidae) tiene un tracto reproductivo complejo. Almacena el esperma de sus parejas luego del sexo. Tras múltiples inseminaciones y analizar la calidad paternal, escoge cuál esperma fertiliza sus huevos.

La mosca que vive más

Se ha sostenido, con distintos estudios, que a mayor número de hijos, menos vida. Pero las hembras de las moscas pueden retrasar el reloj biológico y expandir su ciclo vital al tiempo, según reporte de biólogos de la Universidad Southern California.
Y aunque en algunos casos sea cierto que la descendencia acorta la vida, la investigación reciente, explicó John Tower, profesor de Ciencias Biológicas en esa universidad, ha encontrado excepciones a la regla.
Toser y el estudiante Yishi Li examinaron 8.000 genes en busca de aquellos que harían que las moscas pusieran más huevos. Y encontraron dos.
Cuando las hembras más viejas son modificadas para sobre expresar alguno de los dos genes, viven de 5 a 30 por ciento más y producen más descendientes, según el estudio publicado en Molecular Genetics and Genomics.
Para Toser, parecería que los genes impulsan la actividad de las células madre en el sistema reproductivo de las moscas, actividad que declina con la edad.

… y nada que la mosca cae

Mosca Drosophila melanogaster

La pregunta del millón: ¿por qué es tan difícil cazar una mosca? Ese zumbido fastidioso le da vueltas a la cabeza. Usted está en una reunión. Se asienta frente a usted en su taza de café, lo espanta con las manos. Luego se le unen los contertulios y con un periódico mandan el golpe y tres segundos después: la mosca reaparece zumbándole por la cabeza o parándosele en sus orejas.
¿Le ha pasado? Una de las preguntas que más le han hecho en los últimos años a Michael Dickinson, experto en la biomecánica del vuelo de los insectos, es ¿por qué es tan difícil cazar una mosca?
Parece que al fin obtuvo la respuesta, para que se sorprenda y lo tome en cuenta cuando el sociable insecto se le aparezca la próxima vez en el momento menos oportuno.
Este profesor del Instituto de Tecnología de California, con el uso de imágenes digitales de alta velocidad y resolución, encontró al fin el secreto, junto al estudiante Gwyneth Card, de la exitosa maniobra evasiva de la mosca.
Antes de que las alas se muevan, su pequeño cerebro calcula la ubicación de la amenaza inminente y se idea un plan de escapa, coloca las patas en una posición óptima para saltar en dirección contraria. Toda esta acción toma lugar en tan solo 100 milisegundos desde el instante en que la mosca detecta la amenaza.
“Esto ilustra cuán rápido su cerebro procesa la información sensorial en una respuesta motriz adecuada”, dijo Dickinson.
Los videos mostraron que si el golpe descendente -se usó un disco negro de 14 centímetros de diámetro cayendo en un ángulo de 50 grados hacia la mosca parada en el centro de una pequeña plataforma- viene de frente, la mosca mueve sus patas medias adelante y se inclina atrás, se levanta y extiende las patas para empujarse hacia atrás. Cuando la amenaza viene de atrás, la mosca (que tiene una visión de casi 360 grados) mueve sus patas medias un poco hacia atrás. Cuando llega de lado, mantiene las patas medias estacionarias, pero inclina todo su cuerpo en la dirección contraria antes de saltar.
Se encontró además que cuando la mosca efectúa movimientos antes de volar, considera la posición de su cuerpo en el momento en que observa la primera amenaza.