Hielo seco deja surcos en Marte

No, Marte no es ese planeta solitario y quieto. No. Hay movimiento. Extraño. Nasa informó que pedazos de hielo seco o CO2 congelado, se podría estar deslizando sobre algunas dunas de arena en una especie de cojines de gas similares a los de un deslizador en miniatura, haciendo surcos sobre el suelo.

Con esa hipótesis, al menos, se explicarían los enigmáticos canales vistos al examinar imágenes de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO).

“Siempre he soñado con ir a Marte”, dijo Sereina Diniega, científica planetaria en el Jet Propulsion Laboratory de la Nasa y directora de un estudio aparecido online en el journal Icarus. “Ahora sueño con esquiar en una duna marciana sobre un bloque de hielo seco”.

Los canales en las colinas en Marte, canales lineales, muestran una amplitud constante, de unos pocos metros o yardas, con bancos a los lados. A diferencia de los surcos que deja el agua en la Tierra, no muestran material al final sino huecos.

Imágenes de una cámara de alta resolución del MRO revelan dunas con canales lineales cubiertos por CO2 congelado durante el invierno. Al comparar fotografías del antes y el después, los investigadores determinaron que los surcos se forman en primavera. Algunas imágenes muestran también objetos brillantes en los canales.

Estos podrían ser pedazos de hielo seco que se habrían resquebrajado de las partes altas de la colina. Los huecos podrían ser el resultado de los bloques de hielo seco sublimados en gas de CO2 luego de haber detenido su marcha.

En la foto, los canales tomados por MRO, cortesía Nasa

El cráter más grande del Sistema Solar

El asteroide que chocó contra la Tierra y cambió el clima al punto que desaparecieron los dinosaurios, hace 65 millones de años, medía unos 20 kilómetros.
Pues bien, la sonda Mars Reconnaissance Orbiter, que hace años se encuentra estudiando el planeta rojo, acaba de encontrar lo que sería el cráter más grande del Sistema Solar.
Se trata de la región conocida como Boreales, que cubre cerca del 40 por ciento de la superficie marciana. Su longitud es de unos 8.500 metros, cuatro veces mayor que la siguiente región, Hellas, en el sur.
Para producir semejante cráter, informó la Nasa, el asteroide debía medir casi 2.000 kilómetros de largo: mayor que Plutón.
Desde que se comenzó a explorar el planeta en los años 70, esos dos rasgos en la superficie llamaron la atención de los científicos.
La MRO ayudó a resolver el misterio al proporcionar información detallada de las elevaciones y la gravedad marcianas.
En la imagen de la Nasa se observa un dibujo de cómo se vería la sonda sobre el planeta que estudia.