Hallan el fósil de dinosaurio mejor preservado

Hace 135 millones de años corría por lo que hoy es Alemania un dinosaurio que ha quedó para la posteridad como retrato con piel y pelos incluidos.

El fósil casi perfectamente completo de un joven dinosaurio terópodo de 72 centímetros fue mostrado por científicos de las colecciones paleontológicas y geológicas de Bavaria en Munich, según información de Nature tomada de la DPA.

El fósil es increíble, en palabras de Darren Naish, paleontólogo de la Universidad de Southampton en el Reino Unido. Oliver Rauhut, curador de la colección, explicó que los fósiles de terópodos, que incluyen el género Tyrannosaurus, son raros y por lo general fragmentados. “El tiranosaurio mejor preservado está completo en un 80% y eso es grandioso”. El fósil nuevo está 98% intacto.

Este individuo murió hace cerca de 135 millones de años cerca de un sitio cercano al actual pueblo de Kelheim, al sur del estado alemán de Bavaria. Se cree que tenía cerca de 1 año de edad. Era carnívoro además.

Pocos datos han sido divulgados de este ejemplar. Por la foto, Naish observa que parece tener proporcionalmente unas piernas cortas y una cola más larga que lo que se ha visto en otros terópodos. Resulta fascinante en particular preguntarse si esas diferencias son atribuibles a la edad del dinosaurio o si se trata de una nueva especie.

“Recientemente se ha sugerido que algunos dinosaurios jóvenes tenían una anatomía tan distinta a la de los adultos que ocuparon nichos ecológicos diferentes”, según Naish.

“Parece que la diversidad de especies de dinosaurios es más baja de lo que podría esperarse y una razón sería que los individuos de una sola especie ocupaban diferentes nichos durante su vida”.

El ejemplar será exhibido desde el 27 de octubre en la feria de Munich antes de ir a un museo.

En la foto, el dinosaurio hallado.

Luz para que el cáncer no escape

No es extraño que tras una cirugía para extirpar un cáncer, el cirujano le diga al paciente: limpiamos todo lo que pudimos.

Es que eso de ver células no es nada sencillo. Ahora hay una esperanza.

Sí: la noticia de la semana pasada es un paso al frente. Gracias a unos marcadores fluorescentes que ayudan a señalar el tejido canceroso, los cirujanos pueden remover tejido que de otra forma quedaría en el cuerpo.

Esto fue posible en una cirugía de un tumor en ovarios.

La mayoría de estos tumores expresan altos números de receptores para la molécula de folato (vitamina B9), por lo que adhiriéndoles la molécula fluorescente fluoresceina iso-tiocianato al folato, los científicos crearon células de prueba. Tras inyectarlas a la paciente, se hizo que las células resplandecieran en blanco con ayuda de una cámara especial y luz, permitiéndoles a los cirujanos señalar el tejido canceroso aún cuando las células nos e distinguían de las que estaban sanas.

“Esto entrega mayor precisión y mayor certeza a los médicos para remover todas las células cancerosas en tiempo real durante la cirugía”, dijo Vasilis Ntziachristos, de la Technical University de Munich, Alemania, citado por Nature.

Los resultados fueron publicados en Nature medicine.

De todos los cánceres ginecológicos –ovario, vaginal y uterino- el de ovarios es el que más mata mujeres. Remover todo el tejido canceroso que sea posible durante la cirugía es crucial para darle a la quimioterapia postcirugía mejores oportunidades de matar las células remanentes.

“Este avance es un cambio real de paradigma en imágenes quirúrgicas”, según el investigador. “Hasta ahora solo podíamos depender del ojo humano para hallar tejido canceroso, o teñidos no específicos que coloreaban tanto el tejido vascular como las células con cáncer. Ahora estamos yendo tras señales moleculares precisas y no simple fisiología”.

Encuentran el gen del buen sueño

¿Durmió poco? Bueno, aunque amanezca adormilado y con algo de frustración, ahora tendría a quién echarle la culpa.

Dormir mucho o poco depende en parte de un gen que también determina si una mosca vuela toda la noche haciendo su conocido zumbido.

Genetistas estudiando la duración del sueño en personas escasearon el ADN de más de 4.200 europeos buscando genes asociados con la duración promedio del sueño nocturno.

El grupo encontró que las personas que tienen una versión de un gen llamado SURZ dormían en promedio 28 minutos más que quienes poseían otra versión del mismo ven, informó Karla Allebrandt, de la Universidad de Munich, quien presentó el estudio en el encuentro de la American Society of Human Genetics.

Para determinar si ese gen realmente afectaba el sueño o era sólo un hallazgo coincidencial, los científicos examinaron el funcionamiento del gen en moscas de las frutas. El grupo removió el gen del cerebro de dos cepas de moscas y luego grabó si dormían bien. Aquellas sin el gen no dormían tanto como las que sí lo tenían. El gen codifica una proteína que forma parte de un canal que transporta potasio hacia dentro y afuera de las células.

El año pasado, científicos de la Universidad de California, de acuerdo con la revista Science News, reportaron que una variación escasa del gen DEC2, un gen involucrado en regular los ritmos diarios del cuerpo, está asociado con dormir en promedio dos horas menos.

Las alturas enflaquecerían

Si resulta cierto, ¡qué sorpresa! Si desea perder peso, intente vivir en lo alto de una montaña. El aire en las alturas contiene menos oxígeno que en zonas bajas, por lo que respirarlo hace que el corazón lata más rápido y el cuerpo queme más energía.
20 hombres obesos pasaron una semana cerca del más alto pico en Alemania y observaron cómo se disparó su metabolismo, su apetito disminuyó y perdieron más libras que si hubieran permanecido en casa, reportó un estudio.
Los hallazgos deben ser replicados dado que no se incluyó un grupo de control que permitiese obtener conclusiones más firmes.
Existen estudios que muestran que atletas que entrenan en las alturas tienden a perder peso. El gastroenterólogo Florian Lippl, del Hospital Universitario de Ludwig-Maximilians en la Universidad de Munich, se planteó que las personas obesas eran difíciles de ser motivadas para ejercitarse, por lo que pensaron llevarlos a una montaña, a 2.650 metros, en donde vivieron tal como lo habían en sus vidas diarias.
Los resultados, citados en Science, parecen sorprendentes. Quizás sólo funcionen para quienes no vivan en lugares altos, o para quienes suban más alto. O, quizás por poco tiempo, conociendo que en poblaciones altas, también residen gordos.

Rematado en el neolítico

Neolítico. No debió ser fácil la vida hace 5.000 años. Aparte de los depredadores, las luchas tribales eran comunes. Bueno, claro que hoy no hemos mejorado mucho en ese aspecto.
En la década de los 90 fue hallada entre el hielo, en Italia, una momia de alguien que vivió en el Neolítico. Tenía una flecha clavada, que se supuso le causó la muerte.
En efecto, Andreas Nerlich, profesor de la Ludwig Maximilians University en Munich y colegas, analizaron las heridas que presentaba y concluyeron que esa persona murió minutos u horas después de la herida en la espalda. Ya muerto, la fue traspasado con otro objeto.
En su mano tenía evidencias de otro ataque, padecido antes del episodio que le provocó la muerte.
Ötzi, como se le conoce, es la momia helada más antigua jamás hallada y por eso ha sido estudiada bajo diversos ángulos. Para Andreas, su asesinato es un caso intrigante.