Regeneran músculos con células madre

Científicos de la Universidad de California en Berkeley abrieron una puerta hacia nuevos tratamientos para la regeneración muscular al lograr retroceder el reloj de músculos formados, al llevarlos a un estado anterior de células madre para formar nuevo músculo.

Los investigadores mostraron también en ratones que las células madre reprogramadas de músculo podrían ser utilizadas para reparar el tejido dañado.

El logro fue descrito en el journal Chemistry and Biology este viernes.

Irina Conboy, principal investigadora, profesora de Bioingeniería, dijo que la formación de músculo se daba en una sola dirección, yendo de células madre a mioblastos (células musculares individuales) y a fibra muscular.

Fabricar nuevo músculo para remplazar tejido viejo o dañado es el trabajo rutinario de las células madre musculares o células satélites. Situadas a lo largo del perímetro del tejido muscular adulto, esperan una señal para crecer, dividirse y fusionarse en nuevas fibras musculares donde se presenta un daño para reparar.

Pero ese proceso no funciona en personas con la distrofia muscular de Duchenne, una condición genética en la cual los músculos se degeneran por una proteína defectuosa y el consiguiente agotamiento de las células madre musculares. La reparación muscular también se afecta con el envejecimiento.

Los estudios actuales en tratamientos basados en células pluripotentes –un tipo de células madre que se pueden convertir en cualquier tipo de célula adulta- han sido muy retadores. Uno de los asuntos es que tales células se dividen indefinidamente y si no son dirigidas hacia un tipo particular de órgano, pronto forman tumores.

Antes que acudir a las células pluripotentes, Conboy y Preeti Paliwal, expusieron la fibra muscular madura a pequeñas moléculas que instruyeron al tejido fundido para reversar su curso y separarse en células musculares progenitoras individuales. Los inhibidores moleculares fueron removidos después y las nuevas células madre musculares crecían y morían de manera natural, convirtiéndose en nuevo tejido muscular en ensayos de laboratorio con ratones.

El próximo paso, dijo Conboy, incluye probar el proceso en tejido muscular humano y examinar otros compuestos moleculares que convierten de nuevo el tejido muscular en sus células madre. Un trabajo que podría derivar en una nueva herramienta del arsenal de terapias con base en células madre.

No, esa barriga no se reduce así de fácil

No es un tema estrictamente científico, pero sí de la lógica que a veces se ausenta en el momento de invertir.
Si se lamenta por su barriga mientras ve en televisión unas personas de cuerpo escultural haciendo ejercicio con aparatos que prometen convertir esos “rollitos” en unos firmes abdominales, podría surgirle la pregunta: ¿debería yo hacer lo mismo?
Primero: No todas las máquinas de los anuncios son iguales. Algunas son engañosas y otras funcionan de verdad. Pero centrarse en una sola zona, como el abdomen medio, no es aconsejable para ponerse en forma o perder peso.
“Estos anuncios transmiten al público la falsa noción de que es posible reducir (la grasa) en un punto concreto”, indicó Jessica Matthews, del Consejo Estadounidense de Ejercicio (ACE por sus siglas en inglés), una organización sin fines de lucro. “La investigación ha demostrado que ése no es el caso”.
Dos: Un buen programa incluye trabajo cardiovascular y ejercicios de fuerza en todos los grupos musculares, no sólo los abdominales.
¿Y esos sonrientes y fornidos hombres de los anuncios de televisión?
“Las publicidades dicen que para lograr unos abdominales ideales, es necesario pasar 10 minutos al día utilizando este equipo”, dijo. “Esa gente no está haciendo sólo 10 minutos al día”, sostuvo.
La experta se refirió a un estudio encargado por el ACE, que concluyó que no hay que comprarse una máquina para reforzar los abdominales y demostró que algunas no eran más efectivas que los ejercicios tradicionales y que otras eran mucho menos útiles.
El estudio también señaló que unos abdominales fuertes son buenos para la salud a largo plazo, para mantener una buena postura y aliviar el dolor de la parte inferior de la espalda, por lo cual, si un aparato llama especialmente la atención, quizás valga la pena comprarlo.
Henry Williford, experto del Colegio Estadounidense de Medicina Deportiva, ofreció varios consejos para evaluar los anuncios.
“Términos cualitativos como el aumento del tono muscular no significan nada. En el laboratorio podemos medir la grasa corporal y la composición del cuerpo, pero no hay forma de medir el tono muscular, así que no hay forma de calcularlo”, indicó.
Además, no hay pruebas para comprobar que un aparato hará perder centímetros de circunferencia al cliente.
“No tienen ningún dato. ¿A dónde van los centímetros? Utilizan mucho esa clase de afirmaciones”, comentó. “Entonces le dicen a la gente que un ejercicio de baja intensidad quemará la grasa. Bueno, no importa si se quema grasa o no. Lo importante es quemar calorías“, explicó.
Sin embargo, hay que tener cuidado con lo que se compra. Hasta Williford, fisiólogo e investigador de la Auburn University, en Montgomery, ha caído en la trampa.
“Hicimos una evaluación de esas pelotas de ejercicio acerca de las cuales hacen todo tipo de afirmaciones”, dijo. “Así que encargamos la pelota. Pero según la letra chica, también habíamos comprado un nuevo DVD al mes durante un año”, agregó.
Entonces, ¿cuál es el secreto de esos abdominales que vemos en televisión?
“Para ser sincero, muchos están alterados con Photoshop”, dijo Williford.