Cuentos: no se verá ningún asteroide

Un asteroide pasará hoy a unos 530.000 kilómetros de la Tierra. Mide unos 50 metros. Su nombre técnico es 2011 GP59 y fue descubierto hace poco. Contrario a lo que dicen españoles, es muy difícil verlo a no ser que se reúnan dos condiciones: se tengan conocimientos de Astronomía y se posea un buen telescopio, siquiera de unos 20 centímetros.

Ahora, el asteroide en cuestión sí ha resultado interesante. Los astrónomos aficionados y profesionales que lo han observado informan, de acuerdo con lo divulgado por la Nasa, que cada 4 minutos mata el ojo, es decir, como que pestañea. En otras palabras: destella un poco más.

Esto quiere decir, de acuerdo con Don Yeomans, director de la oficina del Programa de Objetos Cercanos a la Tierra (Near-Earth Objects), que se trata de un cuerpo elongado que rota cada 7:30 minutos aproximadamente, por lo que brilla cada 4 aproximadamente.

El asteroide fue descubierto en la noche del 8 a 8 de abril en el Observatorio Astronómico de Mallorca.

las predicciones indican que no hay posibilidad en el futuro cercano y mediano de que esta roca entre a la atmósfera terrestre.

El 11 de junio el asteroide 2009 BD pasará un poco más cerca, a unos 380.000 kilómetros o algo así. Mide 5 a 13 metros pero tampoco es un peligro.

Foto del asteroide 2011 GP59 cortesía Nasa

2011: Odisea en Mercurio

Este jueves la sonda Messenger se insertará en la órbita del cercano y pequeño Mercurio, un planeta que nunca había contado con un visitante terrestre tan cercano. Messenger lo estudiara durante un año.

Mercurio es un misterio entre los planetas rocosos. Es el más pequeño de los planetas del Sistema Solar, con una de las superficies más antiguas y una variación extrema de temperatura, pese a su cercanía al Sol. Es también uno de los menos explorados, pues naves sólo ha habido de paso, como la Mariner 10.

Entender Mercurio es vital para quienes estudian cómo se formó y evolucionó el Sistema Solar.

“Esperamos encontrar la composición mineral de la superficie con la identificación de las bandas espectrales y la modelación de los resultados”, expresó Ann Sprague, investigadora de la Universidad de Arizona.

Uno de los misterios que se espera resolver es el campo magnético del planeta. Con apenas un diámetro algo más grande que el de la Luna (cerca de 4.800 kilómetros) debería tener un núcleo sólido. Sin embargo, la presencia de un campo magnético sugiere que el interior permanece parcialmente derretido.

Al carecer de atmósfera, Mercurio está rodeado por una exosfera: una región delgada e invisible que contiene átomos e iones, que es generada por los vientos solares cargados de partículas que llueven sobre la superficie.

Messenger llegó a Mercurio hace dos años, pero lo sobrevoló varias veces en las maniobras de disminución de velocidad para la inserción. La nave ha viajado 7.879 millones de kilómetros desde su lanzamiento en agosto de 2004.

Mercurio: la aventura comienza.

Foto cortesía Nasa.

Sonda visitó el cometa con el hoyo

El cometa con una huella humana. Sí, el Tempel 1, si así pudiera decirse, no olvida a los humanos. O, al menos, la nave que en 2005 se le acercó y…le disparó.

El lunes pasado, la sonda Stardust visitó ese cometa situándose a menos de 200 kilómetros, desde donde tomó distintas imágenes. ¿Qué encontró?

Pudo ver el hoyo que dejó en el núcleo del cometa la nave Deep Impact, que en 2005 chocó contra este viajero del espacio.

Un informe de la Nasa reveló que tomó 72 imágenes de alta resolución y acumuló 468 kilobytes de datos sobre el polvo en su coma, esa nube que hace las veces de atmósfera cometaria.

Stardust se llamó, en esta misión, Stardust-Next, pues en 2006 ya se había acercado a otro cometa, del que recogió partículas y las trajo a la Tierra.

La misión permitió ver además del cráter dejado por Deep Impact, que algunos rasgos de la superficie habían cambiado con respecto a lo observado en 2005.

“Vimos un cráter con un pequeño montículo en el centro y parece que parte del material que eyectó en 2005 regresó al núcleo”, dijo Pete Schultz, de Brown University. Eso sugiere que el núcleo es frágil y débil.

Cortesía Nasa.

Mellizo de la Tierra está muy cerca

Primero, le dijeron que estaba indispuesta, luego que había enfermado. Después vino la noticia de que había sido hospitalizada. Finalmente, murió.

De a poquitos, también, el hombre se ha ido haciendo a la idea de que, probablemente, no esté solo en este universo. Hace 20 años la búsqueda de planetas en otros soles era cosa improbable. Ahora son noticia semanal.

Y pese a que solo se podían detectar grandes planetas, donde era imposible que cupiera la vida como la conocemos, la vida superior, hoy nuevas técnicas y telescopios están abriendo los ojos del mundo: hay muchas otras Tierras.

Tras anunciar ayer miércoles que el telescopio Kepler había encontrado un sol, Kepler 11, con seis planetas, la Nasa también hizo un recuento de lo que ha logrado esa misión, destinada a buscar otras tierras.

“En una generación hemos pasado de planetas extraterrestres como alimento de la ciencia ficción, al presente, donde Kepler ha convertido esa ciencia ficción en realidad”, dijo Charles Bolden, administrador de la Nasa.

El descubrimiento de los planetas en Kepler 11 es parte de los cientos de candidatos a nuevos planetas identificados por ese telescopio. Van 1.235 candidatos encontrados por Kepler, de los cuales 68 tiene casi el tamaño de la tierra; 288 son super Tierras; 662 del tamaño de Neptuno; 165 como Júpiter y 19 más grandes que este.

De los 54 nuevos candidatos a planeta hallados en zona habitable (aquella región en donde la distancia a su estrella permitiría la presencia de agua líquida) cinco son casi como la Tierra. Los otros 49 van de super Tierras –hasta dos veces el tamaño de nuestro planeta a unos más grandes que Júpiter.

Los resultados se basan en observaciones de mayo 12 a septiembre 17 de 2009, de más de 156.000 estrellas en el campo de visión de Kepler, que cubre apenas 1/400 del cielo.

“Que hallamos encontrado tantos candidatos a planetas en tan pequeña fracción del cielo, sugiere que hay incontables planetas orbitando alrededor de estrellas como nuestro Sol en nuestra galaxia”, indicó William Borucki, del Centro Ames de la Nasa.

Todo parece estar preparado para la gran noticia: un planeta con agua y materia orgánica. Quizás con vida también. ¿Qué pasará cuando se conozca la noticia?

Hallan planeta casi del tamaño de la Tierra

Nuestra supremacía en el Universo y un Universo para qe disfruten sólo los humanos, parecen venirse abajo.

El observatorio espacial Kepler, destinado en el espacio a encontrar planetas parecidos a la Tierra, acaba de dar su primer y certero golpe: un planeta con apenas 1,4 veces el tamaño del nuestro.

Se trata de Kepler-10b, que se encuentra girando alrededor de una de las 10 estrellas más brillantes a las que inicialmente dirige su mirada el telescopio espacial.

Es un planeta rocoso, como el nuestro, confirmó la Nasa. Este observatorio es el primero en ser destinado exclusivamente a encontrar planetas tipo Tierra, dentro de la zona habitable.

“Está comenzando a pagar”, dijo Natalie Batalha, líder científica de la misión en el Centro Ames de la Nasa.

El planeta, sin embargo, no es habitable. Se encuentra tan cerca de su estrella, que un año en él es de sólo 0,84 días, el tiempo que tarda en darle la vuelta a su sol.

El hallazgo de produjo tras la recolección de datos por esa nave, entre mayo de 2009 y enero de 2010.

“Este hallazgo es un hito en la búsqueda de planetas similares al nuestro”, expresó Douglas Hudgins, científico del programa Kepler en Washington.

Kepler-10b tiene 4,6 veces la masa terrestre y una densidad promedio de 8,8 gramos por centímetro cúbico, similar a la de una campana de hierro.

Dados los análisis tan exhaustivos realizados, este planeta es quizás el mejor caracterizado de los que existen en otras estrellas, llamados exoplanetas: algo más de 500 detectados hasta hoy.

La ilustración de cómo luciría el planeta es de la Nasa.

Las cirugías calientan el planeta

Mientras usted se somete a una cirugía necesaria para preservar la salud, podría estar contribuyendo al calentamiento global sin saberlo.

Pero, ¿cómo podría una persona que está dormida sobre la mesa de cirugía, afectar el clima? No es fácil de imaginarlo, pero sucede.

Un kilo de gas anestésico afecta el clima tanto como 1.620 kilos de dióxido de carbono (CO2), demostró un estudio de químicos de la Universidad de Copenhague y la Nasa.

La cantidad de gas para anestesiar una persona no es alta, pero solo en Estados Unidos los anestésicos usados en cirugías afectaron el clima tanto como lo hace ¡un millón de autos!

Ole John Nielsen, profesor de Química Atmosférica, analizó la contribución de diferentes anestésicos y encontró que el daño de cada uno es diferente.

Hay tres más nocivos que el CO2. El isoflurano y el sevoflurano tienen un potencial de calentamiento de 210 y 510 respectivamente, siendo el desflurano el más nocivo al provocar 1.620 veces tanto calentamiento como una cantidad igual de CO2.

Para Nielsen, el mensaje para los anestesiólogos es claro: si los tres gases tienen el mismo efecto anestesiante, deberían emplear el menos dañino para el ambiente.

También está el caso de un compuesto halogenado, que es de la misma familia del freón, indicó el profesor Mads Andersen. Y el freón ha sido prohibido desde 1992 en el sector de refrigerantes dados sus severos efectos sobre la capa de ozono.

En las mediciones de esos científicos en Copenhague y de la Nasa, se estableció que salvo razones terapéuticas, el único gas anestésico usado de los analizados es el sevoflurano.

El estudio fue publicado en el British Journal of Anaestecia.

Destapando una super Tierra

Qué tendrá una super Tierra que no tenga la Tierra? Lógico: el tamaño. Pero, ¿qué más?

Un grupo de astrónomos, incluyendo dos del programa Sagan de la Nasa, lograron la primera caracterización de la atmósfera de una super Tierra utilizando un telescopio basado en la superficie terrestre.

Una super Tierra es un planeta de hasta tres veces el tamaño de la Tierra y con un peso hasta 10 veces mayor.

El hallazgo se publicó en la revista Nature hoy y es un hito en la búsqueda de una atmósfera tipo Tierra que puede albergar vida como la conocemos.

El planeta, GJ 1214b, está cubierto con una delgada capa de vapor de agua o rodeado por una gruesa capa de nubes. Si lo último, tendría una composición helada. Si lo primero, sería rocoso o similar a Neptuno, aunque mucho más pequeño.

“Es la primera super Tierra con atmósfera”, dijo Jacob Bean, astrónomo. “Pero aún con estas mediciones no podemos decir de qué está compuesta”.

“Ese mundo es tímido y no nos está dejando ver su verdadera naturaleza”, agregó.

GJ 1214b, descubierto en diciembre de 2009, es 2,7 veces el tamaño de la Tierra y 6,5 veces más masivo. Se ha demostrado que tiene baja densidad para su tamaño, lo que condujo a pensar que era una especie de cuerpo sólido con atmósfera.

El planeta orbita muy de cerca su estrella, a una distancia de 0,014 veces la distancia Tierra-Sol. Por eso no debe tener ninguna clase de vida.

Se encuentra a unos 40 años luz, hacia la constelación del Ofiuco.

Dibujo cortesía Nasa

Nieva en el espacio

Si en la Tierra no escampa, en el espacio parece que tampoco. Eso se desprende de las imágenes tomadas por la nave Epoxi durante su acercamiento al cometa Hartley 2 el pasado 4 de noviembre, informó la Nasa.

Al comienzo, los científicos solo notaron los chorros hiperactivos del cometa. Una mirada más de cerca reveló una increíble maravilla: El espacio alrededor del núcleo es resplandeciente con pedazos de hielo y nieve, algunos quizás del tamaño de una pelota de baloncesto.

“No habíamos visto algo así”, dijo Mike A’Heran, investigador principal de la misión.

Es un fenómeno nuevo, apuntó Jessica Sunshine, del grupo investigador.

Lo otro llamativo es que nieva de abajo hacia arriba, desde la superficie del cometa que libera los chorros de hielo seco, que es CO2 sólido. Esos pedazos parece que transportan agua en forma de nieve congelada.

Un cometa sorprendente.

Foto del cometa, cortesía Nasa.

Conozca un cometa por dentro…

La sonda Epoxi, que hace cinco años había visitado el cometa Tempel 1, se acercó (jueves 4) a sólo 700 kilómetros del Hartley 2, un cometa de periodo corto que está hoy a unos 20 millones de kilómetros de la Tierra.

Poco después, comenzó a enviar las imágenes tomadas entre miércoles y jueves, las que revelan un cuerpo de tamaño sorprendente, una especie de corbatín.

A los ocho minutos del máximo acercamiento de la nave, la antena fue dirigida a la Tierra para comenzar a recibir los centenares de fotografías que captó horas antes, durante y tras el sobrevuelo a más de 43.000 kilómetros por hora de velocidad.

“Estamos conteniendo el aliento para ver qué descubrimientos nos aguardan en la observación más cercana”, dijo Michael A’Hearn, principal investigador de la sonda Epoxi en la Universidad de Maryland.

Charles Bolden, administrador de la Nasa, celebró el logro y consideró que con la información se sabrá más de los Orígenes del sistema Solar.

En las imágenes en blanco y negro se observa el núcleo alargado del cometa, más ancho en los extremos, brillando por la luz solar y despidiendo rayos, seguramente del material que desprende.

Los primeros análisis, divulgados en una rueda de prensa, muestran que el cometa tiene 100 veces menos volumen que el cometa Tempel 1.

“La nave ha suministrado las observaciones más intensas de un cometa en la historia”, dijo Ed Weiller, administrador asociado de la Nasa.

La misión de acercamiento al Hartley 2 comenzó el día 3 en la tarde, cuando las cámaras se enfocaron al núcleo. Una hora más tarde comenzaron a tomar imágenes.

Aunque hay muchas fotos en camino, los controladores tendrán trabajo arduo durante las próximas tres semanas: la sonda continuará tomando fotos y haciendo mediciones a medida que se aleje.

En la foto de la Nasa, el cometa Hartley 2.

Carro varado ofrece pistas de agua en Marte

Un vaso de agua no se le niega a nadie. Tampoco si anda por Marte. El explorador marciano Spirit, varado hace cerca de un año en el sitio Troy, parece haber descubierto sin quererlo agua subterránea. O evidencias de su existencia.

El vehículo terminó en 2004 su misión de 3 meses sobre la superficie de Marte, pero como andaba bien de salud, la misión fue extendida para que continuara caminando sobre el planeta rojo.

En 2006, una de sus seis ruedas dejó de funcionar. En abril de 2009, alcanzó ese sitio y quedó en medio de arena blanda. Siete meses después, una segunda rueda dejó de trabajar, con lo que no podía alcanzar una posición que le permitiese, durante el duro invierno marciano, mantener los paneles dirigidos al Sol y así obtener energía. En repetidos intentos, avanzó 33 centímetros antes de que los niveles de energía cayeran tan bajo que no pudiera caminar, en febrero pasado.

Con poca energía, Spirit entró en una etapa de hibernación prolongada, con la esperanza de que se recupere tras pasar la fría temporada.

“Se apagaron todos los sistemas, incluido el radio y los calentadores de supervivencia”, dijo John Callas, director del proyecto en la Nasa.

Durante este proceso, los científicos encontraron que las capas estratificadas del suelo con distinta composición y cerca de la superficie podrían ser una señal de que pequeñas películas de agua habrían ingresado a partir de nieve o hielo.

El agua habría fluido no hace mucho y de manera continua.

Si Spirit despertara, se podría activar un brazo para que analizara la composición.

Los dos exploradores y otras sondas han encontrado evidencia de un ambiente húmedo en la superficie hace miles de millones de años, que podrían haber sido favorables para desarrollar alguna forma de vida.

El otro explorador, Opportunity, se mantiene activo y hoy va hacia el cráter Endeavour.

Foto cortesía Nasa