Encuentran una sorpresa en la Luna

La Luna tiene un suelo más rico de lo que se pensaba, rico incluso en agua en forma de hielo, confirmó la Nasa.

Sodio, mercurio y quizás plata. Pero también metano, dióxido de carbono, amoníaco e hidrógeno.

Todo eso se detectó al analizar la información que se recogió el 9 de octubre de 2009 cuando las sondas gemelas Lunar Crater Observation and Sensing Satellite y su cohete acompañante fueron chocadas contra el cráter Cabeus en el lado oscuro del satélite natural de la Tierra.

Ese material no ha visto la luz del Sol durante al menos miles de millones de años.

La polvareda que se levantó voló unos 16 kilómetros encima de la corona del cráter y el Lunar Reconnaissance Orbiter, orbitando la Luna, recogió toda la información, que será publicada mañana en el journal Science.

El impacto desprendió unos 155 kilos de agua en hielo y en vapor, de un total de 4.000 a 6.000 kilogramos de material removidos durante el choque, que formó a su vez un cráter de 25 a 30 metros de ancho.

“Ver granos de agua pura en el chorro de material significa que el hielo fue puesto en la Luna en el pasado o algunos procesos químicos están haciendo que se acumule en grandes cantidades”, dijo Anthony Colaprete, investigador del proyecto en el Ames Research Center de la Nasa.

La variedad de materiales sugiere la acción de cometas o asteroides en el pasado y un ciclo activo del agua en las sombras lunares.

Un 20 por ciento del material eyectado fueron volátiles, compuestos que se congelan y son atrapados en los fríos cráteres y se vaporizan cuando los calienta el Sol.

Los instrumentos revelaron que el agua no se halla distribuida uniformemente, sino en sitios puntuales, que podrían estar también por fuera de la región de sombra perpetua. Tanto el agua como los volátiles pudo haber llegado por el golpe de algún cometa.

Foto cortesía Nasa.

Dos asteroides cayeron en Júpiter

Movida la semana en asuntos de asteroides y meteoritos.
La Nasa reveló que fueron astrónomos aficionados, con telescopios en sus casas, quienes detectaron dos asteroides cayendo y encendiéndose en la atmósfera del gigante Júpiter.
El primero fue detectado el 3 de junio. Era un cuerpo de 8 a 13 metros de diámetro. Si hubiera caído en la Tierra, no hubiera provocado daños en la superficie. Es unas 5 a 10 veces menor que el evento de Tunguska en Siberia en 1908. El segundo, en agosto 20, fue similar.
Ambos fueron detectados con telescopios entre 11 y 14,5 pulgadas de diámetro.
Los dos son un poco más grandes que el asteroide que ardió sobre el cielo de Sudán en 2008.
El reporte fue presentado en el Astrophysical Journal Letters.
Como quien dice: mirar desde Tierra sirve. Foto cortesía Nasa: en ella se fen los puntos blancos de los cuerpos cayendo en la atmósfera del planeta joviano.

Dos asteroides rozan hoy la Tierra

Como de asteroides y meteoritos se habla con insistencia en Colombia, del espacio llega más tema.
A las 5:51 de esta mañana un asteroide rozó la Tierra a tan sólo 248.000 kilómetros de distancia, 0,6 veces la distancia Tierra-Luna, reveló l Nasa.
No es el único cuerpo que nos visita. A las 5:12 de la tarde, un segundo cuerpo pasará a tan solo 79.000 kilómetros.
Ambas distancias se consideran, en términos astronómicos, como un gran acercamiento.
Si no fuera por la hora, los cuerpos podrían ser observados mediante telescopios de tamaño reglar que usan los aficionados.
El primer asteroide, llamado 2010 RX30, mide de 10 a 20 metros, mientras el segundo, denominado 2010 RF12 mide de 6 a 154 metros de longitud. Unas piedritas en el mundo de los objetos espaciales.
Los dos cuerpos fueron descubiertos el domingo pasado en la mañana por Catalina Sky Survey cerca de Tucson, Arizona en Estados Unidos.
Se estima que cada día un asteroide de 10 metros, de una población de unos 50 millones que no han sido descubiertos, pasa todos los días a una distancia similar a la de la Luna. Uno golpea e ingresa a la atmósfera terrestre cada 10 años en promedio. Por lo general caen en áreas deshabitadas o en los océanos.
Ninguno de los dos cuerpos ofrece peligro alguno para la Tierra, de acuerdo con los cálculos del Centro de Planetas Menores en Cambridge.
El tema se torna interesante al recordar que en el último mes dos meteoritos han sido observados en los cielos de Urabá y Santander, aunque no han sido hallados: la mayoría son pequeñas rocas de pocos kilos de peso.
El, programa de Objetos Cercanos a la Tierra del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa estima que en promedio cada 100 años cae un asteroide de unos 50 metros, que puede provocar desastre local en el sitio de caída.
Cada día, cerca de cien toneladas de polvo y rocas pequeñas ingresan a la atmósfera terrestre. En la foto de la Nasa, el asteroide Gaspra, un gigante de verdad.

Marte está en el punto más lejano

Aquellos que han recibido correos electrónicos que dicen que hoy viernes 27 se verá tan grande no pueden caer en la trampa.
El planeta rojo se encuentra hoy a 314 millones de kilómetros de la Tierra, casi la distancia más lejana a la que puede estar.
En 2003 estuvo a apenas 57 millones de kilómetros de distancia, lo más cercano que ha estado en 60.000 años, un acercamiento normal dada la órbita que sigue alrededor del Sol.
En ese entonces aparecía 75 veces más pequeño que la Luna llena. Fue cuando a alguien se le ocurrió pensar, torpemente, que si era 75 veces más pequeño, colocándole a un telescopio un lente con 75 ampliaciones, se vería del tamaño de la Luna.
Comenzó a correr por todo el mundo un mail en ese sentido, que desde entonces ha estado activo todos los años por esta época, un virus que se ha regenerado y variado un poco en su contenido, recuerda con comunicado de la Nasa.
La única manera de que Marte se vea del tamaño de la Luna llena es a bordo de una nave que se acerca a ese planeta.
Si usted quiere ver hoy o por estos días al planeta rojo, mire al oeste apenas vaya a anochecer. El cuerpo más brillante es Venus. Mire con binoculares unos pocos grados a la derecha y verá un puntito anaranjado que parece una estrella. Ese es Marte. Nada de un gigante.

Galaxias viejas aún procrean estrellas

Galaxias viejas que aún forman estrellas. Astrónomos del Texas A&M encontraron que algunas de las más antiguas galaxias surgidas en los primeros tiempos del universo, aún tienen zonas donde nacen estrellas.
Con el telescopio espacial Spitzer de la Nasa, el grupo de astrónomos encabezado por Kim-Vy Tran descubrió al observar galaxias antiguas que una fracción significativa de ellas aún produce estrellas.
Miraron en esencia un cúmulo galáctico de 10.000 millones de años luz, conocido como CLG J02282-05101, que luce muy moderno pese a haberse formado cuando el universo apenas tenía 4.000 millones de años.
Sorpresa resultó que ser que la tasa de nacimiento estelar es más alta en el centro del cúmulo que en el borde, a diferencia de lo que sucede en la porción local del universo, donde los núcleos de esos cúmulos son cementerios de galaxias elípticas masivas compuestas de estrellas viejas.

¡Están cayendo decenas de estrellas fugaces!

No defraudó la lluvia de meteoros de las Perseidas, cuyo pico máximo se tuvo esta madrugada, observable en todo el planeta (y que se verá también esta noche y madrugada).
De 100 a 150 meteoros por hora observó el astrónomo Adrian West en el Reino Unido, quien incluso reportó algunos bólidos.
Para él, la lluvia fue mucho más nutrida que la de los últimos años. Es más, “creo que va a ser difícil que otra le gane”, dijo.
En Irán, Mohammed Reza Zaman reportó a SpaceWeather, fue muy nutrida. Uno al menos cada minuto.
En Noruega, informó Ruanr Sandes, fue espléndida. A veces llegaban dos o tres al tiempo.
Anthony observó en la Florida, Estados Unidos, que muchos meteoros como que estallaban en su recorrido.
Robert Roy, editor de SpaceWeather contó 20 en 20 minutos. La mayoría tenues, pero hubo una tan brillante como Júpiter, que dejó marcada una estela por el camino que transitó.
La lluvia de meteoros se produce cuando la Tierra se encuentra con el camino que siguió algún cometa en su camino hacia el Sol. Se conocen como lluvias de estrellas. Los meteoros, por lo general pequeñísimas partículas de material, se encienden cuando están entre 60 y 120 kilómetros encima de la superficie, desapareciendo instantes después al ser consumidas por la atmósfera. Las más brillantes se llaman bólidos. Aunque no lo crea, entran a una velocidad cercana a los 225.00 kilómetros por hora, de acuerdo con el reporte preparado por Tony Phillips, de la Nasa.
La lluvia de las Perseidas se llama así porque parece provenir de la constelación Perseo. Las que se están apareciendo por estos días provienen de la estela que dejó el cometa Switf Tuttle, asociado a esta lluvia de todos los agostos) en los años 441, 1479 y 1862.
Para observar una lluvia de meteoros no se necesita instrumento alguno. Sólo acostarse en el suelo, para evitar un buen dolor de cuello, y mirar a cualquier lado, aunque se recomienda hacia el nordeste. Eso sí, lejos de cualquier luz, que haría perder muchos meteoros.
Para curiosos y amantes de este espectáculo, en la noche de hoy viernes y amanecer de mañana sábado, se podrá ver también la lluvia, aunque en menor cantidad. Pero si la hoy en la madrugada fue tan nutrida, podría haber una buena sorpresa. De todas maneras, observar un meteoro cada 30 segundos a 2 minutos no deja de ser emocionante.
En la foto de Reuters, una perseida cruza el cielo encima de El Torcal, España.

El Espíritu ya no llama a casa, o cómo duele la soledad en invierno

Se busca: desde el 22 de marzo no emite señales de vida. No es fácil encontrarlo, porque no está en la Tierra. Anda por Marte.
El explorador marciano Spirit (Espíritu) enfrente la mayor prueba de su existencia: sobrevivir al duro invierno del planeta rojo.
El vehículo entró en una fase de hibernación, al no haber podido subir una loma para enfrentar en sitio más seguro su cuarto invierno en Marte, estación que va de mayo a noviembre.
El ángulo estrecho en el que llega la luz solar durante este periodo, limita el poder de los paneles solares.
Durante la hibernación, el explorador suspende las comunicaciones y otras actividades de modo que la energía disponible puede ser usada para recargar y calentar las baterías, y mantener activo el reloj de la misión.
La semana pasada, los ingenieros de la Nasa usaron una técnica, llamada sweep-and-beep en un esfuerzo por comunicarse con el Espíritu.
Si el robot está despierto, nos enviará un beep, dijo John Callas, del proyecto del Jet Propulsión Laboratory de la Nasa.
La respuesta, de darse, llegará en los próximos meses. Pero existe otra posibilidad: que nunca responda el llamado.
“Será un milagro marciano si telefonea a casa”, según Doug McCuistion, director del Programa de Exploración Marciano.
Espíritu no había enfrentado una situación tan difícil en un territorio tan desconocido. Como la mayoría de los calentadores no están siendo alimentados, quizás esté experimentando las temperaturas internas más frías, -55 grados. En los tres inviernos previos, el explorador se comunicaba una o dos veces a la semana y usaba sus calentadores para permanecer tibio situado en un terreno de cara al Sol. Como resultado, su temperatura se mantuvo sobre -40 grados.
El robot está diseñado para salir de la hibernación y comunicarse con la Tierra cuando la carga de las baterías es la indicada. Pero si han perdido mucho poder, el reloj pudo detenerse y perder el sentido del tiempo. Aún podría despertar, pero no conocería el momento del día.
Para los expertos, las baterías no se recargarán antes de septiembre u octubre para o más tarde si entró en problemas con el reloj. La cantidad de energía solar disponible se incrementará hasta el solsticio austral de verano en marzo próximo.
Si para ese entonces no se ha sabido de Espíritu, será porque nunca más lo hará. Lo perdimos.
En la foto de la Nasa se aprecia cómo estaba el explorador cuando no pudo subir la colina para recibir de lleno el sol y soportar el largo invierno.

Un paisaje para nada calmado

Un vecindario tumultuoso. Esta foto del telescopio Hubble parecen los fuegos artificiales de una fiesta decembrina. Pero no. Se observa al centro un cúmulo de estrellas rodeado por nubes de gas y polvo interestelar, material en bruto para la formación de otras estrellas.
Esta nebulosa está situada a 20.000 años luz hacia la constelación Carina. El cúmulo se conoce como NGC 3603.
No se trata de una pose para la foto de tranquilos habitantes de esa región. La radiación ultravioleta y los violentos vientos estelares han abierto un boquete en la nube de gas y polvo, lo que permite ver sin problemas la agrupación de jóvenes y calientes estrellas.
La mayoría de estrellas nació alrededor del mismo tiempo, pero difieren en tamaño, masa, temperatura y color. El curso de la vida de una estrella es determinado por su masa, por lo que un cúmulo de determinada edad contiene estrellas en varias etapas de sus vidas, dando una oportunidad para análisis detallados de los ciclos de vida estelares. NGC 3603 contiene además varias de las estrellas más masivas conocidas. Estrellas que viven rápido y mueren pronto, quemando su combustible de hidrógeno aceleradamente y terminando sus vidas en explosiones de supernova.
Los cúmulos como este proveen pistas para entender el origen de la formación de estrellas masivas en el primigenio y distante universo. Los astrónomos los utilizan además para estudiar distantes estallidos que ocurren cuando chocan las galaxias, desencadenando una frenética formación de estrellas.
La imagen fue captada en agosto y diciembre de 2009.

Témale al Sol que está rugiendo

Téngale miedo a un gigante que despierte. El Sol, nuestra estrella, está saliendo de un prolongado letargo, por lo que se espera un aumento de la actividad solar, indicó Richard Fisher, científico de la división de Heliofísica de la Nasa.
¿Y a mi qué? No es tan fácil de decirlo. O decirlo sí, pero soportando las consecuencias.
La sociedad tecnológica actual ha desarrollado una sensibilidad sin precedentes a las tormentas solares. Eso es lo que preocupa a los científicos, que se reunieron hace dos semanas en la cuarta sesión anual del The Space Weather Enterprise Forum.
Hace dos años, la Academia de Ciencias de Estados Unidos publicó un reporte titulado Eventos Severos del Clima Espacial-Impactos Económicos y Sociales, en el que se hacía caer en cuenta cómo las personas en el siglo XXI dependen de sistemas de alta tecnología para la vida diaria, tales como GPS, viajes aéreos, servicios financieros y comunicaciones de emergencia, todos los cuales pueden ser noqueados.
Una gran tormenta solar de esas que ocurren cada siglo, provocaría, sólo en Estados Unidos, un daño económico 20 veces mayor que el dejado por el huracán Katrina en ese país.
En 1859 se presentó, según Wikipedia, una enorme tormenta solar, con auroras que llegaban hasta el sur del Caribe. Hoy se especula que en 2011 o 2013 podría haber alguna de consecuencias impredecibles.
Mucha parte del daño podría ser mitigado, si los expertos logran saber que hay una tormenta en curso, para lo cual se requiere una gran observación del Sol.
Tres satélites de la Nasa, Stereo, SDO y ACE cumplen esa misión.
“Los pronósticos del clima espacial están aún en su infancia, pero estamos haciendo progresos rápidos”, opinó Thomas Bogdan, director del centro de predicción de ese clima en Boulder Colorado.
La situación será más seria en los próximos años. Para Fisher, estamos entrando en una nueva era en la que el clima espacial puede ser tan influyente en nuestra vida diaria como el clima terrestre.
Aunque no lo crea. La foto es cortesía de la Nasa

Un asteroide chocó contra Júpiter

Imagínese un enorme asteroide que caiga en el Océano Pacífico. ¡Qué vaciad!
Pues eso acaba de suceder. Obvio, no acá, sino en Júpiter. El telescopio Hubble captó de agosto a noviembre pasados un objeto que golpeó la atmósfera del enorme planeta y produjo un hueco del tamaño del Océano Pacífico. ¡Menos mal no hay jupiterianos allí!
El culpable pudo ser un asteroide de unos 500 metros de longitud y es la primera vez que se observa en vivo y en directo un choque de estos. Pero en 1994, habían observado cómo los 20 pedazos en que se partió el cometa Shoemaker-Levy 9 se adentraron en la atmósfera del llamado planeta joviano.
El suceso recuerda que el Sistema Solar es un lugar donde puede ocurrir una amplia suerte de eventos impredecibles. Aunque hay sondeos permanentes para descubrir asteroides, más de uno puede haber pasado desapercibido.
¿Qué tal que viniera con dirección a la Tierra?
Se pensaba que un golpe como el observado se daba cada pocos cientos o miles e años, pero dos en 15 años… es para poner a pensar.
Los análisis revelaron diferencias entre las dos colisiones observadas por el Hubble, reportó la Nasa.
El planeta tiene una gruesa atmósfera compuesta en su mayoría de helio e hidrógeno, la que lentamente hace su transición al líquido interior, queriendo decir que el asteroide se sumergió en ella y se perdió hacia el fondo.
Foto cortesía Nasa-ESA